La broma que le costó el trabajo a un repartidor de pizzas

La broma que le costó el trabajo a un repartidor de pizzas

A la madre no le hizo ninguna gracia el chiste

LA VERDAD

A un repartidor de Pizza Hut su peculiar sentido del humor le ha costado el trabajo, según informa un medio local de Washington, Estados Unidos. Y es que cuando los niños de una familia llamaron para pedir una pizza para comer, preguntaron si les podían escribir un chiste en la caja de la misma. Y este repartidor accedió. Sin embargo la broma no fue considera de buen gusto por la madre, que estimó que sus hijos de 12 y15 años no tenían edad para oírla (sobre todo el pequeño).

Y es que cuando abrieron la caja en la tapa venía el siguiente chiste:

«¿En qué se parecen un repartidor de pizzas y un ginecólogo? En que ambos tienen que olerla pero ninguno puede comérsela»

La madre denunció el incidente a la empresa y el repartidor fue apartado de su puesto.

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