¿Por qué no cumplimos los propósitos de Año Nuevo?

¿Por qué no cumplimos los propósitos de Año Nuevo?
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Dejar de fumar, hacer deporte, llevar una alimentación saludable y estudiar un idioma son los objetivos por excelencia que copan estos días las listas de buenas intenciones para los próximos doce meses

Rebeca Martínez Herrera
REBECA MARTÍNEZ HERRERAMurcia

Con la llegada del nuevo año reaparecen los típicos propósitos que cada mes de enero marcan el inicio de un nuevo ciclo. Definir retos es fundamental para avanzar en el desarrollo personal, pero estas aspiraciones pueden jugarnos una mala pasada si no somos realistas a la hora de fijarnos metas que de verdad podamos cumplir.

«Marcarse objetivos es fundamental para avanzar. Los seres humanos somos cambio y el mayor enemigo del crecimiento personal es la rutina, que provoca una sensación de estancamiento», asegura la psicóloga Ana López, quien destaca la importancia de elaborar una lista de propósitos «basándonos en lo que nos genere bienestar y, por lo tanto, motivación personal, que es el motor de la vida y la clave para poder cumplir nuestras metas y no acabar frustrados por no conseguir lo que nos proponemos».

Dejar de fumar, hacer deporte, llevar una alimentación saludable y estudiar un idioma son los propósitos por excelencia que copan estos días las listas de buenas intenciones para los próximos doce meses. Objetivos que, en la mayoría de los casos, se arrastran año tras año porque «son demasiado grandes y no nos provocan un verdadero estímulo personal», afirma la especialista en Psicología Clínica y de la Salud. «Muchas veces nos fijamos metas pensando en lo que le gustaría a nuestra pareja o en cumplir con lo socialmente aceptado. Al final no las alcanzamos porque en realidad no nos generaban una motivación personal, no salían de nuestro interior».

Claves para hacer una lista de propósitos efectiva

1. Hacer balance del año anterior

El primer paso para elaborar una lista de propósitos realista es hacer balance del año saliente para mantener lo positivo y aprovechar los aspectos que nos han ido peor como una «oportunidad para mejorar».

2. Pararse a sentir

No basta con analizar desde la mente qué aspectos de nuestra vida queremos cambiar, hay que prestar atención a nuestras emociones. «Hay que pensar menos y sentir más. El cuerpo nos da muchas pistas que no escuchamos y que son fundamentales para detectar lo que nos motiva y poder crecer, así que es fundamental pararse y mirarse dentro», explica López.

3. Desmenuzar los objetivos

La impaciencia no es buena compañera y pretender cambiar todo de golpe es uno de los errores más comunes. «Hay que desmenuzar los objetivos para que realmente sean retos que podamos cumplir. Nos marcamos propósitos demasiado grandes que no podemos conseguir en un año y al final acabamos minando nuestra autoestima porque cuestionamos nuestra valía al no conseguir nuestros retos».

4. Separar lo personal de lo profesional

Dividir las metas por ámbitos también es importante. Separar lo personal de lo profesional es clave a la hora de hacer una lista de propósitos consciente, según la especialista. «Lo mezclamos todo y no enfocamos bien nuestros objetivos».

5. Planificar nuestras metas

La planificación es otro aspecto fundamental en el camino de las buenas intenciones que emprendemos con la llegada de cada nuevo año. «La organización es el 50% del éxito. Muchas veces no cumplimos nuestras metas porque no sabemos cómo gestionar el proceso para conseguirlas. Por eso cada vez más gente recurre al 'coaching'», destaca Ana López, quien recomienda «no castigarnos ni culpabilizarnos» y darnos premios con cada paso que demos, «por pequeño que sea», en la búsqueda de la mejor versión de uno mismo.

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