Creyó que estaba embarazada y en realidad tenía un tumor

Una australiana descubrió que lo que llevaba en su vientre era un tumor a las 8 semanas de embarazo

C. GARCÍA

No era el primer embarazo de Lauren Knowles, sin embargo para ella todo era normal. Una joven de 29 años de Australia acudió al médico a los dos meses de supuesto embarazo para ser examinada. Según ha confesado ella al diario The Sun empezó a sangrar y se preocupó. Los médicos le realizaron varias pruebas y en un escáner comprobaron que había unas manchas extrañas en el útero. Ahí fue cuando le dieron el diagnóstico: no estaba embarazada, tenía un gran tumor.

Lo que le ocurría a Knowles lleva el nombre de embarazo molar, que se da durante el proceso de gestación de un embrión y que, por un error genético en la fertilización, se produce el crecimiento anormal de tejido que no es un feto.

Al descubrir su estado, los médicos intervinieron a la joven australiana para extirparle el tumor. En la cirugía no pudieron quitárselo por completo y a pesar de la quimioterapia, el tumor continuó creciendo. Según ha contado ella misma al diario, cinco meses después, estando en el hospital con fuertes dolores, sintió la necesidad de empujar, como si quisiera parir. Fue entonces cuando salió el tejido cancerígeno de su interior.

Knowles ha explicado que nunca imaginó que tuviera cáncer, «todo era normal, las pruebas daban positivo y tenía síntomas de embarazada». Al parecer, el tumor le producía las mismas hormonas que se desarrollan durante el embarazo.

Aunque después de esto los médicos le alertaron de que no podría volver a tener hijos, Lauren Knowles y su marido fueron padres un año después. Ahora cuentan su historia en los medios y ella se muestra feliz aunque reconoce que tuvo cierto temor durante este último embarazo.

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