Sueños frustados y juegos de intereses

De izquiera a derecha: Javier Veiga, Marta Hazas y Carlos Sobera./
De izquiera a derecha: Javier Veiga, Marta Hazas y Carlos Sobera.

Javier Veiga dirige y protagoniza este vodevil sobre el sector de la interpretación

NATALIA BENITO

El actor y director de '5 y acción', Javier Veiga, se ha impuesto un ambicioso reto con esta comedia: «Que se rían a carcajadas durante 90 minutos». Para conseguirlo, Veiga propone al público una trama centrada en el mundillo del espectáculo: concretamente del cine y la televisión. Esa profesión que bien conocen los intérpretes del montaje.

Este vodevil de humor ingenioso y punzante gira en torno al personaje de Marisol, interpretado por Marta Hazas. Ella, joven e inocente, es la 'chica del tiempo' del informativo de máxima audiencia de la cadena de televisión que dirige Adolfo -Carlos Sobera-, con el que mantiene algo parecido a un noviazgo. La joven tiene un sueño: convertirse en una actriz de cine. Para que se haga realidad, contará con la ayuda del poderoso director de la cadena, quien contrata los servicios de Max, un mediocre aspirante a cineasta.

En este proyecto, cada uno mirará por sus intereses personales: Max quiere salvar su película y Marisol, alcanzar la gloria; sin embargo, el objetivo de Adolfo no está demasiado claro. No se sabe si quiere que Marisol triunfe o que la película sea un estrepitoso fracaso para que ella, desencantada, vuelva a sus brazos.

Para complicar las cosas, aparecen en el escenario dos personajes más: Pilar -Marta Berenguer- es la exmujer y exsecretaria de Alfonso y tratará de que este vuelva a fijarse en ella. La última en discordia es Antonia -Ana Rayo- ayudante de Max, el director, que bebe los vientos por el cineasta.

Este montaje multimedia cuenta con una pantalla situada en el teatro para dotar de mayor realismo a la historia. En ella aparecen varios cameos que forman parte del supuesto elenco de la película, como Enrique San Francisco, Jorge Sanz, Enrique Villén, Millán Salcedo, El Langui o Jimmy Castro. No obstante, el objetivo de Veiga no es tanto mostrar una imagen endogámica del mundo de la interpretación, sino evidenciar historias de amor y desamor, de sueños frustrados, de engaños y juegos de intereses en los que cualquier espectador se pueda ver reflejado, ya sea pastelero, maestro o ingeniero.

Cuándo.
Sábado a las 21.00 horas.
Dónde.
Teatro Romea.
Entradas.
14, 20 y 25 euros.

Fotos

Vídeos