Semana Santa Cartagena 2018

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Armas napoleónicas en la procesión

Grabado de 1872, realizado por Barado, con los granaderos marrajos tras la Guardia Civil./LV
Grabado de 1872, realizado por Barado, con los granaderos marrajos tras la Guardia Civil. / LV

Un estudio del archivero marrajo Alfonso Pagán data en 1898 la incorporación de fusileros a los tercios de granaderos

C. R.CARTAGENA.

Ver desfilar a los tercios de granaderos en las procesiones con sus fusiles terciados, o sobre el hombro, es una imagen relativamente moderna en la Semana Santa cartagenera. Una investigación realizada por el profesor e historiador Alfonso Pagán Pérez, archivero de la Cofradía Marraja, data en 1898 la incorporación de armas de fuego a los tercios de soldados de época, actuales figurantes en el desfile. En concreto, fueron los granaderos californios, en el breve periodo de mandato del hermano mayor Leopoldo Cándido Alexandre (1896-1898), según revela en la revista 'El Flagelo', que edita la agrupación california de la Flagelación.

El dato más antiguo que ha hallado Pagán sobre el tema es una cita en un periódico de aquel año, que dice así: «Los granaderos iban armados con Remington en vez del sable que antes llevaban». Pagán dice que esa publicación plantea inmediatamente una serie de preguntas: «¿Cómo estaban compuestos los tercios de granaderos? ¿Cómo que estos no llevaban fusiles? Entonces, ¿qué llevaban en las manos?»

Con anterioridad a 1898, los granaderos de ambas cofradías blandían un sable; no existía el tercio de fusileros. «En el siglo XVIII, Vargas Ponce diferencia tres tipos de granaderos: los de la Hermandad, los Espadas en mano o volantes, con sombrero de tres picos y con sable en la mano; y otros granaderos con diferente uniforme a los anteriores, que llevaban alabardas. Las alabardas como armamento no se conservaban en la década de los 60 del siglo XIX», cuenta.

En el siglo XIX se prestaban los uniformes indistintamente de una cofradía a otra, dependiendo de las dificultades económicas de unos u otros, dándose la circunstancia de que los californios llevaron en Miércoles Santo el traje de los granaderos marrajos y al contrario.

Antes de la Guerra Cantonal, en 1872, continuaban llevando sables en mano. A partir de 1882, la escuadra de granaderos pasó a ser vestida por jóvenes «de las mejores familias» pertenecientes a las cofradías, mientras que el tercio de los 'espada en mano' siguió formado por soldados profesionales del Tercer Regimiento de Infantería de Marina. En años sucesivos, prosigue Pagán, se reformó la gorra «colocándole en el lado izquierdo un escobillón encarnado, un cordoncito de gala del mismo color, y por la parte baja de este, una placa de latón con los atributos de la Cofradía» con el fin de distinguir los que eran cofrades (escuadra) de los soldados (tercio). Eso se mantuvo en los californios hasta bien entrado el siglo XX.

«No son Remington»

La aportación más importante del estudio, dice Pagán, es que hasta ahora se pensaba que el estreno que se realizó en 1898 de los fusiles por parte de los granaderos californios era, como citan las fuentes, «los Remington», ya que por Real Orden estaban siendo sustituidos por otros más modernos de repetición Mauser. Pero Pagán, con el asesoramiento del experto en armas históricas Miguel Pouget Bastida, mediante el análisis de una fotografía tomada en 1902 y aparecida en prensa, mantiene que en realidad el modelo estrenado fue un «arma napoleónica de recomposición obsoleta». Muy probablemente, apunta, el arma se remontaría a principios del siglo XIX y que bien pudo ser utilizada durante la Guerra de Independencia con lo que parece más probable que fueran esas las armas que estrenaron los granaderos californios en 1898, un material obsoleto y en franco desuso por parte del Ejército español y no los más recientes Remington, que se siguieron utilizando.

Pagán considera clave el asesoramiento de Pouget, que interpreta como un «posible error» del periodista de la época la confusión sobre el modelo de arma. «Durante muchos años se ha dicho que popularmente 'a todos los fusiles que no eran de repetición, se les llamaba Remington'», cuenta el historiador.

El estudio también resalta que fue la Cofradía California la pionera en la inclusión de los fusiles en el tercio de granaderos hace 120 años, hecho que sin duda cambió la fisonomía y la concepción del desfile de estos figurantes en la Semana Santa de Cartagena en esos años finales del siglo XIX, «algo que hoy en día nos resulta tan inseparable y familiar como las marchas que les acompañan».

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