El patrimonio mundial más extenso sopla velas

Escenas de caza y de animales de varias especies en el barranco de las Cañaícas del Calar, Moratalla. /
Escenas de caza y de animales de varias especies en el barranco de las Cañaícas del Calar, Moratalla.

El arte rupestre del Arco Mediterráneo celebra el 20 aniversario de su declaración como 'tesoro' de la Humanidad duplicando sus dominios

Pepa García
PEPA GARCÍA

Hace 20 años que la Unesco declaró Patrimonio Mundial las pinturas rupestres del Arco Mediterráneo. Un hito que por primera vez unió a seis comunidades autónomas -Región de Murcia, Andalucía, Comunidad Valenciana, Castilla-La Mancha, Cataluña y Aragón- para lograr el propósito común de la catalogación del bien cultural y natural más extenso del planeta: abarca un tercio de la Península Ibérica y, el 5 de diciembre de 1998, contaba con 856 yacimientos inventariados.

Hoy, dos décadas después de aquel reconocimiento, el panorama ha cambiado mucho: «En total hay censados más de 2.000 abrigos y cuevas de arte rupestre en todo el Arco Mediterráneo, desde Pirineos hasta Andalucía oriental. En la Región de Murcia, se ha pasado de 72 estaciones de arte rupestre conocidas en 1998 a más de 120 sitios, casi se ha duplicado el listado», detalla Miguel San Nicolás, jefe de servicio de Patrimonio Histórico de la Región y Focal Point de la Unesco para el Arte Rupestre del Arco Mediterráneo. Precisamente en su condición de enlace con la Unesco para este asunto, destaca que este es el único bien material que la Región tiene como Patrimonio de Mundial, ya que el Consejo de Hombres Buenos o el flamenco son inmateriales y, también «la singularidad que tienen sus manifestaciones rupestres, que es su amplitud cronológica, desde el Paleolítico Superior (13.000 aC.) hasta la Edad del Bronce (en torno al 2.000 aC.), porque con el mundo argárico casi desaparece la necesidad del grafismo en las paredes de las rocas».

Desde la Unesco, invitan a que los actos de conmemoración que se celebren sean «un gesto de gratitud a cuantos han contribuido a lo largo de la historia a descubrir todo este legado, a estudiarlo, a conservarlo y a darlo a conocer», explica San Nicolás, y advierte de la amenaza que supone «la geriatrización de la investigación en este campo, que tiene difícil el relevo, por lo que invita a investigadores y personas en puestos institucionales y docentes a que se interesen por este milenario legado para conservarlo».

Bienes Culturales estudia el borrador de un convenio para colaborar con las seis regiones implicadas

«Hemos apagado el faro que ilumina los abrigos rupestres», lamenta Lomba sobre el cierre de Casa Cristo

También el Director General de Bienes Culturales, Juan Antonio Lorca Sánchez, destaca «la clara importancia del arte rupestre como primeras manifestaciones artísticas, quizá antes de la existencia del lenguaje, que deja testimonio de la llegada del hombre al mundo y constancia de cómo lo percibe».

Entre las actividades que la Comunidad Autónoma promoverá para la celebración de este 20 aniversario, Lorca Sánchez destaca el trabajo común que están llevando a cabo las seis autonomías incluidas en este patrimonio mundial. «Ya estamos estudiando el borrador de un convenio de colaboración que permita potenciar los yacimientos y ponerlos en valor, así como desarrollar un plan de rutas que incluya yacimientos de las distintas autonomías», detalla Lorca Sánchez, que espera que se firme antes de que acabe este año. Además, Cultura organiza una exposición sobre arte rupestre que se realizará en la Biblioteca Regional y se está preparando una publicación, explica el director general y, aunque todavía no están cerrados los detalles, adelanta que estos actos se programarán a mediados de año.

«Este año espero que se pueda reabrir Casa Cristo -Centro de Interpretación del Arte Rupestre de la Región, ubicado en el municipio de Moratalla, cerrado desde febrero de 2016-, para el que este ejercicio se ha vuelto a consignar una partida de 20.000 euros, que en 2017 no llegó a ejecutarse, con la intención de reabrirlo». No obstante, el escaso presupuesto del Ayuntamiento de Moratalla, que concentra dos terceras partes de todos los abrigos censados en la Región, casi no deja resquicio a la esperanza ni en este vigésimo aniversario. «Hemos apagado el faro que ilumina los barquitos que son los abrigos rupestres. Y eso es un problema», se lamenta Joaquín Lomba, profesor de Prehistoria de la UMU.

