El atragantamiento, una de las mayores amenazas para los niños pequeños

Una supervisora examina las condiciones de seguridad de un juguete. / ap
Una supervisora examina las condiciones de seguridad de un juguete. / ap

Cada año mueren en España cerca de 1.400 personas por culpa de atragantamientos. En su inmensa mayoría se trata de ancianos, que tienen más dificultades para tragar, y niños, cuya tendencia a llevarse a la boca todo lo que les llama la atención puede ser muy peligrosa. Por eso se recomienda que quede fuera del alcance de los niños menores de tres años cualquier objeto que entre por el agujero de un rollo de papel higiénico, y que no caminen, corran o jueguen con alimentos o juguetes en la boca. Hasta los cuatro años, además, hay que excluir de su dieta comidas que puedan atascarse en la garganta, como salchichas, nueces, trozos de carne, uvas, dulces duros y palomitas de maíz.

Canicas y objetos similares son especialmente peligrosos, y uno de los mandamientos de los fabricantes a la hora de diseñar nuevos juguetes para niños pequeños es evitar que puedan despiezarse en partes susceptibles de ser ingeridas. Mención aparte merece el caso de los huevos Kinder, de los que se venden cada año más de 1.500 millones en todo el mundo... salvo en Estados Unidos, donde están rigurosamente prohibidos. El motivo es una antigua Ley de Alimentos, Medicamentos y Cosméticos, tipificada en 1938, que desautoriza cualquier tipo de alimento «con objetos no nutritivos en su interior».

La Unión Europea desarrolló en 2008 una normativa similar, pero se cuidó de añadir dos excepciones: los huevos de Pascua -una categoría en la que se incluyeron los de Kinder- y el roscón de Reyes, que no sería el mismo sin su haba y su figurita.

Temas

Sucesos

Fotos

Vídeos