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Matrimonio de ancianos
Matrimonio de ancianos / Alfredo Aguilar

Un matrimonio infeliz puede romper el corazón

  • senectud

  • Un estudio estadounidense identifica un vínculo entre las enfermedades cardiacas y las relaciones sentimentales infelices, especialmente entre las mujeres más mayores

Las mujeres mayores y en un matrimonio infeliz tienen un riesgo superior de padecer problemas cardiacos si se compara con las felizmente casadas. Son las conclusiones de un estudio elaborado en Estados Unidos para buscar vínculos entre salud emocional y física.

La investigadora, Hui Liu, analizó los datos de 1.200 personas casadas, de entre 57 y 85 años, que habían participado en una encuesta nacional durante cinco años. En esta se les preguntaba por la calidad de su matrimonio y también por casos de ataques al corazón, infartos o hipertensión.

«Un matrimonio de baja calidad, en el que la pareja es muy crítica o absorbente, tiene un mayor efecto en la salud cardiaca que un matrimonio feliz. Es decir, un matrimonio malo representa más perjuicios para la salud cardiaca que bondades representa uno bueno», aseguró Liu. Además, la investigadora identificó que estas circunstancias tienen más incidencia cuanto más ancianos son los implicados. «A lo largo del tiempo el estrés que causa un matrimonio infeliz puede desencadenar más respuestas cardiovasculares, y más intensas, a causa de una debilitación progresiva de la función inmunitaria y la creciente fragilidad que se desarrolla con edad avanzada», explicó.

Más en mujeres que en hombres

El trabajo de Liu también ha identificado que las mujeres sufren más el efecto negativo de un matrimonio infeliz. «Probablemente porque las mujeres tienden a interiorizar los sentimientos negativos y, por tanto, tienen más tendencia a la depresión y a desarrollar problemas cardiovasculares», afirmó la científica.

Cuando se analizaron los datos en sentido opuesto –si la salud cardiaca afecta a la calidad del matrimonio–, Liu identificó que «las dolencias cardiacas conducen a una reducción de la calidad del matrimonio en mujeres, pero no en hombres». Esto, afirmó, tiene relación con la tendencia de las mujeres a hacerse cargo de sus maridos enfermos con más frecuencia que viceversa. «De alguna forma, la salud debilitada de una mujer puede afectar a cómo valora la calidad de su matrimonio, pero un empeoramiento de la salud de un marido no refleja ese cambio», indicó.