Un 'hipster' sin barba

Jesús Martínez, con una barba postiza que para él la quisiera, en Santiago de la Ribera. / A. S.
PROPIOS Y EXTRAÑOS

Jesús Martínez, experto en funerarias y 'youtuber', ha concursado en siete programas de la tele y no logra tener vello facial, pero se acepta: «No tengo vergüenza ninguna»

ALEXIA SALAS

Bajo una barba postiza más poblada que la de Conchita Wurst, una pajarita de brillos y unas gafas sin cristales, explosiona Jesús Martínez con toda su pirotecnia. «La locura que yo tengo la expreso mejor en la tele», encuentra su ecosistema para crecer, realizarse y, si hay suerte, reproducirse, ya que más de uno de los siete programas televisivos en los que ha participado tenían como objetivo encontrar el amor. Por esa entelequia hizo Jesús lo inimaginable: «En 'Tienes un minuto', de Cuatro, tuve que cantar vestido del león del Mago de Oz sobre una cinta transportadora para conquistar a tres chicas. No encontré el amor, pero lo volvieron a emitir como uno de los mejores vídeos del año», se enorgullece.

Él sabía que aún podía dar más y, en el programa 'Next' de Antena 3 para solteros en busca de pareja cantó rap mientras masticaba un polvorón. Uno de sus clímax tuvo lugar bajo los focos de 'No seas pesado', de Telecinco, un 'reality' para personas obesas que se desarrolla en un balneario. «Me echaron en la tercera semana porque me peleé con todos», pone las cosas en su sitio. Si no en silueta, Jesús sí ganó en autoestima, ya que las redes sociales le engendraron varios clubes de fans para contrarrestar la campaña que Kiko Hernández emprendió para echar del programa a este ribereño resuelto a ser famoso a través de la tele, la columna vertebral de España. «Fui cinco veces al programa a pelearme con él, y mi hermana iba como mi defensora a la gala de los sábados, porque ¡somos los Martínez y tenemos la fuerza!», se viene arriba el concursante mostrando el tatuaje con el linaje familiar junto al dibujo de una piedra: «Mis hermanas llevan el papel y las tijeras», sorprende.

Quién
Jesús Martínez Caballero.
Qué
Concursante, 'youtuber' y funerario.
Dónde
Santiago de la Ribera.
ADN
Divertido, hablador y atrevido.
Pensamiento
«Hay que pasar de lo que diga la gente».

Entre exigencias del concurso y pugilatos televisivos, Jesús logró adelgazar 22 kilos en tres meses. «Es que había tenido un desengaño amoroso y me había abandonado. Llegué a pesar 154 kilos», entreabre una rendija del pasado.

«Llegué a pesar 154 kilos. Tuve un desengaño amoroso y me abandoné»

Cuando llegó a 'First dates', Jesús Martínez, vecino del barrio de los Pescadores de La Ribera y carnavalero de sangre, ya gastaba una maestría en los 'castings' y un desparpajo de plató dignos de toga y birrete. Aún no había logrado que le creciera el vello facial, afección que trató públicamente a través de su canal de Youtube 'Un 'hipster' sin barba', en el que probaba un crecepelo para imberbes por capítulos. Quienes siguieron como una novena el serial piloso del 'youtuber', iban descubriendo en entregas semanales unos pelillos de chivo por aquí, o unas incipientes sombras por allá. «En Latinoamérica tuvo un éxito brutal», recuerda Jesús dispuesto a retomar su ventana al mundo. Tampoco encontró el amor en 'First dates', pero logró su propósito de agrandar la sombra de su fama.

Tanto aprendizaje mediático ha acumulado el concursante, que se plantea dedicarse a «preparar a la gente para que los cojan en los 'castings', porque yo ya sé lo que hay que hacer y decir, más que nada es hacer reír y un poco el ridículo», desvela. Para llegar a tal punto, Jesús ya fue gamberro antes que concursante. «Era muy malo de pequeño, y no paraba, siempre organizando disfraces, como mi padre, mientras mi madre nos hacía los trajes», recuerda de cómo se gestó su casta. No ha habido Carnaval sin Jesús Martínez ni fiesta sin su contoneo de bachata. «Soy muy competitivo. Yo siempre quiero llevar el mejor disfraz. Con el que más he triunfado fue con el de novia, con mis guantes, mi tocado y mi melena rubia para la fiesta de Campoamor. Ni Pronovias lo hubiera logrado», presume el 'youtuber'.

Le quedan a Jesús dos espinas que siente como cornadas: participar en 'Gran Hermano', en cuyo 'casting' logró pasar tres fases, y trabajar en funerarias y mortajas, como experto titulado en Tanatopraxia y Tanatoestética que es. «A 'Gran Hermano', mi gran ilusión, ya no podré ir porque ya soy demasiado conocido, pero sé que lograré trabajar en una funeraria para amortajar y maquillar a los fallecidos», se resarce Jesús. No ha padecido sonrojo con los vivos ni tiene reparo con los muertos. «No me asusta la muerte, para nada. Cuando me muera quiero que hagan una fiesta de disfraces en mi memoria», trasciende Jesús. De momento, renace en cada emisión catódica y en cada turno de su curro en el MacAuto.

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