Araceli Reverte: «Las cosas que me salen mal, fuera»

La pintora peruana Araceli Reverte, delante de una de sus obras en el Muram./J. M. Rodríguez / AGM
La pintora peruana Araceli Reverte, delante de una de sus obras en el Muram. / J. M. Rodríguez / AGM

Sutiles desnudos femeninos en un homenaje al teatro y la danza

PEDRO SOLER

Reconoce Araceli Reverte (Lima, Perú, 1964) que «no tenía ni idea de qué tema me iba a ocupar, cuando me ofrecieron el espacio. Solo sabía que quería pintar figura humana, modelos en formato grande y del natural. Es que llevo trabajando la figura humana toda mi vida». Una vida que, aunque le llevó tan lejos, ha echado profundas raíces en la tierra murciana. La exposición que presenta en el Muram de Cartagena lleva por título 'Entre cajas', algo de lo que la pintora «no sabía qué significaba en el teatro. Es el espacio en el que los actores esperan para salir a escena, y el momento en que ellos permanecen en aparente reposo. Es una especie de acción-inacción. Esto tiene mucho que ver con toda la obra que he realizado». En principio, pensaba en una retrospectiva, con algunas piezas nuevas de figuras humanas, «pero la verdad es que, cuando me decidí a hacer lo que ahora expongo, me fue surgiendo un cuadro y otro y otro... Fue como coger el hilo, porque te ha surgido una idea, llega otra y quieres seguir; y, a ser posible, mejorar. Creo que lo importante son las ideas».

Araceli Reverte insiste en que «son obras pintadas del natural, con modelos femeninos relacionados con el mundo del teatro y la danza. Me han gustado mucho las modelos, porque, como no son profesionales en esta labor, expresan sus posturas con mucha naturalidad. Además, entienden el proceso creativo, y aceptan que yo me pase dos semanas embebida en un cuadro y luego lo rompa».

Dónde
Ático del Muram (Plaza de la Merced, Cartagena).
Horario:
de martes a viernes, de 10.00 a 14.00 y de 17.00 a 19.00 horas; sábados, de 11.00 a 14.00 y de 17.00 a 20.00; domingos y festivos, de 11.00 a 14.00.
Cuándo:
Hasta el 6 de mayo.

La exposición se inició a base de pequeños apuntes, «que fueron creciendo, para los que utilicé técnicas diversas; al final, me he quedado con la tinta sobre papel, algo que quizá no era lo más adecuado, pero que me pareció que estaba funcionando mejor o que era lo que en un determinado momento el cuerpo me pedía. Casi todo es como aguadas, algo que responde a una situación en la que te encuentras, porque con la tinta no hay arrepentimiento. Lo que hago está bien o mal; y lo que está mal lo rompo. Creo que esta técnica ha aportado a la obra mucha flexibilidad. En la exposición también hay una obra pequeña con técnica mixta; apuntes realizados antes de lanzarme a hacer el dibujo grande, y algunos cuadernos con obras de todo tipo, al carboncillo, témpera... lo que sea».

Mujeres valientes

Para Araceli Reverte, «todo ha ido evolucionando. Al principio, quería expresar más el movimiento; y, al final, sin querer, empecé a recrear personajes, que, por supuesto, tienen que ver con las modelos y con su profesión, mujeres profesionales, muy expresivas y valientes. Entre las propias modelos y yo, pero también entre yo misma y los cuadros, se ha entablado un diálogo muy importante. De ahí que un cuadro me haya llevado a otros».

¿Satisfecha con lo conseguido? «Mucho. Creo que es una de mis exposiciones más personales. Me agrada su resultado, aunque me ha llevado mucho trabajo; pero todo tiene sentido, porque he disfrutado y he hecho lo que realmente he querido. También otras veces puede gustarme lo hecho, pero es posible que no siempre me acaben de convencer las cosas como en esta ocasión».

¿Todos desnudos? ¿No había otro enfoque? «No, porque lo que quería hacer era figura humana y creo que en el desnudo está todo, aunque la verdad es que no veo las poses de las modelos como un desnudo, sino como una actitud, una expresión, una personalidad. Durante el trabajo, permanecíamos calladas, pero sí había un diálogo mental. Mientras ellas posan y yo pinto, estábamos pensando, aunque luego hablásemos; y en el fondo de los cuadros se refleja ese diálogo de pensamiento. Lo bonito de trabajar del natural es eso: que no reproduzco el instante que te pueda facilitar una foto, sino distintos momentos, no solo de las modelos, sino también míos».

¿Yerra con frecuencia? «Hay obras que han brotado con mano muy firme, a la primera, igual que otras me han costado más. Me doy cuenta de que, desde el principio, hay cuadros que no funcionan. Y los he roto, por supuesto. De hecho, los primeros, que yo pensaba que estaban bien, y que eran los que irían a la exposición, han quedado relegados o los he roto, porque me han salido otros mejores. A mí no me gustan las cosas mediocres. Las cosas que me salen mal, fuera».

¿Obsesión por la tinta china? «En otros momentos he pintado al óleo, por ejemplo, pero en este momento no he querido hacerlo. Podría decir que la exposición es una serie de apuntes, pero en grande y me gusta porque son obras que llevan la frescura, la verdad... todo eso que dan los apuntes. Todo ha sido un proceso creativo que me ha llevado a este conjunto de obras, porque he ido creando una serie de cuadros que se sostienen entre ellos, formando una especie de obra de teatro ajena a mí».

Poder de comunicación

Son obras claras y luminosas, donde sobresalen los espacios entre las figuras que están ordenadas y compensadas por los vacíos y las zonas en blanco. El quehacer artístico de Araceli Reverte con la tinta hace que las imágenes tengan un enorme poder de comunicación. :: JUAN GARCÍA SANDOVAL

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