El mueble que ha tenido que retirar Ikea tras causar la muerte de cinco niños

Advertencia. Una cómoda de Ikea, en un vídeo de la compañía que previene a los consumidores de que deben anclarla a la pared. / ikea
Advertencia. Una cómoda de Ikea, en un vídeo de la compañía que previene a los consumidores de que deben anclarla a la pared. / ikea

Ikea inicia la retirada de su cómoda Malm en Estados Unidos, donde han muerto cinco niños por aplastamiento. La firma sueca insiste en que hay que fijar el mueble a la pared para que no vuelque

INÉS GALLASTEGUI

Con la muerte de Jozef Dudek -que ocurrió en mayo pero se difundió la semana pasada- ya son cinco las víctimas de la cómoda Malm de Ikea en Estados Unidos. El pequeño de 2 años falleció aplastado por el mueble, según sus padres, mientras echaba la siesta en su casa de Buena Park, California. La multinacional sueca, que inició el año pasado la retirada de 8 millones de unidades del artículo en ese país, ha expresado sus condolencias por la tragedia, pero ha advertido de que ninguna de las cómodas que volcaron estaban fijadas a la pared mediante los anclajes que se facilitan en el kit de montaje, donde se especifica la necesidad de hacerlo. En España no se ha retirado oficialmente el mueble del mercado, ya que cumple los requisitos de estabilidad obligatorios, pero cualquier consumidor que desee cambiarlo puede hacerlo y recuperar el dinero. «Para nosotros, los niños y las niñas son las personas más importantes del mundo y la seguridad de nuestros productos es nuestra máxima prioridad», señalan fuentes de la compañía, con más de 300 tiendas y 155.000 trabajadores en todo el mundo.

El líder mundial de los muebles armables acordó en diciembre indemnizar con 50 millones de dólares a los padres de tres niños fallecidos en accidentes similares con productos Malm en West Chester (Pensilvan ia) y Snohomish (Washington) en 2014 y en Apple Valley (Minnesota) en 2016. Todos tenían en torno a 2 años. Poco después se conoció otro caso ocurrido en Woodbridge (Virginia) en 2011, año en que se comercializaron los primeros muebles de esa familia. La prensa contabiliza otros tres siniestros ocurridos entre 1989 y 2007, sin especificar cuál fue el artículo de la marca que aplastó o atrapó a los pequeños entre los cajones. En Estados Unidos es muy frecuente que las compañías eviten llegar a juicio y alcancen acuerdos económicos extrajudiciales -a veces millonarios- con consumidores que les demandan por daños.

Campaña '¡Fíjalo a la pared!'

La línea Malm incluye cómodas de 3, 4 y 6 cajones -estas últimas, en vertical y horizontal-, así como mesillas de noche, escritorios, tocadores y camas, en una amplia gama de colores y con precios que oscilan entre los 29,99 y 119 euros.

En todo caso, los muebles de Ikea, que tiene 39 tiendas en EE UU, no son los únicos que vuelcan, a juzgar por las estadísticas. Según la Comisión de Seguridad del Consumidor norteamericana, cada dos semanas muere un niño en el país aplastado por un aparador o una tele y cada 24 minutos son atendidos menores lesionados por ese mismo motivo. La inmensa mayoría de estos sucesos se evitarían simplemente fijando los muebles a la pared.

En junio de 2016, la firma acordó con esa comisión dependiente del Gobierno la retirada de 8 millones de productos Malm y de 21 millones de otros modelos que no cumplían los requerimientos estándar de la industria -de carácter voluntario-, que establecen una altura máxima de 23,5 pulgadas (60 cm) en muebles para niños y 29,5 pulgadas (72 cm) en los de adultos. La compañía ofreció a todos los clientes la devolución del dinero o el envío de un kit para mantener los muebles anclados a la pared, pero al parecer no todos lo han solicitado.

En Europa el fabricante ha optado por reforzar los mensajes de seguridad, tanto a través de su personal de tienda como en la web. Fuentes de Ikea España resaltan que los montadores externos tienen la orden expresa de no realizar el servicio «si el cliente se niega a respetar las indicaciones de montaje e instalación del producto». En caso de que el mueble ya esté instalado, deben desmontarlo y llevárselo. Al comprador se le devuelve el dinero.

La campaña '¡Fíjalo a la pared!' incluye vídeos demostrativos, textos e ilustraciones que explican las diferentes herramientas que deben emplearse para asegurar los muebles que, por su altura y características, lo necesiten, en función del material del que esté hecha la pared: tornillo para madera, taco y tornillo para pladur y tornillo con taco para muros de mampostería. El mueble se sujeta al tornillo mediante correas de amarre, escuadras o herrajes, según el modelo. La firma facilita un teléfono para solicitar el envío gratuito de estos materiales.

Aún después del montaje hay que mantener ciertas precauciones. «No pongas un televisor ni ningún otro objeto pesado encima de una cómoda o de otros muebles que no hayan sido diseñados para tal fin. Coloca los objetos pesados en los cajones de abajo. No dejes que los niños trepen o se cuelguen de los cajones, las puertas o las estanterías», advierte en su web.

Lo más importante

Los representantes de la firma sueca se han mostrado desolados por estas tragedias. «Lamentamos profundamente la muerte de los menores. Para nosotros la seguridad de los niños y las niñas es lo más importante», ha señalado un portavoz de la compañía.

Y lo cierto es que el protagonismo de los pequeños de la casa es una constante no solo en la imagen pública de la compañía fundada en 1943 por Ingvar Kamprad, sino en su producción: muebles infantiles, juguetes, sistemas de protección y todo tipo de menaje diseñado para los críos constituyen una parte importante de su famoso catálogo, plagado de fotos de chavales de todos los colores.

Para algunos, sin embargo, la reacción de la compañía es insuficiente. «Ikea debería ofrecer en Europa las mismas condiciones que asegura en Estados Unidos, tanto de retirada del producto como de devolución para quien ya lo haya adquirido, puesto que el riesgo es el mismo», afirma Ileana Izverniceanu, portavoz de la Organización de Consumidores y Usuarios. A su juicio, no es suficiente insertar en las instrucciones de montaje un mensaje sobre el riesgo de vuelco y aplastamiento. «Las advertencias del peligro en el momento de adquirir el producto tendrían que ser patentes, aclarando que es un riesgo que ha dado lugar a accidentes mortales, de forma que el usuario tenga la verdadera noción del peligro si no ancla el mueble a la pared de forma adecuada», añade.

El abogado de los padres de Jozef Dudek, Daniel Mann, asegura que la muerte del pequeño habría podido evitarse si la multinacional sueca hubiera dado más publicidad a su anuncio de retirada de esta cómoda «inestable y defectuosa». También la ONG Kids in Danger (Niños en Peligro) entiende que la compañía no ha hecho lo suficiente para publicitar la retirada de sus productos potencialmente inseguros. Según sus datos, que no han sido confirmados, desde junio de 2016 hasta el mismo mes de 2017 solo habían sido devueltos en las tiendas 175.000 artículos y 268.000 clientes habían solicitado un kit para fijar el mueble a la pared.

En los últimos años, Ikea ha retirado tres modelos de lámparas y una partida de frigoríficos defectuosa. En 2016 sacó del mercado un disfraz de murciélago por causar arañazos en el cuello a tres chavales. «Mantenemos una política de tolerancia cero en relación con la seguridad infantil», dijo la compañía. También ha habido algún problema con la comida: sus famosas albóndigas quedaron temporalmente fuera del menú cuando se descubrió que un lote en Chequia contenía carne de caballo.

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