El padre de la familia muerta en Pancorbo confiesa que se quedó dormido al volante

El conductor, el único de los seis ocupantes que ha sobrevivido al choque con el camión, revela que venían de Marruecos y sólo se detuvieron en Madrid

ROBERTO RIVERA

Cinco miembros de una familia francesa fallecieron a primera hora de ayer en la N-1, a la altura del desfiladero de Pancorbo, al chocar frontalmente con un camión que se dirigía a Burgos. Según fuentes de la Dirección General de Tráfico, todas las víctimas, tres de ellas menores de edad, viajaban sin sistemas de retención -los niños incluso tendrían que haber llevado silla-, y sólo el padre, que iba al volante, consiguió salvar la vida y resultar con heridas leves, aunque tuvo que ser trasladado por los servicios de emergencia a Miranda en estado de shock. Las primeras investigaciones apuntaban a «un despiste» del conductor del turismo como causa probable del accidente, aunque la realidad resultó incluso más terrible. El hombre admitió a primera hora de la tarde ante la Guardia Civil haberse quedado dormido al volante: viajaban desde Marruecos y, cuando se produjo el fatal accidente, habían realizado una única parada en Madrid.

El dramático suceso ocurrió en el punto kilométrico 306 de la Nacional 1, el corredor que comunica la Meseta y la planicie atlántica de Francia, que discurre aquí por un desfiladero que esculpió el río Oroncillo a lo largo de millones de años y que sirve de puerta a Castilla. Un tramo hecho de 'vaivén' descendente de derecha a izquierda, y protegido sobre el asfalto con línea continua, donde se estrangula el tráfico de la arteria que conduce a la frontera.

Eran las ocho menos cuarto de la mañana cuando un 'Peugeot 607' de matrícula francesa se estrellaba con un camión cisterna conducido por un súbdito polaco que trató de evitar el encontronazo tras comprobar, sorprendido, que la berlina abandonaba su carril para invadir el suyo sin margen alguno para corregir la marcha, a pesar de advertir con claxon y destellos de lo que se avecinaba. El lugar del siniestro está marcado con señales como 'tramo de alta concentración de accidentes'. La velocidad está limitada a 50 km/h y cuenta con radares fijos. El dramático saldo de la colisión se hace especialmente doloroso cuando se revisa la identidad de quienes se dejaron la vida en ese angosto paso.

Un vehículo de cinco plazas

De acuerdo con los datos de la DGT, las víctimas mortales son cinco miembros de una familia. Tres de ellos eran menores, que contaban 3, 7 y 9 años de edad; hijos y nietos de dos mujeres de 32 y 60 años que se aferraron a ellos cuando el final se revelaba inevitable. El conductor del vehículo, padre y esposo, de 35 años, resultó herido leve tras estamparse, rebotado, su automóvil con el muro calizo del desfiladero, después de haberse empotrado contra el eje derecho del vehículo pesado. Pero tuvo que ser ingresado, en estado de 'shock' nervioso, en el Hospital de Santiago de Miranda de Ebro, en Burgos, derrumbado por la magnitud de la tragedia. O. L. y M. K. son las iniciales que identifican a las dos adultas muertas; E.N. D., S.G. D. y R. D. las correspondientes a los tres niños que fallecieron.

Lo ocurrido alteró por completo la normalidad en la arteria que conecta España con Francia a través de la frontera de Irún. Efectivos de la Guardia Civil de Tráfico coordinaron el dispo... sigue leyendo la noticia completa en El Correo

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