Aunque la apertura al público de los sitios rupestres descubiertos y estudiados no ha avanzado tanto como podría haberlo hecho -«al estar en un entorno natural su protección es difícil y tiene un alto impacto paisajístico», reconoce San Nicolás-, las prospecciones e investigaciones sí que han prosperado en estas dos décadas. Por ejemplo, destaca Miguel San Nicolás, el hallazgo de pequeños abrigos del Neolítico en la Cueva de la Plata (Sierra Espuña, Totana), donde se da la circunstancia de que se han encontrado las pinturas rupestres más modernas hasta la fecha, «en las que se reproduce un curiosísimo barco minoico (datado en torno al 1.500 aC), posterior a la Edad del Bronce, cuando se producen los primeros contactos de las grandes civilizaciones del Mediterráneo oriental con los habitantes de la Península», revela el Focal Point de la Unesco, que espera que la investigación permita ofrecer ya el próximo verano unos resultados concluyentes.

Un cambio de visión

Los avances en las investigaciones han quitado fuerza a la teoría de que los abrigos de arte rupestre son centros rituales, ya que también se encuentran vinculados a lugares de ocupación; igualmente, «se sabe que sus autores formaban sociedades complejas, con un gran desarrollo y que manifiestan, desde el Neolítico al Bronce, apropiación del terreno y de los recursos y, como consecuencia, aparecen las riquezas y las diferenciaciones sociales. También empieza a pensarse que las migraciones no las realiza todo el clan. En Lorca, hemos encontrado en la glorieta de San Vicente unos enterramientos del 5.000 a. C. con plaquetas de pequeño tamaño decoradas con ídolos oculados. Las tumbas tenían esqueletos de perros y de personas, estos últimos con evidencias de largas caminatas, lo que puede revelar la existencia de personas dedicadas al pastoreo, que usaban los abrigos rupestres como protección. Precisamente, estos han sido usados como apriscos de ganado hasta hace muy poco», detalla Miguel San Nicolás sobre uno de los descubrimientos más recientes. Igualmente, explica, se tiene constancia del descarnamiento de cadáveres para su traslado a cuevas sepulcrales o monumentos megalíticos.

De la misma opinión es el profesor de Prehistoria de la UMU, Joaquín Lomba, al frente del proyecto para promover el arte rupestre que impulsa el Ayuntamiento de Cieza y que prepara sorpresas para este 20 aniversario. «Su cosmogonía o visión del mundo era realmente compleja. El problema es que hemos perdido los códigos para poder comprender lo que significa», afirma sobre la difícil interpretación del significado de este arte prehistórico. Y anuncia que para este aniversario, el Ayuntamiento de Cieza va a publicar una monografía que actualiza todo el arte rupestre del Cañón de Almadenes; también una guía de senderismo vinculada a estos yacimientos; creará una web para facilitar el conocimiento a personas interesadas e instalará dos figuras metálicas de seis metros de altura, visibles desde la autovía: una con el ídolo de la Sima de La Serreta y otra con la pareja (hombre y mujer) del Abrigo de los Grajos. «Además de una exposición del arte rupestre de Cieza en el Museo Arqueológico de Murcia, habrá una sorpresa de mucho impacto mediático que todavía no puedo revelar», avanza misterioso.

Recurso ecoturístico

Otra de las iniciativas interesantes previstas para este aniversario es la que llevarán a cabo la Dirección General de Bienes Culturales y el área de Prehistoria de la UMU: un curso de formación teórico y práctico de técnicos entre un grupo seleccionado de estudiantes de cursos avanzados. «La idea es ofrecer a los institutos la posibilidad de realizar visitas guiadas a algunos yacimientos, probablemente del Cañón de Almadenes, que reúne en el mismo entorno abrigos de arte paleolítico, esquemático y levantino. El curso se desarrollará, probablemente, en el mes de marzo y las visitas de los institutos entre marzo y abril», detalla el profesor Lomba.

Además, se financiará la protección del tercer abrigo de Los Grajos, con una ayuda europea. Y Juan Antonio Lorca añade que se ha subvencionado la actuación para la visita del tercer abrigo del Pozo (Calasparra).

Si en algo coinciden todos los implicados en el estudio, protección y divulgación de este extenso Patrimonio Mundial es en que queda mucho por avanzar en la divulgación. «Después de 20 años, contrasta la escasa proporción entre nuevos sitios y mejor estudiados y su escasa puesta a disposición de la sociedad», valora San Nicolás. Y apostilla Lomba: «Falta que se tome como algo propio para que se convierta en un recurso sostenible y parte de nuestra identidad».

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