Unos padres dejan morir a su bebé porque «Dios no comete errores»

La pequeña falleció unos días después de su nacimiento por no ser tratada

C. GARCÍA

Los radicalismos religiosos son incomprensibles para la vida. Una pareja de Estados Unidos perdió a su hijo recién nacido por negarse a que se le practicara un tratamiento médico. Nada más nacer, la comadrona avisó a Rachel y Joshua Barry Piland de que su hijo presentaba problemas de ictericia y debía ser tratado para no tener daños cerebrales que le podían provocar la muerte.

El matrimonio se negó a que el bebé siguiera ningún tratamiento amparados en la idea de que «Dios no comete errores» y que ocurriría lo que «Dios quiera». Según informa el Daily Mail, los padres no se presentaron en la consulta de la comadrona cuando esta les citó y no llevaron a su hijo al tratamiento. A los días de nacer, el bebé murió.

Fue el hermano de Rachel Piland quien avisó de la muerte del pequeño. Cuando la Policía llegó a su casa encontró a la familia rezando, pidiendo a Dios que lo «resucitase». Según el parte médico, el bebé murió a causa de una hiperbilirrubinemia, un exceso de bilirrubina en sangre que hace que la piel se ponga amarilla y puede provocar la muerte si no se trata.

Los padres podrían enfrentarse a 15 años de cárcel por una acusación de homicidio involuntario.

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