La obsesión de hacer fotos a todo lo que hacemos nos hace perdernos los detalles importantes

La obsesión de hacer fotos a todo lo que hacemos nos hace perdernos los detalles importantes

LA VERDAD

Con el desarrollo de las nuevas tecnologías y la enorme popularidad de las redes sociales se hace raro no ver inmortalizado en imagen o vídeo cada momento del día a día.

Una cena romántica en un restaurante ya no es igual si no puedes echarle una foto a la comida, unas vacaciones sin un «selfie» en cada monumento, o el video del último concierto dándolo todo. Si no estrá inmortalizado y publicado en nuestro perfil es como si no lo hubiesemos vivido.

Los expertos apuntan que la obsesión por querer capturar cada instante de nuestra vida es contraproducente y nos hace perder la atención en los detalles importante y el significado de cada momento. Una imagen no es igual que un sentimiento.

«Al estar pendiente de grabar en esa cámara te impide estar pendiente de detalles que de no ser así los habrías podio recordar», afirma la psicologa Concha Murcia. De nada sirve tener toda nuestra vida documentada si al ver una imagen no podemos ver más allá y recordar un contexto, una emoción.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos