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Concluyen que el formol favoreció el cáncer de una exempleada del depósito de la Complutense

  • El estudio forense encargado por el juez certifica que las condiciones de trabajo provocaron enfermedades en los funcionarios de Anatomía II

Un informe elaborado por la Clínica Médico Forense de Madrid ha concluido que el formol con el que se conservaban los cadáveres hacinados en el depósito de cadáveres de la Universidad Complutense de Madrid favoreció posiblemente la aparición de un cáncer de mama en una de las exempleadas que se querelló contra los responsables.

Así consta en un informe, al que tuvo acceso Europa Press, que se realizó a instancias de la juez de Instrucción número 37 de Madrid en el marco de la causa en la que investiga la querella interpuesta por varios empleados de este departamento. Los querellantes acudieron a la Justicia tras contraer cáncer y otras patologías respiratorias como consecuencia de inhalar el formol y otros agentes químicos.

El informe se realiza en relación a Pilar Mansilla, la primera que llevó el asunto ante los tribunales tras estar once años expuesto al formol. El documento señala que sus lesiones han tardado en curar 2010 días impeditivos.

Y le han dejado como secuelas "un agravamiento de su broncopatia crónica tabáquica debido a la exposición al formol que le produjo catarros de vías altas de repetición". También le han provocado un empeoramiento de su sinusitis crónica, una anosmia en la que "probablemente" esté implicada la inhalación de vapores de formol; y una lumbalgia crónica agravada por las malas condiciones en las que realizaba la movilización de los cuerpos.

Condiciones higiénico-laborables

La querella se interpuso en concreto para denunciar las malas condiciones higiénico laborable de este departamento. Pilar Mansilla, que trabajó 10 años en este departamento, fue la primera en denunciar que había contraído cáncer y otras patologías respiratorias a causa de inhalar el formol.

Según Mansilla, la acumulación data de 2009 cuando llegó el director del departamento. "El profesor Merida quería más y más cadáveres y no le importaban la historia clínica, si eran gordos, daba igual su estado. Había hecho concierto con varios hospitales y no eliminaba los antiguos", manifestó durante su declaración y detalló que con el anterior director entraban 20 o 30 cadáveres y con Merida hasta 52.