Ellos son el medio, el feminismo es el mensaje

Un instante de la representación de 'Esto no es la casa de Bernarda Alba'./Gerardo Sanz
Un instante de la representación de 'Esto no es la casa de Bernarda Alba'. / Gerardo Sanz

El montaje, interpretado principalmente por hombres, reivindica la libertad de la mujer

NATALIA BENITO

Entonces, ¿qué es esto?, se preguntarán ustedes. Esto, el montaje, es un discurso feminista radical en el que los actores, hombres, encarnan los roles femeninos del drama de Federico García Lorca 'La casa de Bernarda Alba'.

«¿Cuántas mujeres más tienen que acabar muertas para alcanzar la libertad?, ¿qué mujer queréis ver aquí arriba, en este escenario?», se pregunta el actor murciano Jaime Lorente, Adela en el montaje, durante la función. Una reflexión que deja en evidencia la vigencia actual del discurso de la obra finalizada por Lorca en 1936 , el mismo año en que fue fusilado, y que mostraba los rasgos más profundos de la España de la época.

Cuándo
Viernes a las 21.00 horas y sábado a las 21.30 horas.
Dónde
Teatro Romea y Nuevo Teatro Circo.
Entradas
Entre 15 y 25 euros.

Las voces masculinas son solo un vehículo para dar más fuerza al mensaje de libertad en todos los ámbitos que grita este montaje dirigido por Carlota Ferrer. Ella lo explica así: «Nos hallamos ante la búsqueda de un discurso feminista radical, es decir, que intenta viajar a la raíz: al poner en boca de hombres actores y bailarines las palabras de Federico -en numerosas ocasiones sus personajes manifiestan el deseo de ser hombres para poder gozar de libertad- ponemos en evidencia la fragilidad de la mujer ante la visión dominante del orden heteropatriarcal y su gestión del mundo a través del miedo».

En el montaje, que mantiene en su mayor parte el texto de Lorca, la cabeza de familia Bernarda, a la que da vida Eusebio Poncela, da inicio al espectáculo hablando al público desde el patio de butacas para después trasladar la acción a un escenario custodiado por perros dóberman en el que se podrá disfrutar de una fusión de poesía, música, teatro y danza. De hecho, en sus primeras funciones, el prestigioso bailarín Igor Yebra formó parte del elenco, dando vida a Josefa. Su papel ahora lo interpreta Cristóbal Suárez.

Pero no es cierto que en el cartel de la obra solo haya hombres; en el montaje, que es a su vez un homenaje al pintor surrealista belga René Magritte y su cuadro 'Esto no es una pipa', una mujer se cuela en escena. Es la actriz y cantante -es cupletista con el grupo De la Puríssima- Julia de Castro, que interpreta a la mediana de las hermanas, Amelia. Completan el reparto Oscar de la Fuente, como Poncia; David Luque como Angustias; Guillermo Weickert como la criada; Arturo Parrilla dando vida a Magdalena; y Diego Garrido en el papel de Martirio.

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