Ni hombre ni mujer

Un travesti posa delante de la Columna de la Victoria, en Berlín. / afp
Un travesti posa delante de la Columna de la Victoria, en Berlín. / afp

El registro civil alemán admitirá la inscripción de un tercer sexo en las partidas de nacimiento para las personas intersexuales

JUAN CARLOS BARRENABERLÍN

El Tribunal Constitucional alemán ha ordenado al legislativo la introducción de un tercer sexo en el registro civil para que aquellos que no se sienten ni hombre ni mujer puedan definir correctamente su sexo en las partidas de nacimiento. La sentencia obliga al Bundestag, el parlamento federal, a legislar al respecto antes de finales de 2018. Los jueces del tribunal con sede en Karlsruhe, al suroeste del país, asumen así la demanda presentada por una persona intersexual nacida en 1989 como mujer, pero que había reclamado al registro civil cambiar su sexo por el de 'inter' o 'diverso'. Un análisis cromosómico presentado como prueba determinaba que no es hombre ni mujer.

La oficina pública rechazó, sin embargo, la solicitud con el argumento de que la ley alemana solo permite inscribir a los recién nacidos como hombre o mujer y, a lo sumo y en caso de duda, dejar la casilla del sexo en blanco. La interesada consideraba insatisfactoria la última posibilidad y recurrió sin éxito ante todas las instancias posibles. Ante el Constitucional justificó su demanda para exigir la posibilidad de que se reconozca un tercer sexo en el registro civil con el argumento de que la normativa actual atenta contra el derecho a la personalidad individual y supone una discriminación sexual.

La sentencia anunciada ayer en Karlsruhe le ha dado finalmente la razón al subrayar que la definición sexual «no es una nota marginal» en el registro civil, ya que describe en cuestiones centrales la relevante identidad jurídica de una persona. Si se niega el reconocimiento de la identidad sexual, se amenaza el desarrollo autodeterminado de una persona, señalan los jueces del Constitucional, para los que la imposibilidad actual de registrar un sexo distinto a los dos normalmente aceptados no se puede justificar con las exigencias de terceros.

«La simple existencia de la posibilidad de inscribir un tercer sexo no obliga a nadie a apuntarse al mismo», afirman los letrados, quienes subrayan que la Constitución alemana no contempla una división binaria del sexo. La Agencia de los Derechos Fundamentales (FRA) de la Unión Europea había criticado ya en 2015 que la política de la UE no tiene en cuenta los derechos de las personas intersexuales. La FRA denunció entonces que había niños a los que se forzaba a una operación quirúrgica de definición sexual y que los intersexuales carecen de una defensa específica contra la discriminación. Por ello reclamó de los países miembros que cuestionaran la definición sexual en documentos de identidad y registros civiles.

En Alemania, los médicos pueden desde 2013 dejar en blanco la casilla de sexo cuando son incapaces de determinar si un recién nacido es hombre o mujer. Los críticos, entre ellos la denunciante, consideran que dejar en blanco esa definición es un error que implica que la persona carece de sexo.

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