7 alimentos que no son tan saludables como pensabas

F. OLMOS

Comer saludable es una tendencia innegable. Si hace unos años era cosa de 'raritos' y deportistas de élite, ahora prácticamente cualquier aficionado a correr dos o tres veces por semana intenta cuidar su dieta. Gran parte de la culpa la tienen redes sociales como Instagram, donde es una moda más el comer sano y compartirlo. Sin embargo, cuidado, porque algunos de los alimentos que crees saludables podrían no serlo tanto...aquí os dejamos una lista de 7 en concreto que suelen llevar a mucha confusión:

1. Yogur 0% materia grasa:

El primer consejo que nos dará cualquier nutricionista, o incluso cualquier deportista o simplemente un aficionado a comer sano conocedor de la materia, es mirar el etiquetado de los productos del supermercado. Nos podríamos llevar alguna sorpresa, como descubrir que esos yogures que compramos con un 0% de grasa están cargados de azúcar. Algo bastante peor para nuestra salud (y nuestra figura) que la grasa.

2. Hummus:

El hummus, una comida que se ha vuelto ampliamente popular en el mundillo del 'fitness' por sus valores nutricionales, genera adeptos de toda clase debido a su potente y rico sabor. Pero, cuidado, porque la pereza es la mayor enemiga de la nutrición sana. Y es que el hummus en sí mismo no presenta ningún problema, pero claro, comprarlo en el supermercado sí. Si nos fijamos en la etiqueta veremos que su nivel de sal y grasa no se corresponde con el que debiera.

3. Zumos de fruta:

Por supuesto el problema de nuevo son los procesados, con un nivel de azúcar muy por encima del natural, que ya de por sí es bastante alto. Las frutas son alimentos de baja densidad energética y contienen fibra, la fibra te mantiene saciado y reduce el pico glucémico producido por el azúcar presente de forma natural, pero los zumos procesados no suelen contener dicha fibra.

Además, algunos estudios han concluido que comer fruta y bebernos su zumo no es comparable en cuanto a efectos nutricionales, ya que perdería parte de sus beneficios y, además, es mucho menos saciante.

4. Granola, muesly y otros cereales procesados:

La última moda en los desayunos. Pero, una vez más, debemos estar pendientes de las etiquetas y asegurarnos de lo que compramos. De nada nos sirve comprar muesly creyendo que estamos desayunando sano para luego reparar en la etiqueta y comprobar que lleva 25 gramos de azúcar por cada 100 de producto. En este sentido, mucho mejor los ecológicos.

5. Palomitas:

Ir al cine y darse un atracón de palomitas parece algo inevitable. Sin embargo, deberíamos cuidarnos de ello, ya que es todo un golpe para nuestro corazón. No es sólo la cantidad excesiva de sal con la que solemos acompañarlas, es que las palomitas de maíz en sí mismas contienen sodio y al comer más de la cuenta provocamos una alta tensión sanguínea en nuestro organismo.

6. Fruta deshidratada:

Una vez más, el problema es la alteración a la que se ve sometida el producto. La fruta deshidratada suele estar tratada y, por tanto, contiene una cantidad de azúcares y conservantes que no se corresponden con su forma natural ni son, en absoluto, sanos.

7. Comidas sin azúcar:

El sustituto del azúcar en muchos productos sin el mismo puede no ser un gran aliado para nuestra salud. El famoso aspartamo ha sido asociado en alguna ocasión con la ganancia de peso. Además, aquellas comidas que llevan azúcar en su forma natural y han sido tratadas químicamente para perderlo...no son muy recomendables desde el punto de vista de la salud, como cualquier alimento procesado.

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