Semana Santa Cartagena 2018

Semana Santa Cartagena 2018

El Encuentro se recoge al alba con miles de fieles en las calles

Momento del encuentro entre las dos imágenes./Pablo Sánchez / AGM
Momento del encuentro entre las dos imágenes. / Pablo Sánchez / AGM

El Jesús y la Pequeñica cruzan sus caminos en la esquina del Palacio de Aguirre media hora más tarde que en años anteriores, consiguiendo una puesta en escena digna de postal

RUBÉN SERRANOCartagena

Francisco Pagán lo tenía claro desde el primer día que fue elegido hermano mayor marrajo: al Encuentro había que darle un giro de tuerca. Dicho y hecho. El Jesús y la Pequeñica cruzaron sus caminos en la esquina del Palacio de Aguirre media hora más tarde que en años anteriores, a las 05.30, consiguiendo así una puesta en escena digna de postal: la primera procesión morada se recogió en Santa María de Gracia con la primera luz del día y con miles de devotos, emocionados, escoltando a los portapasos por las calles del casco histórico.

Algo tiene la madrugada del Encuentro que la hace diferente al resto de cortejos: es la luz de las estrellas, la brisa marina de madrugada y el silencio sepulcral de los fieles, solo roto por el grito desgarrado y sentido de los cantaores. Algunos ni siquiera pudieron evitar las lágrimas y el vello de punta al escuchar los quejíos de Miriam Cantero, la cantaora cacereña que le dedicó una saeta a Nuestro Padre Jesús Nazareno, titular de la Cofradía Marraja, antes de salir por la puerta monumental de la Lonja de Pescado de Santa Lucía, que se abre esa única vez al año para la ocasión.

La del Jesús fue la tercera de las cuatro procesiones que sacaron los marrajos en su carta de presentación en la Semana Santa. Más de dos horas antes de que la imagen realizada por José Capuz enfilara su camino hacia el Pinacho, para posteriormente unirse al Medinaceli en la calle San Diego, cientos de devotos (con prisas y nervios) se agolparon en la Pescadería para acercarse al máximo al trono y conseguir una bonita fotografía del momento, ya fuera con la cámara o el teléfono móvil.

Arropada por los fieles y escoltada por los férreos Soldados Romanos, la imagen del Jesús fue elevada a las 03.30, con una puntualidad inglesa. Parecía que los portapasos llevaban la relojes sincronizados, además de compartir nervios a flor de piel. De ellos dependía desfilar al Jesús y llevarlo sano y salvo al Lago. Por eso, esa responsabilidad la tenían muy presentes los portapasos, como Cristóbal Sánchez. "Para mí el Jesús es lo más grande que hay. Estuve muchos años de reserva y al final conseguí entrar, hace seis años. Ha sido una de las mayores alegrías de mi vida. Nada más ponerme en posición y escuchar los tambores, ya se me cae la lágrima", explicó.

Las autoridades políticas, militares y policiales siguieron los momentos previos muy de cerca, para transmitirles mensajes de apoyo. "Mucha suerte y al toro", les espetaron. Estuvieron la alcaldesa, Ana Belén Castejón; el edil de Infraestructuras, Juan Pedro Torralba; el expresidente de la Autoridad Porturaria y su sucesor, Antonio Sevilla y Joaquín Segado, respectivamente; el comisario Ignacio del Olmo; el almirante jefe del Arsenal de Cartagena, Aniceto Rosique Nieto; y la consejera de Transparencia, Participación y Portavoz, Noelia Arroyo, entre otras personalidades. El más buscado por las cámaras fue el expresidente de la Generalitat Valenciana, el cartagenero Eduardo Zaplana, identificado por algunos presentes.

«Protección» para la UPCT

Si al titular marrajo se le seguía la estela por el barrio de Santa Lucía, al Cristo de Medinaceli lo que más le pedían era "protección". Así lo transmitió el rector de la Universidad Politécnica (UPCT), Alejandro Díaz Morcillo, asomado en el balcón del edificio de industriales, en el antiguo Hospital de Marina. "Tenemos la suerte de contar con tu presencia. En mi calidad de rector, te pido protección para la UPCT, para los fieles y miembros de la agrupacion [de Estudiantes, encargados de llevar la imagen]. Que la contemplación de tu imagen nos haga reflexionar sobre lo que podemos y debemos hacer por los demás. Siempre serás bienvenido", dijo. Seguidamente, Díaz Morcillo dejó un birrete y un bastón de mando en el Medinaceli, decorado con claveles blancos y vestido con una túnica morada de terciopelo y bordados dorados.

Con las cuatro procesiones puestas en marcha, y con más de una hora y media por delante antes del Encuentro, hubo fieles que apostaron por seguir el itinerario de la Mujer Verónica, el Medinaceli, el Jesús o la Dolorosa, más conocida popularmente como la Pequeñica. Otros también se incorporaron muchos antes, en los pasacalles iniciales a las doce; el resto hicieron tiempo tomando un chocolate con churros o directamente fueron a coger un buen sitio en la Plaza de la Merced. Allí estaba la Pequeñica, antes de tiempo, frente al Palacio de Aguirre, esperando la llegada del Jesús, que llegó clavado: a las 05.30 se empezó a cantar la salve (otro momento con la piel de gallina). El broche lo puso de nuevo Miriam Cantero, segundo premio en el concurso nacional de saetas, con una intervención grabada en vídeo por los miles de devotos, para la posteridad. De allí, todo el cortejo (ya unido en uno solo) se dirigió a recogerse a Santa María de Gracia.

El edil de Seguridad, Francisco Aznar, aseguró a este diario que la madrugada transcurrió "sin problemas", ya que los miles de jóvenes que se concentraron en las calles Aire, San Miguel y Cañón no impidieron el paso de las brigadas de limpieza, escoltadas no obstante por agentes de la policía.

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