El gran éxito de la 'Operación Alerta'

El referéndum en Cartagena. Una mujer introduce su papeleta en un colegio electoral de Cartagena, donde la Carta Magna recibió el 'sí' del 89,67% de los votos emitidos./LV
El referéndum en Cartagena. Una mujer introduce su papeleta en un colegio electoral de Cartagena, donde la Carta Magna recibió el 'sí' del 89,67% de los votos emitidos. / LV

Los murcianos reafirmaron el 6-D su compromiso con el nuevo rumbo político de España al aprobar la Carta Magna con un 90,77% de votos, dos puntos por encima de la media nacional

Julián Mollejo
JULIÁN MOLLEJO

Aquel día el gobernador civil, Federico Gallo, se levantó temprano, si es que pudo conciliar el sueño la noche previa a una jornada histórica para la balbuceante democracia española. Los ciudadanos debían votar en referéndum la Constitución que plasmaba por escrito, tras cuarenta años de claustrofóbica dictadura, las libertades y la organización del nuevo Estado de Derecho. Un 'sí' suponía dejar el paso franco a la transición política; un 'no'... era impensable, un desastre. Y él era el máximo responsable de la organización y el desarrollo de la votación en la provincia de Murcia.

Los murcianos ya habían dado pruebas de su compromiso con el nuevo rumbo que habían tomado los acontecimientos tras la muerte del dictador, tres años antes, y se adhirieron con entusiasmo al proyecto en común que los españoles empezaban a cimentar a través de sus representantes en las Cortes. En el referéndum que abrió las puertas al cambio de régimen, celebrado el 15 de diciembre de 1976, los murcianos se habían mostrado fervientes partidarios de la reforma política con un respaldo del 94%, un punto por encima de la media nacional, y ahora no iban a decepcionar.

El gobernador civil estaba seguro de ello, pero había muchos detalles que podían torcerse y emborronar una fecha trascendental. Por ello, y con la colaboración de los mandos de las fuerzas del orden público (Guardia Civil y Policía Armada), diseñó la 'operación Alerta', destinada a velar por la seguridad y garantizar el normal desarrollo del referéndum.

Unos 1.500 agentes participaron en el operativo con la colaboración de los cuerpos de la Policía Local de los ayuntamientos, que cubría los 626 colegios electorales repartidos por los 43 municipios de la Región.

Por suerte para todos, la 'operación Alerta' resultó un éxito incontestable, tanto en lo político como en lo administrativo y en materia de seguridad, y hoy en día podemos celebrar el cuadragésimo aniversario de aquel 6 de diciembre de 1978 no ya como provincia, sino como Comunidad Autónoma de la Región de Murcia; con 45 ayuntamientos, no con los 43 de antaño -los santomeranos votaron aún dentro del municipio de Murcia, aunque ya se encontraban entonces en pleno proceso de independencia; y Los Alcázares nació en 1983-; con unos Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado plenamente integrados en la sociedad, y no unas fuerzas del orden público aún con reminiscencias franquistas, bajo el mando de un delegado del Gobierno en la Región y no de un Gobierno Civil heredero del antiguo régimen.

Transmisión de los resultados del referéndum desde el Palacio Consistorial de Cartagena.
Transmisión de los resultados del referéndum desde el Palacio Consistorial de Cartagena. / LV

A pesar de que todavía los españoles andaban acostumbrándose al sufragio universal y libre -solo lo habían practicado en el referéndum sobre la reforma política de 1976 y en las elecciones generales constituyentes del 15 de junio de 1977-, la votación del 6 de diciembre de 1978 transcurrió sin incidentes relevantes, salvo las anécdotas habituales de estas citas.

El resultado fue irrebatible y los murcianos, como se preveía, volvieron a sobresalir entre los más fervientes constitucionalistas. De los 630.268 electores que componían el censo en la provincia, votaron el 71,44%, cuatro puntos por encima de la participación media registrada en España, y de ellos, el 90,77% lo hicieron a favor de la nueva Carta Magna, mientras que en el conjunto del país las papeletas a favor fueron el 88,5%. Murcia fue la undécima provincia, de las 52 que componen el mapa de España, con mayor porcentaje de síes, y la tercera comunidad, por detrás de Andalucía y Canarias, si bien entonces aún no existían las administraciones autonómicas.

Los ciudadanos podían elegir entre tres papeletas: sí, no y en blanco. Los que optaron por la negación fueron el 6,21% de los votantes, mientras que en blanco lo hicieron un 2,43%.

Una maquinaria sin rodaje

La maquinaria electoral estaba necesitada todavía de rodaje y lubricante, por lo que hubo que esperar al 13 de diciembre, una semana después de la votación, para conocer el escrutinio definitivo de la Junta Electoral Provincial, y que presentaba algunas diferencias, aunque no significativas, con el recuento provisional que ofreció el Gobierno Civil poco después de las tres de la madrugada siguiente a la jornada electoral.

