Va cinco veces al médico, le diagnostican lumbalgia y da a luz gemelas en Málaga

Va cinco veces al médico, le diagnostican lumbalgia y da a luz gemelas en Málaga

Ni los médicos de urgencias y ni los de Atención Primaria detectaron el embarazo de la mujer, que tiene 38 años y sufre obesidad mórbida

JUAN CANO / DIARIO SUR

Los dolores en la espalda y en el vientre eran cada vez más «insoportables». Carolina empezó a padecerlos en junio y fue a su médico de cabecera para saber qué le pasaba. Según su marido, Gonzalo, la respuesta del facultativo fue que tenía que adelgazar. A esa visita al ambulatorio le sucedieron cuatro más, una al centro de salud y otras tres a urgencias del Clínico de Málaga. El diagnóstico, a tenor de la documentación a la que ha tenido acceso el diario SUR, empezó siendo lumbalgia. Pero en el último ingreso en el hospital descubrieron queestaba embarazada de gemelas. No solo eso: estaba de parto.

La familia ha presentado una denuncia por posibles «negligencias médicas con riesgo grave» al no haber detectado ni en el Clínico ni en el centro de salud que estaba encinta pese a sus reiteradas visitas a urgencias, en las que al parecer informó varias veces a los facultativos de que no tenía la regla. Las niñas han nacido en aparente buen estado, pero la madre, que dio a luz por cesárea, ingresó directamente en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) «en estado muy grave» supuestamente por las complicaciones derivadas del alumbramiento.

La primera visita de Carolina al ambulatorio se produjo el pasado mes de junio. La mujer, de 38 años, refirió a su médico de cabecera que tenía «gran dolor de piernas, aumento de peso y pérdida de regla». Fue entonces cuando, según la denuncia, él le dijo que debía ponerse a dieta. Como no mejoraba, el 1 de agosto acudió a urgencias del Hospital Clínico Universitario acompañada de su marido, ya que sufría «fuertes dolores en el abdomen» y presentaba inflamación en las piernas. Allí le diagnosticaron insuficiencia venosa y lumbalgia, «y la enviaron a casa sin hacerle ni una prueba», se queja Gonzalo.

Mismo diagnóstico

El 10 de septiembre, Carolina volvió al centro hospitalario, ya que la inflamación y los dolores iban a más. Tal y como consta en su historial clínico, también advirtió a los médicos de que llevaba cuatro meses sin tener la menstruación. El diagnóstico fue el mismo. El documento del alta insiste en la lumbalgia que ya le habían prescrito en la anterior visita. De nuevo, «no le hicieron ni una sola prueba», subraya la denuncia, formulada por la abogada Alejandra Méndez, que representa a la familia.

Tres días después, el matrimonio acudió al centro de salud, ya que, además de los dolores y la inflamación, le había salido «un bulto» en la parte baja del vientre. Su médico de cabecera le dijo –siempre según la versión de los denunciantes– que se trataba de un «bultoma de grasa» debido a la obesidad mórbida que padece Carolina, a la que recalcó que debía seguir un régimen para perder peso. «Después de mucho insistirle y llorarle en la consulta» le dieron cita para una analítica. «Se la hicieron ese mismo día en el ambulatorio y le dijeron que debía pasarse a recogerla el 6 de octubre», afirma el marido.

No dio tiempo. Horas antes de recoger el resultado, aún de madrugada, Gonzalo llevó a su mujer a urgencias porque los dolores eran ya «insufribles». Según asegura, Carolina entró en el hospital llorando y gritando «me quiero morir». Al examinarla, la doctora detectó un nódulo y pensó que se trataba de un «absceso a nivel de la zona del vello púbico», aunque decidió hacerle varias pruebas –«por primera vez, pese a que era ya la tercera ocasión en la que acudíamos a urgencias», apostilla el marido–, entre ellas un análisis de sangre.

El test de embarazo dio un resultado positivo. La doctora reflejó en el parte médico la reacción de la paciente cuando se le informó de que estaba encinta: «No puede ser, ya le dije a mi médico que yo no quiero vivir». Según la abogada que asiste a la familia, Carolina había advertido de sus sospechas al facultativo del centro de salud, puesto que seguían pasando los meses sin que le bajara la regla.

La ginecóloga de guardia examinó a la mujer y, pese a la «malísima calidad de imagen» de la ecografía, motivada por la obesidad de la paciente, confirmó que Carolina estaba embarazada de gemelas. Y no solo eso. Por la biometría de los bebés, era un embarazo a término y ella se hallaba completamente dilatada. Fue un parto de urgencia y por cesárea. Esa misma mañana, a las 8.25 y 8.26 horas, nacieron dos niñas con un peso de 2.434 y 2.160 gramos. Ambas se encuentran en buen estado.

La paciente, en cambio, pasó directamente a la UCI del Clínico con pronóstico «muy grave», según la letrada, ya que sufrió un coágulo en la cabeza, entre otras complicaciones derivadas del parto por cesárea. Carolina fue derivada el pasado día 18 a Carlos Haya, donde continúa en cuidados intensivos y con respiración asistida, aunque en las últimas horas ha evolucionado favorablemente. Las niñas están bajo el cuidado de la familia paterna.

Investigación

La denuncia, dirigida contra los médicos que la asistieron, contra el Clínico y contra el Servicio Andaluz de Salud, ha recaído en el Juzgado de Instrucción número 13 de Málaga, al que la familia solicita que abra una investigación para esclarecer los hechos que relatan. Este periódico ha contactado con un portavoz del SAS para conocer la versión tanto del centro de salud como del hospital, aunque en ambos casos se han remitido a las diligencias en curso al tratarse de un asunto que, de admitirse a trámite la denuncia, debe aclararse en el juzgado. Otras fuentes sanitarias apuntan que la paciente siempre hizo referencia a dolores y no advirtió de que sospechara estar embarazada. «Un médico indaga y pide pruebas en función de lo que le cuenta el usuario», añaden.

Si llevaba meses sin la regla, ¿por qué no se hizo una prueba de forma privada? «Precisamente por eso acudieron al médico y le comunicaron que no tenía el periodo», aclara la abogada. ¿Y cómo se explica que no percibiera los movimientos de los bebés en su vientre? «Porque estaba en tratamiento por depresión con Diazepam y Sertralina, aparte de lo que le recetaron en urgencias, lo que habría servido de relajante para los bebés», dice Méndez. La respuesta de la letrada la completa el padre de las gemelas: «No nos planteamos que pudiera estar embarazada porque creíamos que no podíamos tener hijos. En 2011, cuando nos conocimos, estuvimos haciéndonos pruebas porque queríamos ser padres, pero nos dijeron que ella debía perder kilos, porque de lo contrario era imposible; lo teníamos asumido, ya que el tratamiento y la depresión le hacían engordar».

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