El Nylon

Se dice que «es mejor tener suerte que ser listo» y hay una historia que parece corroborar este dicho: Wallace Hume Carothers fue llamado por la empresa Du Pont para dirigir su nuevo programa de investigación en química básica, ya que fue recomendado como el más brillante químico orgánico. Inició un programa enfocado hacia el entendimiento de la composición de los polímeros naturales tales como la celulosa, la seda y el caucho y para introducir materiales sintéticos parecidos a estos. Aunque en 1934 su grupo había contribuido al conocimiento fundamental en estas áreas, había casi resuelto que sus esfuerzos en producir una fibra sintética del tipo de la seda había fracasado, cuando ocurrió un accidente mientras jugaba con sus químicos en el laboratorio. Ese accidente convirtió el fracaso en el enorme éxito anunciado en la feria mundial de Nueva York en 1939 como «El nylon: ¡la seda sintética hecha a partir de carbón, aire y agua!».

LA VERDAD

 

Se diceque «es mejor tener suerte que ser listo» y hay una historia que parece corroborar este dicho: Wallace Hume Carothers fue llamado por la empresa Du Pont para dirigir su nuevo programa de investigación en química básica, ya que fue recomendado como el más brillante químico orgánico. Inició un programa enfocado hacia el entendimiento de la composición de los polímeros naturales tales como la celulosa, la seda y el caucho y para introducir materiales sintéticos parecidos a estos. Aunque en 1934 su grupo había contribuido al conocimiento fundamental en estas áreas, había casi resuelto que sus esfuerzos en producir una fibra sintética del tipo de la seda había fracasado, cuando ocurrió un accidente mientras jugaba con sus químicos en el laboratorio. Ese accidente convirtió el fracaso en el enorme éxito anunciado en la feria mundial de Nueva York en 1939 como «El nylon: ¡la seda sintética hecha a partir de carbón, aire y agua!».

Aunque la serendipia no acabó ahí porque el nylon había sido fabricado y no parecía tener ninguna propiedad especialmente útil hasta que años después, y como fruto de otra casualidad, mientras su equipo trabajaba sobre las series de poliéster, el investigador Julian Hill notó que si se acumulaba una pequeña bola de polímeros y se expiraba ésta, se extendía llegando a ser de una apariencia muy sedosa. Esto atrajo su atención y la de otros que trabajaban con él. Un día , mientras Carothers había ido al centro de la ciudad, Hill y otros del equipo intentaron ver lo lejos que se podría llegar estirando una de esas muestras. Fue haciendo esto cuando notaron la gran apariencia sedosa de los filamentos extendidos y se dieron cuenta de que estaban reorientando las moléculas polimerasa e incrementando la fuerza del producto, en definitiva descubrieron el proceso de estirado en frío que, trasladado al nailon, dio lugar accidentalmente al producto más importante que la empresa Du Pont puso en el mercado en su historia.

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