Teresa Vicente Giménez: «La justicia ecológica es un derecho social»

Teresa Vicente Giménez, profesora de la Universidad de Murcia./
Teresa Vicente Giménez, profesora de la Universidad de Murcia.

profesora de Filosofía del Derecho de la Universidad de Murcia

M. J. MORENOMURCIA

Como cita la reseña de su último libro, 'Justicia Ecológica en la Era del Antropoceno', «los grandes problemas ambientales a los que se enfrenta el mundo, como el cambio climático, la pérdida de biodiversidad, la desertificación o la contaminación de las aguas, la atmósfera y el suelo tienen su causa en la conducta humana, en las formas de vida que ha impuesto a la humanidad el sistema económico dominante y el sistema jurídico-político que le sirve de apoyo y fundamento. En el siglo XX, el derecho y la economía se enfrentan a un nuevo ámbito del conocimiento: la ciencia de la ecología, que describe la Tierra como un sistema vivo de recursos limitados, y muestra la necesidad de un nuevo sistema jurídico-político y económico para enfrentar el cambio global al que estamos abocados, señalando la urgencia de cambiar el rumbo hacia la sostenibilidad social y ecológica».

Teresa Vicente es profesora de Filosofía del Derecho de la Universidad de Murcia y desde que era estudiante sintió curiosidad por los entresijos de la legislación en torno al medio ambiente, eso le llevó a ser pionera con la publicación de sus tesis doctoral en 1992 bajo la dirección del catedrático de Filosofía del Derecho Mariano Hurtado Bautista, y en 1995 publicó con el catedrático de Ecología Luis Ramírez Díaz un librito titulado 'Justicia y Ecología: Presupuestos científicos para el desarrollo de una justicia ecológica'.

-¿Qué papel juega el derecho en la lucha contra los problemas ambientales?

-Al Derecho le corresponde la solución pacífica de los conflictos sociales y, dado que los problemas ambientales generan y van a generar conflictos sociales muy graves en las sociedades del siglo XXI, el Derecho deberá contar con los instrumentos jurídicos adecuados para dar solución a los nuevos conflictos derivados del cambio climático; de lo contrario, se incrementarán las guerras climáticas. África está sufriendo, como consecuencia de la sequía, la mayor catástrofe humanitaria desde hace 70 años, ha alertado la ONU, y en los próximos 25 años las sequías seguirán acentuándose, las inundaciones y los ciclones cada vez serán más devastadores en África, Asia Central y Suroriental, América Central y Suramérica. El deshielo de los polos y el aumento del nivel del mar tendrán también efectos devastadores en muchos países en las próximas décadas. El cambio climático provocará pobreza y decenas de millones de desplazados y refugiados climáticos, lo que generará una lucha por los recursos cada vez más escasos y en menos manos.

-Se trata de un problema global, pero las leyes actúan de manera distinta en cada país, ¿se puede hacer algo al respecto?

-El concepto 'westfaliano' del la soberanía estatal y la autonomía del Estado para hacer lo que quiera en su territorio, ha sido superado en el siglo XX con el reconocimiento universal de los derechos humanos en convenios internacionales, se trata de normas jurídicas de obligado cumplimiento para todos los Estados. Que cada Estado actúe de manera distinta obstaculiza la estrategia ecológica global, de la misma manera que algunos Estados miembros de la Unión Europea han adoptados medidas unilaterales en el problema de los refugiados, lo que ha dificultado una política común de asilo y refugio.

-Actualmente, ¿existe una legislación específica que proteja el medio ambiente?

-En la actualidad, en las distintas ramas del Derecho (Derecho Administrativo, Derecho Penal, Derecho Civil, Derecho Internacional, Derecho Fiscal) se protege el medio ambiente, y también existe una política ambiental, el problema está en que no se protege por su propio valor ecológico sino desde una perspectiva antropocéntrica, esto es, que la actividad humana no está limitada por la realidad ecológica, sino que el principio de utilidad y de beneficio están por encima del principio de sostenibilidad ecológica y la solidaridad.

-¿A qué se refiere el término 'justicia ecológica'?

