El lobo, en el punto de mira

Dos lobos acechan una presa./ EFE
Dos lobos acechan una presa. / EFE

Asturias permite desde hoy la caza de esta especie, que se expande hacia el sur de la península, con el rechazo de los ecologistas

J. LUIS ÁLVAREZ

Ninguna especie animal ha estado envuelta en tanto misterio, falsas leyendas y mayores polémicas como el lobo. Admirado por unos y odiado por otros, el 'canis lupus signatus', especie de lobo endémica de la península ibérica, está de plena actualidad. Desde hoy puede ser cazado en el Principado de Asturias, donde hasta ahora era, junto al oso, una especie intocable.

La decisión no ha sido fácil. La población de lobos -especie que no tiene otro depredador que la amenace- ha pasado de estar al límite de la extinción a expandirse por doquier. Su propio hábitat se ha quedado pequeño y ha comenzado a invadir el de sus inmediatos vecinos, los ganaderos. Y cada vez son más frecuentes los daños causados por los lobos «en entornos muy humanizados, donde hasta ahora no se producían», reconocen incluso desde la Fundación para la Protección de los Animales Salvajes (Fapas).

Las subvenciones por cada ternero, potro o cordero que mata el lobo «llegan tarde y son escasas», señalan los ganaderos. Y probar que el autor ha sido el lobo es cada vez más difícil, por lo que algunas explotaciones recurren ya a las cámaras de vigilancia.

Pero no todos los lobos asturianos se van a matar. Tal como ocurre en las provincias vecinas al Principado, las batidas serán en zonas de «presencia esporádica». Según el plan de gestión asturiano del lobo, las batidas podrán autorizarse en «circunstancias excepcionales y elevado número de daños».

Esto ha puesto en pie de guerra a los conservacionistas. La organización ecologista WWF ha denunciado ante la Fiscalía de Medio Ambiente una medida que considera «indiscriminada, retrógrada e ilegal», y ha solicitado la paralización cautelar de las batidas ya concedidas en el centro de Asturias. «Autorizar batidas de lobos a manos de cazadores particulares, con el objetivo de erradicar a la especie de regiones enteras de Asturias, es un despropósito y un regreso al pasado», afirma el secretario general de WWF España, Juan Carlos del Olmo. Más de 12.500 personas se han sumado en menos de 48 horas a la petición de WWF, dirigida al presidente del Principado, Javier Fernández, para pedirle que pare la caza.

El lobo no es una especie en recesión. Más al sur, está recuperando territorios perdidos antaño, en buena parte por la caza masiva para favorecer el pastoreo. Así, ahora ya no es raro ver lobos al sur del Duero -donde están protegidos-, sino que también están llegando a escasos kilómetros de la ciudad de Madrid tras cruzar la sierra de Guadarrama. Los agentes de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid han visto desde 2015 cómo ha ido aumentando el atropello de lobos en la región. El último tuvo lugar a principios del pasado mes de agosto, en la autovía A-1, en el puerto de Somosierra.

Pero es que el lobo también se está expandiendo hacia Castilla-La Mancha y el norte de Extremadura. A este ritmo, la especie pronto volverá a asomarse al Mediterráneo, auguran los expertos.

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