«Soy una mujer guerrera, peleo hasta el final»

Teresa Vicente Vera, en La Torre de la Horadada.
Teresa Vicente Vera, en La Torre de la Horadada. / Vicente Vicéns / AGM
ESTÍO A LA MURCIANA

Teresa Vicente Vera. Empresaria y escritora

Antonio Arco
ANTONIO ARCO

En su poema '¿Confías en mí?' se lee: «Con la venda de mi brazo te taparé los ojos. / Nada verás. / Los dientes clavaré en tu blanca espalda, / mi rodilla aprisionará tus glúteos, / y no te moverás porque soy tu tormento, tu placer, tu vida». Propietaria, junto a su marido -el arabista Robert Pocklington- de las academias de inglés Fluency, Teresa Vicente Vera (Murcia, 1957), autora del poemario 'Estigma' (Renacimiento), publicará en breve, en la editorial murciana La Fea Burguesía, su libro de relatos 'Amores malsanos'.

-¿Qué hizo?

-Tenía 20 años cuando conocí a Robert [Pocklington]. Me lo presentó una amiga en el bar La Cosechera. Y a los ocho meses nos casamos. Mi amiga también se casó con un amigo mío que yo le presenté. Fuimos muy útiles la una para la otra.

«Me puse el abrigo encima del pijama, pedí un taxi y me dediqué a recorrer bares buscando a mi hijo de 14 años»

-¿Tan claro lo tuvo?

-Lo tuvo más claro él. Se enamoró de toda mi familia: tan española, tan mediterránea, tan '¡viva la comida del domingo!', tan todo el mundo abrazándote cuando te pasa algo. Enamorado totalmente.

-¿Y usted?

-Yo sabía que lo iba a tener a mi lado toda mi vida. Me inspiró mucha confianza, algo que no me pasaba con los chicos de aquí. Iba muy en serio, y su claridad me hizo decidirme por él.

-¿Práctica?

-¡No, puro romanticismo! [Risas] Sí, soy una mujer práctica, pero no la única que se enamora mirando bien de quién. Hay dos tipos de personas a la hora de enamorarse, las que lo hacen de quien no deben y saben que van a caer en un pozo, y las que lo del pozo lo evitan. Por instinto, me gusta juntarme con gente buena que me vaya a hacer más agradable la vida. No tengo vocación de víctima. Y no me he arrepentido ni un solo día de la decisión que tomé. Robert me ha hecho crecer mucho como persona y como escritora, porque nunca ha dejado de animarme. Yo soy muy nerviosa, y él muy positivo y mucho más tranquilo. Estar a su lado me calma.

-¿Qué espera?

-Siempre digo que estoy esperando que llegue el bofetón [risas], que algo me vaya mal. No dudo de que llegará ese momento, pero ahora mismo estoy contenta. Me va bien la vida a todos los niveles, y la estoy exprimiendo. Disfruto de un momento en el que quiero aprovechar cada segundo; me siento muy bien físicamente y mantengo muy viva la ilusión.

«Es una belleza ver arder los troncos en la lumbre, entre piñas y ramas, entre dulces crujidos y chispotazos dorados»«No me mataría jamás por amor, lloraría dos noches y a la mañana siguiente me pondría bien guapa»

-¿Mucho qué le gusta?

-Viajar, muchísimo. A Robert, nada de nada. Pero me acompaña siempre. Viajando disfruto y aprendo, no se puede pedir más.

-¿Qué no hace?

-No salgo huyendo de los problemas, trato de solucionarlos.

-¿Qué recuerda?

-Que, ya desde pequeña, yo quería hacer magia con las palabras; siempre he deseado enamorar a los demás a través de la escritura, aunque, por circunstancias de la vida, y como nunca es tarde, empecé en serio en la literatura a los 50 años; antes tuvimos que poner en marcha con mucho esfuerzo nuestra empresa, a la que le he dedicado muchísimo tiempo, y criar a tres hijos. El tiempo no me daba para nada más.

-¿Miedo qué le da?

-Perder el control, no me gusto cuando no estoy positiva, ni cuando estoy de mal humor.

-¿Qué reconoce?

-Yo nunca lo he pasado fatal en la vida. Soy una mujer guerrera, peleo hasta el final y creo que sé adaptarme a las circunstancias; y no conozoco la amargura, ni la desesperación, ni me he sentido al borde de ningún precipicio, ni me he dicho eso de 'ya no puedo más'. Sin embargo, creo que tengo facilidad para ponerme en el lugar del otro, en el sufrimiento del otro, y entenderlo.

«No me mataría jamás por amor, lloraría dos noches y a la mañana siguiente me pondría bien guapa»

Imposible

-¿Qué no entiende?

-Me cuesta trabajo entender a quienes no luchan por mejorar sus vidas. Cuando un amigo me viene diciéndome 'mi vida es una mierda', yo le insisto: 'Pues cámbiala, no te quedes de brazos cruzados, no te quedes ahí llorando metido dentro del pozo. La vida pasa rápido, tenemos que aprovecharla. Es ahora o nunca'.

-¿Qué ha comprobado que no es nada fácil?