-Se refiere a la realización del acto justo de 'dar a cada cual lo suyo', a cada ser humano por ser un sujeto digno de protección para su pleno desarrollo como persona, y a los elementos de la naturaleza por su interés en vivir y en desarrollar sus condiciones ecosistémicas, incluidas las variables que condicionan la supervivencia de la especie humana. Estas variables suelen definirse mediante las nociones de durabilidad, productividad y eficiencia, y describen la efectividad del sistema ecológico desde el punto de vista de su propia estructura interna. Lo que significa que la determinación de la justa medida ha de establecerse en función de la copresencia de todos los elementos constitutivos del ecosistema, para la determinación del acto justo 'de lo suyo', 'de lo debido' a cada término del orden en el que se inserta el sujeto humano individual y colectivamente.

-Usted fue pionera en promoverlo, ¿en qué se inspiró?

-En la reflexión filosófico-jurídica para la elaboración de mi trabajo sobre un nuevo paradigma de la justicia ecológica (Universidad de Murcia, 1992), el pensamiento alemán desde principios de siglo XX y, sobre todo, en la década de los 80 han sido fundamentales. En la actualidad, las teorías de la justicia en curso como la justicia climática, la justicia ambiental y la justicia global están tomando relevancia en la filosofía del derecho. Las reflexiones en el ámbito jurídico europeo tienen como referente próximo los Estados Unidos, que desarrolla la primera legislación ambiental e inicia la política ambiental en los años setenta con la Agencia de Protección Ambiental. En el ámbito universal, la primera reunión global sobre la preocupación por el problema del cambio climático y la protección del medio ambiente fue la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente Humano que se celebró en Estocolmo en 1972.

-Los efectos de la acción del hombre sobre el medio ambiente no son algo actual, ¿por qué el derecho es algo todavía tan atrasado a ese respecto?

-Porque el Derecho que tenemos viene del Derecho moderno que triunfó en el siglo XIX, un modelo liberal que legitima un sistema económico que se basa en la explotación ilimitada de nuestro planeta, que entonces se creía que era ilimitado.

-En su libro recoge diversos trabajos que versan sobre la necesidad de crear una legislación transversal sobre medio ambiente para revertir el cambio climático

-Efectivamente, en el libro se recogen aportaciones desde diferentes ámbitos de conocimiento: la ecología, la economía, la tecnología y el derecho. Desde los diferentes ámbitos científicos, se trata de evidenciar las observaciones de la alteración del equilibro medioambiental entre el ser humano y el medio natural, que se había mantenido durante milenios.

-¿Existe polémica en torno a ello?, ¿hay quien se opone o pone en duda la necesidad de hacerlo?

-Donald Trump, que ya ha anunciado que su política económica no se verá limitada por los límites medioambientales que recogen los acuerdos climáticos globales.

-Si nos centramos en los mares y océanos, aguas en las que a veces se solapan legislaciones de varios países o se consideran de todos ellos, como es el caso de las aguas internacionales, ¿la problemática se complica aún más?

-Sí, en efecto, la regulación de la gestión y conservación de los recursos marinos vivos tiene un marcado enfoque territorial y se articula sobre la base de los derechos soberanos de los Estados (mar territorial, zona económica exclusiva, plataforma continental y alta mar), no sobre el interés de los recursos marinos ni sobre los derechos de las generaciones futuras.

En el ámbito universal de las Naciones Unidas la Conferencia de Estocolmo de 1972 adoptó un Plan de Acción en el que se abordó la contaminación marina. El 10/Dic/82 en Montego Bay (Jamaica) se aprobó la Constitución de los Océanos: la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (Convemar). Aunque inicialmente el medio marino fue protegido desde un plano internacional, la degradación del mar en muchas regiones ha llevado a adoptar convenios regionales de protección del medio marino.

-¿Podríamos decir que la 'justicia ecológica' es un derecho social?

-Existe una estrecha relación entre ambos términos jurídicos, en el sentido de que la justicia ecológica se desarrolla a partir de la justicia social y permite el desarrollo de derechos ecológicos de ciudadanía, como ampliación de los derechos sociales.