Semana Santa Cartagena 2018

Semana Santa Cartagena 2018

Dos primos para dos bufandas

Francisco de Asís Pagán y Francisco Pagán, en la rampa de Santa María de Gracia. / Pablo Sánchez / AGM
Francisco de Asís Pagán y Francisco Pagán, en la rampa de Santa María de Gracia. / Pablo Sánchez / AGM

El capellán californio y el hermano mayor marrajo comparten vivencias y anécdotas. El sacerdote Francisco de Asís Pagán Jiménez salió con La Magdalena y el abogado jefe municipal Francisco Pagán Martín-Portugués tiene cariño a los 'calis' por su madre

José Alberto González
JOSÉ ALBERTO GONZÁLEZCartagena

«Como primera anécdota, diré que mi primo, el gran capellán californio, ha sido hermano de La Magdalena y que ha desfilado con ella. Yo sé que su corazón es ocre, colorado, morado y blanco, o sea que es de todos [los grupos cofrades]. Pero él lo puede decir, ¿verdad primo? Sobre todo, él es de corazón marrajo y californio por decreto», se arranca con tanto cariño como intención Francisco Pagán Martín-Portugués, hermano mayor de la Cofradía Marraja, sobre su primo y sacerdote capellán de la Cofradía California, Francisco de Asís Pagán Jiménez.

'La Verdad' los reúne el Miércoles Santo frente a la iglesia de Santa María de Gracia. Y el diálogo entre ambos, quienes simbolizan la unidad dentro de la rivalidad cofrade, con el añadido del parentesco -uno luce la bufanda roja de los 'cali' y el otro la morada de los 'marras'-, es un intercambio de reflexiones sobre Semana Santa, recuerdos... y sanas pullas.

-Capellán: «Lo que pasa es que yo salía en La Magdalena y cuando don José Manuel me nombró capellán californio, le dije: 'Perdone, si eso es imposible, si yo soy marrajo'. Y él me contestó: 'Pues nada, un marrajo a poner orden en los californios'».

«En la cofradía escucho que bromean: 'No comentéis nada delante del cura, que se chiva a su primo'»

Era el verano de 2010 y el obispo, José Manuel Lorca Planes, intervino la hermandad debido al conflicto sobre las reglas de elección de presidente de agrupación y de hermano mayor, luego modificadas.

-Hermano mayor: «¿Pero has podido poner orden o no?

-Capellán: «Sí. De hecho, quizás muchas cosas que han ido cambiando es por el espíritu marrajo que yo respiro, no lo sé. Yo, que he estado en varias parroquias, digo que uno se encarna en el lugar donde está, que el buey no es de donde nace sino de donde pace y que lo importante es estar en el camino de la humildad, la sencillez y la unidad. No olvido mis raíces marrajas, porque los Pagán somos marrajos, pero mi corazón, poco a poco, se hace californio».

-Hermano mayor: «Sí que es verdad que nosotros tenemos otra filosofía. Por ejemplo, es muy espectacular levantar los tronos, gritar '¡Viva el San Juan!, ¡Viva el San Pedro!'. Pero yo creo que lo que importa no es que la gente se fije en la espectacularidad de los portapasos, sino en el santo y lo que representa, no quitarle protagonismo a la imagen. Pero lo que me disgusta cada vez más es que antes pasaba cada trono y te ponías de pie, te santiguabas en señal de respeto y devoción... Ahora la gente no hace nada de eso. Me parece triste que solo se levante cuando pasa el piquete, y una falta de respeto estar comiendo. Tiempo hay para eso. Estamos perdiendo devoción, la gente viene a ver un espectáculo».

-Capellán: «Sí, en Cartagena se representa la Pasión completa, e incluso se empieza antes. Es una cronología, una catequesis bíblica en la calle, algo que no hay en otro sitio. Ahora, como tú dices, el pueblo ha perdido el espíritu religioso y el respeto cristiano. Antes nadie cruzaba, respetaba el desfile. Ahora te cruzan por medio, están los camareros sirviendo, la gente chillando... Pasas por la calle Jabonerías y hay gente comiéndose su filete de carne. La verdad es que te da un poco de...

¿Y qué enseña un Pagán al otro?

-Hermano mayor: «Un día, mi primo, me dijo: 'El verdadero cristiano es el que perdona a sus enemigos'. O sea, que tenemos que ser consecuentes. Aunque yo tengo un capellán al que quiero muchísimo, a Paco yo le comento las cosas no de hermano mayor marrajo a capellán californio, sino como mi primo Paco. Le pregunto: 'Oye, Paco, ¿esto tú cómo lo enfocarías?'. Y él me cita, por ejemplo, el Evangelio según san Juan: «si no amas a tu hermano a quien ves...

-Capellán: «.. ¿cómo puedes amar a Dios, a quien no ves?». El Señor va más allá y, en el Evangelio de Mateo, dice: 'Amad a vuestros enemigos y rezad por los que os persiguen y calumnian'. Esa es la perfección del cristiano, que es la santidad. Es muy difícil llegar a ella. Yo me preocupo por ti, Paco, como primo, y de hecho, que sepas que eso ha levantado celos en los californios».

-Hermano mayor: «Ah, ¿sí?

-Capellán: «Sí. Me dicen, en plan broma: '¿Qué? ¿Ahora te vas a hacer capellán marrajo? Como está tu primo allí'. Otro: 'Oye, le vas a hacer una OPA a Fernando [Gutiérrez Reche, capellán marrajo], y te vas a ir de capellán con ellos?'. El otro: 'Oye, no decid nada delante del capellán, que luego se chiva a los marrajos; tenemos a un espía infiltrado'. Es la sana broma».

-Hermano mayor: «Yo me siento californio, porque mi madre era california y lo es mi hermana María Dolores. Y desde pequeño he aprendido a ser procesionista, a querer mucho y a tener un profundo respeto a los californios. Ahora, soy marrajo».

«Hola, ¿Paco Pagán?»

Los dos apelan a la unidad, pero sin confusiones. Porque, con eso de llamarles a los dos «Paco Pagán», más de una vez uno se ha visto en el papel del otro. Y no solo a nivel cofrade, sino también profesional.

-Hermano mayor: «En las últimas elecciones a hermano mayor californio, mi primo estaba con gripe. Entonces, yo era presidente de [la agrupación marraja de] La Magdalena. Mi primo le dijo al mayordomo principal californio, Rafael Ruiz Manteca, que le llamara en cuanto se supiera el nombre del ganador. Y se ve que Rafael vio en la agenda de contactos del móvil 'Paco Pagán' y marcó. Yo estaba en mi casa, suena el teléfono y oigo: 'Hola, ¿Paco Pagán?'. 'Sí, soy yo'. 'Te digo el resultado de las elecciones: ha ganado Juan Carlos de la Cerra, con tantos votos sobre el segundo, tanto sobre el tercero... Y le digo: 'Ya, ya, esto está muy bien. Pero yo creo que tú quieres hablar con mi primo, el capellán californio'».

-Capellán: Pues, a mí, algún compañero tuyo de profesión me ha puesto alguna vez, desde el Ayuntamiento [donde Francisco Pagán Martín-Portugés es jefe de la Asesoría Jurídica] no se qué de un juicio. Y le contesto: «Creo que se lo querrás decir a mi primo, porque yo no soy abogado. Soy el cura».

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