-Ser madre. Conforme van creciendo, te tienes que ir acostumbrando a que tienen que ir tomando sus propias decisiones e ir equivocándose. Nos gustaría que no sufriesen, pero eso es imposible. Y, luego, todos los padres y madres sabemos lo difícil que es pasar con ellos su adolescencia. Hay que tener una paciencia infinita y, en mitad de las peleas inevitables que se producen, decirles de vez en cuando: 'Oye, nos estamos peleando porque nos queremos; eso no lo olvidemos'. Los hijos son tesoros, por mucho que te creen problemas y que te pases las noches esperando a escuchar la llave en la puerta que indica que ya han regresado. Recuerdo que yo me levanté una madrugada, me puse el abrigo encima del pijama, pedí un taxi y me dediqué a recorrer bares buscando a mi hijo de 14 años. Al día siguiente, él, tan fresco, me explicaba que tuvo que ir a acompañar a las chicas a sus casas. 'Ya, pero podrías haber avisado', le dije.

-¿De qué no tiene intención?

-De meterme en la vida de nadie. También es cierto que no me gusta que se metan en la mía.

-¿Qué le indigna?

-Especialmente, llevo muy mal que se abuse de los que menos pueden defenderse.

-¿Qué ciudad le ha deslumbrado?

-Jerusalén. Recuerdo, por ejemplo, que alrededor del Santo Sepulcro había como doscientas o trescientas mujeres, vestidas con saris y con un tercer ojo pintado en la frente, llorando sin consuelo a lágrima viva.

-¿Qué es un placer?

-Desayunar sin prisas.

-¿Y qué más?

-Sentir el respaldo de los amigos, leer un buen libro, que un buen amigo te recomiende un buen libro, hacer deporte con frecuencia, planificar tu próximo viaje, ¡hacerlo!...; tengo la suerte de disfrutar con muchas cosas.

-¿Y qué no lo es?

-El champán me provoca un dolor de cabeza y una acidez que me muero.

En Caravaca

-¿Qué lujo se permite?

-Tengo una casa en Caravaca que a mí me parece el paraíso. Es allí donde más escribo.

-¿Qué puede decirme?

-Que las mujeres de mi familia son mujeres fuertes. Mi abuela era de derechas, casada con un médico de izquierdas, y siendo muy joven se quedó viuda con seis hijos a su cargo a los que tuvo que sacar adelante ella sola. Mi madre, que tiene 90 años, vive en su casa sola y no quiere que vaya ninguna mujer a ayudarla. Es una mujer muy poderosa.

-Ana María Matute decía que, si tuviese que elegir en qué animal reencarnarse, elegiría ser un pájaro. ¿Y usted?

-Un león, una jirafa o un potro.

-¿A ser posible qué?

-No querría ser una carga para nadie. Pensarlo me provoca escalofríos.

-¿Qué desea?

-Me gustaría que el tiempo se quedase parado en esta cresta de ola, sin la menor duda.

-¿Inevitable qué es?

-Por muy triste e injusto que nos parezca, las prioridades de los que tienen futuro están por encima de las de los que ya no lo tienen.

-¿Qué es una belleza?

-Ver arder los troncos en la lumbre, entre piñas y ramas, entre dulces crujidos y chispotazos dorados; y observar cómo poco a poco el calor pasa a ser ceniza grisácea hacia la nada. También, creo que hay belleza, incluso, en esa gota que cae, acomodada en otra, y resbala sobre el cristal tras la lluvia.

-¿Cómo le gustaría ser?

-Bueno, puestos a soñar, ¿qué tal bella como el sol sobre el mar, misteriosa como las sirenas, alta como la palmera, clara como la Luna, sabia como las estaciones y sin perder la alegría de los niños? [Risas].

-¿Qué recomienda?

-Comer de todo. No le aconsejo a nadie que prescinda de la carne y del pescado.

-¿Qué no haría nunca?

-Yo no me mataría jamás por amor, lloraría dos noches seguidas y a la mañana siguiente me pondría bien guapa para buscar otro nuevo amor [risas].

-Dígame un modo de morir.

-Bailando.

-Reconózcalo.

-Sé que tengo un animal dentro de mí.

-¿De qué está segura?

-No voy a practicar boxeo.

1 1 -¿Un sitio para tomar una cerveza? -La plaza de las Flores
Murcia.
2 2 -¿Un concierto inolvidable? -Uno de Rosarillo.
3 3 -Libro para el verano
-'El corazón es un cazador solitario', de Carson McCullers.
4 4 -¿Qué consejo daría? -Siempre se puede.
5 5 -¿Su copa preferida? -Una clara.
6 6 -¿Le gustaría ser invisible? -No.
7 7 -¿Un héroe o heroína de ficción? -No tengo.
8 8 -Un epitafio
-'Aquí te espero'.
9 9 -¿Qué le gustaría ser de mayor? -Independiente en todos los sentidos.
10 10 -¿Tiene enemigos? -Me imagino que sí.
1111-¿Lo que más detesta?-El abuso.
12 12 -¿Un baño ideal? -En el mar a primera hora de la mañana.

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