Por qué no debes forzar el cierre de aplicaciones en iPhone

Por qué no debes forzar el cierre de aplicaciones en iPhone

Esta práctica, muy extendida, no sólo no ahorra batería si no que además gasta más

F. OLMOS

Es una costumbre bastante frecuente en cualquier usuario de teléfono móvil. Tras usar un par de aplicaciones, vuelves al menú y utilizas la opción de forzar el cierre de aplicaciones en segundo plano. La creencia extendida sobre el por qué es que así consumimos menos recursos y por tanto la batería durará más. Sin embargo, aquellos que son usuarios de iOS, es decir, iPhone, lo están haciendo mal. El propio Craig Federighi, directivo de Apple, lo explicaba hace poco más de un año: no se consumen menos recursos.

Craig explicaba que, siempre y cuando la aplicación esté en segundo plano, la diferencia entre cerrarla forzosamente o no hacerlo con respecto a la duración de la batería era prácticamente imperceptible. Y es que el sistema operativo estaba preparado para 'congelar' las aplicaciones en segundo plano para que no gastasen recursos. Sin embargo muchos usuarios no le creyeron. Al fin y al cabo se trataba del vice presidente de Software de Apple hablando bien de su producto, por lo que creyeron que simplemente estaba haciendo un poco las veces de comercial.

Ahora John Gruber en su conocido blog Daring Fireball ha realizado un completo y extenso análisis con el que demuestra que esta práctica no sólo no ayuda a mejorar el rendimiento de un teléfono iPhone, si no que encima lo empeora. Y además da pruebas de ello refiriendo varias pruebas de velocidad que pueden contrastarse en Youtube (o hacerlas uno mismo si es un escéptico convencido) en las que se aprecia que el sistema sigue rindiendo a la misma velocidad con las aplicaciones congeladas que sin ellas.

¿Y cómo puede ser peor el rendimiento por cerrarlas?, se preguntarán muchos usuarios de iOS. Muy sencillo. Imagina que cierras la aplicación del correo por completo porque no te queda mucha batería, pero a los diez minutos lo vuelves a mirar, luego lo vuelves a cerrar y después lo vuelves a mirar...El teléfono está gastando mucha más batería en volver a abrir desde 0 la aplicación que si la hubiéramos dejado 'congelada' en un segundo plano.

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