Los municipios más devotos del nuevo texto constitucional fueron Lorquí, Aledo y Las Torres de Cotillas, donde se registraronmás de un 95% de 'síes'

Era miércoles y el día amaneció desapacible, con algo de frío. «Era una mañana más para el carajillo que para el voto», contaba en 'La Verdad' el periodista Pedro Soler. Ambas circunstancias quizás influyeron en que la afluencia a las urnas no fuera mayor, pero no le impidieron a Antonio Ortega, de 62 años, caminar seis kilómetros, desde Roche a La Unión, para cumplir con su derecho al voto, y eso que iba con muletas. El incidente más destacable fue la alarma que se creó en un colegio electoral de Cartagena por un falso aviso de bomba.

El anecdotario que recogía este diario al día siguiente se nutrió más en otras latitudes. En Madrid, una mujer intentó votar por su marido, que acababa de fallecer; varias votantes se mostraron muy decepcionadas al no encontrar papeletas con el nombre de Adolfo Suárez, presidente del Gobierno, y otro elector depositó el sobre en la urna con el brazo en alto y al grito de «¡Viva Franco!».

Unos 1.600 millones de pesetas -9,6 millones de euros de los de ahora- le costó al Estado la organización del referéndum, del que unos 3.000 periodistas informaron al mundo. La expectación era enorme por ver si la joven democracia progresaba adecuadamente.

Tres personas anotan los resultados del referéndum en Cartagena en un panel informativo.
Tres personas anotan los resultados del referéndum en Cartagena en un panel informativo. / LV

La campaña electoral fue intensa, dada la hiperinflación de organizaciones políticas existente en aquellos años, con más de 200 actos realizados en la provincia, lo que dio lugar a un trepidante debate coral entre quienes defendían el texto constitucional, los que lo reprobaban y los que apostaban por el voto en blanco o por la abstención. Los principales partidos, como UCD, PSOE, Alianza Popular y PCE, optaron por el 'sí', secundados por los sindicatos UGT, CC OO y USO, y por la Organización Revolucionaria de Trabajadores (ORT). La CNT lo hizo por la abstención, al igual que la Falange auténtica, y los ultraderechistas Fuerza Nueva pidieron el 'no'. El Partido Cantonal de Cartagena pidió a sus militantes un «voto en conciencia», aunque les recomendó la abstención como «postura más congruente».

Sólidos cimientos

En todos los municipios de Murcia ganó con claridad el 'sí', pero el más devoto de la Ley de Leyes fue Lorquí, con un 95,35% de votos a favor, seguido de Aledo (95,18%) y Las Torres de Cotillas (95,07%), mientras que donde se cosechó mayor porcentaje de votos en contra fue en Ricote (22,39%), Yecla (13,6%) y Abanilla (10,52%). Esta última población se caracterizó también por ser donde más baja fue la participación, con un 52,11%, mientras que Bullas destacó por lo contrario, al registrar un porcentaje de voto del 83,47% del censo electoral. De las tres primeras ciudades de la provincia, Lorca se anotó el mayor número de síes, con un 91,63%, seguida de Murcia (90,35%) y Cartagena (89,67%).

La aprobación y entrada en vigor de la Constitución de 1978 supuso el acceso de España al club de las democracias occidentales y dotó de sólidos cimientos al régimen de derechos y libertades que prosiguió su construcción en los años siguientes. La primera legislatura del Congreso y el Senado se abrió tras las elecciones del 1 de marzo de 1979; poco después, el 3 de abril, se eligieron por primera vez de forma democrática las corporaciones municipales, y tres años más tarde nacía la Región de Murcia como comunidad autónoma.

Porcentaje de apoyos a la Constitución por municipios (*)

Abanilla
83,21%
Abarán
91,13%
Águilas
94,81%
Albudeite
88,66%
Alcantarilla
91,97%
Aledo
95,18%
Alguazas
88,33%
Alhama
92,98%
Archena
93,35%
Beniel
94,66%
Blanca
86,72%
Bullas
93,15%
Calasparra
94,15%
Campos del Río
89,47%
Caravaca
91,01%
Cartagena
98,67%
Cehegín
90,47%
Ceutí
92,67%
Cieza
92,31%
Fortuna
91,00%
Fuente Álamo
94,73%
Jumilla
91,53%
La Unión
93,41%
Las Torres de Cotillas
95,07%
Librilla
92,95%
Lorca
91,63%
Lorquí
95,35%
Mazarrón
88,79%
Molina
93,16%
Moratalla
93,34%
Mula
91,55%
Murcia
90,35%
Ojós
87,85%
Pliego
93,37%
Puerto Lumbreras
93,68%
Ricote
70,38%
San Javier
86,53%
San Pedro
92,43%
Torre Pacheco
91,65%
Totana
93,14%
Ulea
92,23%
Villanueva
90,82%
Yecla
81,57%
(*)
Resultados ofrecidos el 13 de diciembre por la Junta Electoral Provincial tras el escrutinio definitivo. Santomera se encontraba en pleno proceso de constitución como nuevo ayuntamiento segregado de Murcia, y Los Alcázares se creó como municipio en 1983.
 

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