La energía oculta de las plantas

La planta da WiFi para conectar el móvil./Bioo
La planta da WiFi para conectar el móvil. / Bioo
Gadgets

Un grupo de emprendedores españoles crea un dispositivo para el hogar que aprovecha la fotosíntesis para dar electricidad

MICHAEL MCLOUGHLINMadrid

Son una parte esencial de la vida. Aguardan en segundo plano, durante todo el día, fagocitando el dióxido de carbono y reciclándolo por nuestro querido y necesario oxígeno hasta el fin de su jornada laboral, con la puesta de sol. Además de ejercer esa labor para la existencia humana, tienen un largo listado de cometidos que van de lo decorativo hasta lo nutritivo. Sin embargo, las plantas tienen una habilidad escondida que pocos hubiesen imaginado: su capacidad eléctrica.

El mundo vegetal es capaz de generar energía con el mismo proceso que depura el aire que nos rodea: la fotosíntesis. Y una pareja de jóvenes emprendedores españoles se ha propuesto crear una alternativa a las tradicionales fuentes energéticas. "Queríamos algo disruptivo. No buscábamos una renovable más que pusiese en "pausa" la destrucción del planeta. Por eso nos fijamos en las plantas y en los árboles, que pueden ayudar a regenerar lo perdido", dice Javier Rodríguez, uno de los confundadores de Bioo.

La clave de todo está en las raíces. Durante "el proceso de la fotosíntesis", explica Rodríguez, expulsan "ciertos componentes orgánicos" que quedan almacenados a los pies de las plantas. Pues bien, en Bioo han creado una pila orgánica capaz de digerir esos materiales. Lo hace a través de una serie de microorganismos muy particulares que, tras descomponer esas sustancias, liberan electrones. Entonces, un "sistema electrónico" los traslada a una red eléctrica para el uso que corresponda.

«La planta evita tener que dar la vuelta al router cada vez que llega un invitado y pregunte por el WiFi» Javier Rodríguez, confundador de Bioo

En Bioo llevan dos años de largo trabajo y están a punto de realizar los envíos de su primer producto comercial: 'Bioo Pass'. Se trata de una maceta que te evitará tener que andar dando la vuelta al router cada vez que llega un invitado a casa y te pregunte por la clave del wifi. "Basta con que acerque su teléfono a la planta y entonces una luz led se encenderá y sabrá que ya está conectado a la red", explica este joven de tan solo 20 años que compatibiliza esta aventura empresarial con los estudios especializados en nanotecnología.

"Queremos ir escalonadamente. Hacer una línea de 'gadgets' y accesorios que nos permita mostrar y divulgar cómo las plantas pueden suponer una fuente limpia de energía", aclara sobre Bio Pass, la "punta de lanza" de esta estrategia. En su laboratorio trabajan ya en perfeccionar y testar los prototipos de su siguiente gran invento: una maceta que permita cargar el 'smartphone'. Además, como si fuera un cargador normal, bastará con enchufar el cable USB al dispositivo en cuestión para contar con hasta tres cargas diarias. De momento están perfeccionado el producto y el funcionamiento de cara a su futuro lanzamiento al mercado.

Placas a mayor escala

Pero la ambición de Javier Rodríguez y su compañero Pablo Vidarte es de "alto voltaje". En el futuro quieren alimentar pueblos y ciudades con la tecnología de Bioo. Y nada de planes de futuro: "Actualmente ya estamos trabajando en nuestro Bioo Panel, unas placas que se interconectar entre sí para dar energía a mayor escala", cuenta sobre esta línea de producto, cuyos prototipos se enseñaron este mismo mes en Astana (Kazajistán) en una feria dedicada a las energías limpias. "Podrían instalarse en zonas públicas, comunidades, en los tejados de las casas…", comenta Rodríguez.

«En el futuro queremos alimentar pueblos y ciudades con la tecnología WiFi de Bioo» Javier Rodríguez, confundador de Bioo

Las pruebas en entornos reales de Bioo Panel arrancarán de manera oficial este mismo año en Cataluña, concretamente en San Cugat. Allí, esta 'startup' ha cerrado un acuerdo con el Ayuntamiento para hacer uso de este invento y probar en diferentes espacios esta tecnología para "el alumbrado público o los semáforos".

Obviamente no es lo mismo ejercer de punto de conexión wifi que cargar un móvil o dar luz a un edificio. Todos estos avances conllevan un importante trabajo de investigación que está en manos de un equipo de químicos con los que colaboran a diario.

"Es un sector muy regulado y en el que muchas veces cuesta moverse", afirma Rodríguez al preguntarle por la disposición del gremio de la energía eléctrica a soluciones innovadoras como la suya. "Si por algún casual aquí no podemos seguir adelante, pues habrá que buscar otros mercados, que los hay", cuenta.

¿Y España? ¿Es un país fácil para emprender? "Personalmente hemos conseguido el apoyo de muchos inversores aquí. Y no de los que aportan el dinero únicamente, sino que también han sumado mucho 'know how' al proyecto", afirma el responsable. "Desde nuestra experiencia nos hemos encontrado con dificultades: la edad y la experiencia. Pero con un buen proyecto, ilusión y empeño los superas".

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