Ana Torroja: «Hoy se venden canciones y no discos»

Ana Torroja. /
Ana Torroja.

La cantante repasará en Lorca algunos de los clásicos más memorables de Mecano y los temas que más destacan dentro de su carrera solista

ALBERTO FRUTOS

En poco más de diez años, Ana Torroja y los hermanos Nacho y José María Cano facturaron un total de seis estupendos trabajos discográficos y una veintena larga de clásicos incontestables de la historia del pop español. Y siempre queda algo frío comenzar con cifras, fijando la mirada con demasiado ahínco en lo cuantitativo, pero, más allá del ejercicio correspondiente de ubicación, ya entramos en el terreno de la alabanza melódica. Mecano marcó a un escenario social y cultural tan analizado y celebrado como la movida madrileña, amado y odiado a partes iguales, con un discurso en el que el tecno-pop reinaba desde la frase imposible y el estribillo irresistible, contagiosos como los chicles que se pegan a la suela de la adolescencia, bailables y emocionantes, desprejuiciados y contemplativos, soñadores y terrenales. La fórmula era tan efectiva que parecía fácil. No lo era en absoluto. Es parte del ADN básico del análisis musical, acudir a la simplificación como quien se limpia los cristales de unas gafas rotas, sin intención alguna de mirar más allá de lo básico. Sin embargo, el tiempo no solamente no ha reducido el impacto de la banda, sino que ha ido sumando adeptos a la causa generación tras generación. Más allá de montajes teatrales de apabullante y merecido éxito, reuniones que nunca se llegaron a producir y ventas históricas, más de veinticinco millones de discos en todo el mundo, lo que Mecano ha dejado en la memoria colectiva de nuestro país son canciones que uno puede tararear de forma inmediata en el momento exacto en el que suena la primera nota. Una teoría que se puede poner en práctica con, por acudir a diez ejemplos de evidencia aplastante, 'Cruz de navajas', 'Aire', 'Hoy no me puedo levantar', 'Mujer contra mujer', la cima de su repertorio, 'Hijo de la luna', 'Me cuesta tanto olvidarte', 'El 7 de septiembre', 'Una rosa es una rosa', 'Perdido en mi habitación' o 'La fuerza del destino'. Y en el tintero dejamos un buen puñado de joyas que se escriben con letras de oro en el libro sagrado de la música española. Tras la separación de Mecano a comienzos de los noventa después de la publicación del sobresaliente 'Aidalai' y de un largo paréntesis de búsqueda personal y orientación profesional, Ana Torroja inauguró con 'Puntos cardinales' una carrera solista que consta, hasta la fecha, de cinco trabajos de estudio en los que destacan de forma bastante contundente 'Pasajes de un sueño' y 'Sonrisa', y de dos álbumes en vivo, 'Girados en concierto', junto a Miguel Bosé, y el reciente 'Conexión', disco que le trae hasta Lorca en un espectáculo donde, además de las canciones más representativas de la última etapa de su trayectoria, Torroja repasará gran parte del legado esencial de Mecano. Una noche que dispara a la diana de los recuerdos con una voz que es tan única como de todos.

Cuándo
Sábado 14, a las 21.00 horas
Dónde:
Recinto Ferial Huerto de la Rueda
Cuánto:
25 euros/28euros

-¿Cómo se siente usted al saber que es la voz que ha puesto banda sonora a la vida de varias generaciones? ¿Es algo que se ha llegado a plantear en alguna ocasión?

-A veces me tengo que pellizcar, porque es un sueño y un orgullo formar parte de la historia de la música latina. Realmente pienso en ello cuando me lo dicen. La música es mi vida, y la vida sigue y yo con ella. Por el camino me acompañan los que crecieron conmigo y los que se han ido sumando generación tras generación, pero siempre miro hacia delante y no me doy cuenta de todo lo que llevo recorrido hasta que me paro a pensar.

-En ese sentido, ¿hasta qué punto entiende esta envidiable posición en la memoria de tantas personas como una responsabilidad?

-¿Envidiable? Hay mucho, pero que mucho trabajo detrás. Hay que evolucionar, renovarse, sorprender y nadie te regala nada. He cantado y sigo cantando grandes canciones que forman parte de la banda sonora de la vida de mucha gente y, precisamente porque todas y cada una de esas persona me importan, hago mi trabajo de la mejor manera posible, para que mi música siga haciéndolos felices. Esa es mi mayor responsabilidad.

-Hace casi una década, desde el entusiasta 'Sonrisa' en 2010, que no tenemos la oportunidad de escuchar un disco de estudio con canciones originales de Ana Torroja. ¿Podemos esperar un nuevo trabajo próximamente?

-¡Sí! Estoy muy emocionada con el próximo disco. Va a ser una gran sorpresa para todos. Y hasta ahí puedo contar (risas).

-Si le parece, hablemos ahora de su antigua banda, Mecano. ¿Dónde cree que reside el secreto para que siga siendo un grupo tan recordado y querido a lo largo de los años?

-En la originalidad, belleza e historias de las canciones. Y en la voz que las cuenta.

-¿Hay alguna canción de Mecano que se haya cansado en algún momento de interpretar?

-Realmente canto las canciones que todavía me emocionan, y con las que me identifico más. Aunque no lo parezca, han pasado muchos años y hay canciones que ya no tienen sentido para mí.

-¿Y existe algún tema de la banda que haya redescubierto en los últimos años?

-'El cine' ¡Es una gran tema!

-¿De qué manera se consigue equilibrar un repertorio tan extenso como el suyo para un concierto como el que ofrecerá mañana en Lorca?

-No es fácil, porque el concierto normalmente dura dos horas largas, y aquí lo reducimos a noventa. El cien por cien de los temas que cantamos son los que la gente quiere escuchar.

-Desde sus comienzos en la década de los setenta hasta hoy, ¿cómo cree que ha evolucionado la industria musical de nuestro país? ¿En qué cosas cree que ha mejorado y en cuales opina que ha empeorado con los años?

-La música son ciclos, como la vida. Y hay mejores y peores momentos. La industria, por la evolución que ha sufrido, se ha convertido en una carrera de velocidad, cuando antes era una carrera de fondo. Había tiempo para escuchar, para crear, para disfrutar de cada proceso. Los discos tenían diez canciones, nada de desecho. Hoy, la vida va a toda velocidad, y si quieres estar ahí, hay que subirse de alguna manera al carro y evolucionar con los tiempos. Hoy se venden canciones y no discos. Pero por otro lado, a través de las plataformas digitales, llegas a mucha más gente y a más lugares con una inmediatez que antes no existía. Grabar discos es mucho más barato que antes. No siempre se necesita un estudio de grabación. Hay músicos que se hacen los discos en su casa. Hay infinitas posibilidades y formas de presentar un nuevo trabajo. A pesar de que a mí me sigue gustando ir con tiempo, disfrutar del proceso de crear y cantar y hacer discos de más de una canción, me sumo a las nuevas formas de la industria.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos