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Prevenir el 'bullying' con la enfermera escolar

  • La enfermería puede ser una pieza clave en la detección precoz de casos y de perfiles agresores ante las alarmantes cifras de acoso COEMUR

El acoso escolar o 'bullying' constituye un problema alarmante en España, donde, según los últimos datos de la Confederación de Centros de Enseñanza, el 35% de los alumnos lo ha sufrido en algún momento de su vida. La mayoría, sin embargo, nunca se lo dice a sus padres y eso dificulta mucho la detección.

Se considera que un niño o un adolescente sufre acoso escolar cuando otro compañero o grupo de estudiantes le agreden física o verbalmente, se burlan repetidamente de él o si le marginan deliberadamente. Entre las consecuencias más frecuentes del 'bullying' se cuentan, además de las lesiones físicas, la depresión y el absentismo.

La enfermería puede ser una pieza clave en la detección de casos de este tipo, tanto desde Atención Primaria como desde los centros de salud mental. Sobre todo las enfermeras escolares, que son las que están en contacto con la comunidad. Ellas pueden darse cuenta de situaciones que los padres o profesores atribuyen a que los chicos son adolescentes, a que «es una fase» o a que «ya se le pasará».

Cuando esto ocurre, las enfermeras deberían poder explicar que hay algo que no funciona, que a ese chico le pasa algo y que es importante abordar el tema. Sobre todo, hay que educar a los niños y explicarles que el acoso que sufren no es culpa suya, hacerles ver lo que ocurre, porque muchas veces, cuando son maltratados, no son conscientes. Eso genera ansiedad y depresión, les quita las ganas de ir al colegio e, incluso, les hace dejar de comer y de salir.

Acciones preventivas

José Antonio Jiménez Barbero, enfermero especialista en salud mental en el Hospital Morales Meseguer de Murcia y profesor asociado de la Facultad de Enfermería de la Universidad de Murcia, es autor del libro 'El niño que no quiso llorar'. En él, cuenta la experiencia de Santiago, un chico que acude diariamente al instituto con aparente normalidad, sin embargo no es total, ya que está sometido a permanentes vejaciones de un grupo de niños, ante la mirada indiferente de profesores y alumnos.

Este especialista cree firmemente en la enorme labor que puede desarrollar una enfermera escolar en la prevención y detección precoz de un problema de este tipo mediante programas preventivos muy eficaces que se están poniendo en centros escolares de la Región de Murcia y que están orientados a mejorar las habilidades sociales y modificar la actitud frente a la violencia.

Los últimos estudios hablan de que entre un 20 y un 25% de los alumnos sufre 'bullying'. Es muchísimo, antes no ocurría tanto. Además, se han ido perdiendo los límites y las diferencias entre el acoso ejercido por chicos y chicas. Ahora ellas también efectúan 'bullying' de tipo violento, dan palizas.

Depresión y otros efectos

El acoso escolar provoca secuelas que pueden acompañar al sujeto a lo largo de toda su vida. Existen casos de víctimas que siguen sufriendo depresión hasta diez años después de haber sufrido el maltrato, y muchos otros desarrollan patologías mentales cuyo origen está en el 'bullying'.

Este mismo año la justicia ha reconocido por primera vez un 33% de discapacidad por estrés postraumático a un adolescente que sufrió 'bullying' desde los cinco hasta los diez años. En nuestro país ya existen varias asociaciones nacionales y regionales que se dedican a luchar contra el acoso escolar.

Este tema deja en evidencia la necesidad de la enfermería escolar que puede hacer una magnífica labor de prevención y detección precoz ante perfiles agresores, normalmente adolescentes que viven en una familia desestructurada y para el que la violencia es una forma de interacción.