Las 7 formas de manipularte de los supermercados para que compres más

Las 7 formas de manipularte de los supermercados para que compres más

Olores y estrategias de colocación de productos son algunas de las técnicas más usadas

C. GARCÍA

Ya imaginabas que los supermercados nos manipulan. Se aprovechan de nuestras debilidades, uno de nuestros instintos más primarios: el hambre, la comida. Juegan con la colocación de los productos, las tentaciones por ciertos alimentos o se aprovechan de otros sentidos, como la vista o el olfato para terminar haciéndonos comprar mucho más de lo que queríamos en un principio.

A continuación te vamos a enumerar siete de esos trucos que muchas grandes superficies (y no tan grandes) utilizan para conseguir que los clientes compren más o se gasten más en su cesta de la compra.

1- Productos más caros a la altura de los ojos. Los más caros o los que tienen la fecha de caducidad más cerca. El caso es poner las cosas más fácil al consumidor para que termine llevándose lo que los vendedores quieren.

2- Las cestas y carros son cada vez más grandes. ¿Te has dado cuenta ya? En muchos de los supermercados a los que sueles ir las cestas y los carros son cada vez más grandes. ¿Por qué? Está claro que no es porque estemos para derrochar espacio. Al parecer, al compraador no le gusta esa sensación de vacío y cuanto más grande sea el contenedor más productos habrá en su interior.

3- Los olores. Algunos supermercados tienen incluso bombas que esparcen el olor del horno por diferentes puntos del local para los clientes sepan cuando está el pan y fomentar el hambre. Además, estas máquinas te guían hasta las panaderías para que compres.

4- Colocan los caprichos y tentaciones al principio. Esos alimentos que algunos consideramos prohibidos por tener más grasas y azúcares. Las galletas, la bollería, los platos precocinados o las chocolatinas se colocan en las entradas para que sea lo primero que nos encontramos al llegar.

5- Los productos saludables están después. Una vez hemos pasado la llamada 'zona peligrosa' aparecen las frutas y verduras. Es una manipulación en toda regla. El consumidor con el cargo en su conciencia tratará de sentirse mejor comprando algunos productos saludables. Puede que incluso sea lo que iba a comprar en un principio.

6- Los básicos se colocan al final. El agua, los huevos, la leche suelen estar en el final del local o en rincones. La razón es que de este modo se obliga al comprador a recorrerse todo el supermercado y que vea otros productos potencialmente necesarios para él.

7- Las ofertas 2x1. Son auténticas gangas en las que muchos terminan cayendo. Puede que no tuvieses pensado comprar eso, pero la oferta te ha tentado y ha terminado convenciéndote. No solo te llevas uno, te vas con dos y sin saber si te apetecía comprarlo.

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