Los peligros de ser el primero en entrar en un avión

Ya que es imposible evitar las colas en el aeropuerto, se recomienda no ser el primero de ellas

C. GARCÍA

Un avión solo abre sus puertas para permitir el embarque de sus pasajeros y para el desembarque. Estas alargadas y delgadas naves aéreas reciben cada día a centenas de personas que respiran el aire de su interior. ¿Quién no ha tenido una sensación extraña al entrar en un avión e inspirar su aire?

Es ahí donde se produce una concentración enorme de bacterias y virus que estos pasajeros, procedentes de diferentes destinos, pueden llevar consigo. En muchas ocasiones se ha planteado el tema de cómo hacer el embarque a un avión lo más rápido posible, pero también se ha tenido en cuenta cómo hacerlo en situaciones de alarma epidémica.

La revista 'Physical Review E' publica un estudio realizado por la Universidad de Arizona donde se dan algunas ideas. La más relevante es la que plantea el embarque de los pasajeros mediante dos colas diferentes: una delantera y otra trasera, algo que ya se lleva a cabo en algunas aerolíneas. De este modo, los pasajeros situados en las partes traseras no tienen que pasar por delante del resto de viajeros del avión, minorizando así el contacto entre ellos.

Por esta razón, situarse el primero de la cola de embarque a un avión no es la mejor idea. Ello conlleva sentarse el primero y que el resto de pasajeros pasen por delante buscanso su asiento, respirando, tosiendo o incluso estornudando. Evidentemente, se multiplica el riesgo de contagio, no solo de alguna enfermedad más grave, también de pequeñas gripes, constipados o cualquier virus estomacal.

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