Semana Santa Región de Murcia 2018

Semana Santa Región de Murcia 2018

Redobles en las tierras altas

Tamboristas desfilan por una de las empinadas calles del casco histórico, ayer. / juan f. robles
Tamboristas desfilan por una de las empinadas calles del casco histórico, ayer. / juan f. robles

Los tambores de Moratalla retumban estos días para apoyar la candidatura del municipio a Capital del Turismo Rural

JUAN F. ROBLES

Moratalla acogió ayer la fiesta del tambor, que se prolonga durante la jornada de hoy. Mañana habrá descanso, pero los redobles volverán a escucharse el domingo en honor al Patrón, Jesucristo Aparecido. Los redobles inundaron estas tierras altas de la Región, y vecinos y visitantes vibraron con una celebración que se actualiza cada año en los albores de la primavera y que este año apoya la candidatura del municipio a Capital del Turismo Rural.

La plaza del Ayuntamiento acogió el Homenaje al Tambor, organizado por la Asociación de Tamboristas de Moratalla. Con este acto arrancó una de las fiestas más importantes de la localidad. El particular redoble de los tambores se une al colorido de las túnicas de los músicos, que se hacen notar de una forma especial por las empinadas calles del casco antiguo.

Los redobles se empezaron a escuchar ayer al alba. La Asociación de Tamboristas convocó a los más madrugadores en su sede social para aliviar los fríos de la madrugada con licor, café y torta. Juan Nicolás Martínez, presidente de la asociación, animó a «vivir con intensidad estos días grandes para Moratalla y los tamboristas, tanto los moratalleros como todos los que nos visitan y que hacen sonar sus instrumentos junto a los nuestros». Este año repite, de forma secular, el viejo ritual para preparar el tambor. Los instrumentistas moratalleros preparan con dedicación y esmero todo lo necesario para que este colorido espectáculo recorra calles y plazas en una atronadora y sorprendente cascada de redobles de cientos de tambores, que hacen vibrar el cielo en medio de un ambiente primaveral inigualable.

Mañana hay descanso, pero los instrumentos volverán a tomar las calles el domingo en honor al Patrón

Las empinadas cuestas de Moratalla, sus rincones más típicos, sus estrechas callejuelas, la plaza de la Farola y las pequeñas plazoletas que salpican el centro del casco urbano fueron testigos de esta tradición. Desde el alba hasta bien entrada la tarde noche, los tamboristas llenaron con los sonidos de sus baquetas las cumbres más altas de la Región. Solo hubo un parón, cuando al atardecer, desde la iglesia de Santa María de la Asunción, salió la primera procesión.

Túnicas llenas de color

El ritual de los preparativos para que el tambor suene bien se repite cada año: se ajustan las pieles, se ciñen los cinchos, se cogen los palillos y se enfundan las túnicas coloridas y elaboradas con diseños propios. Muchos deciden salir en pequeños grupos, que llevan varios instrumentos con el fin de turnárselos. Pero también hay quienes prefieren la soledad escondida bajo los capirotes. Y los que, desobedeciendo la tradición más genuina, recorren las calles con la cara descubierta.

Todos y cada uno de ellos fueron partícipes de un estruendo continuo, en el que no faltaron ni los más pequeños ni los más mayores. Desde que se empiezan a escuchar los primeros redobles ya no hay tregua para el silencio. El sonido atronador hace disfrutar de una fiesta en la que el diálogo entre los amigos tiene que dejar paso al estruendo. El sonido de los tambores continúa hoy. Pero mañana, a mediodía, en la escalinata de la iglesia de la Asunción, estos instrumentos de percusión volverán a protagonizar sonoros redobles en honor a Jesús Aparecido.

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