Sole Giménez: «Soy una luchadora»

Sole Giménez.
Sole Giménez. / Toño Balaguer

La artista yeclana, de estreno con su nuevo disco, 'Los hombres sensibles', será la encargada de inaugurar hoy la XX edición del Festival Internacional de Jazz de San Javier

DIEGO GARNÉS

Una de nuestras voces femeninas por excelencia, Sole Giménez, está recogiendo las alegrías que le están llegando de la mano de su último álbum. Lleva más de 30 años de carrera y ha tenido que adaptarse a los cambios que se han vivido musicalmente, así como reinventarse a sí misma, pero lo más importante de todo: no pierde ni un ápice de la ilusión que le llevó a dedicarse a la música. Ahora en su último trabajo, 'Los hombres sensibles', se ha dejado acompañar por doce artistas masculinos como Dani Martín, David de María, Victor Manuel, Antonio Carmona y Mikel Erentxun, entre otros, para demostrar que ellos también tienen sensibilidad. Esta noche lo presenta en directo abriendo el XX Festival Internacional de Jazz de San Javier y lo hará con uno de estos hombres sensibles, Antonio Carmona. Hablo con ella sobre su nuevo disco, sobre el feminismo y sobre la industria musical. Descuelga radiante e ilusionada al otro lado del teléfono.

-Tu nuevo trabajo se llama 'Los hombres sensibles', donde colaboran 12 importantes artistas masculinos, que valoran y demuestran la sensibilidad de los hombres. Entonces eres de las que piensan que existen o aún quedan hombres sensibles...

Cuánto:
15 euros. Completa: Ximo Tébar Band (con Carmen Rodríguez).

-Yo soy de las personas que creo que los hombres tienen una gran sensibilidad. Lamentablemente, la tradición parece que les obliga a no mostrarse tal y como son o lo que sienten. Eso me parece que no es bueno para el hombre.

-¿Cómo nació esta idea y qué quieres transmitir con ella?

-En principio este disco no pensaba que iba a ser de duetos. Simplemente llamé a alguno de mis amigos que me parecía que me podía ayudar a componer canciones. Porque lo que sí que tenía claro es que quería hacer un disco de canciones nuevas. Yo estaba componiendo cuando hice esas llamadas y les propuse si tenían alguna canción que me pudieran pasar. Así empezamos a tener un repertorio y cuando ya lo tenía bastante avanzado se me ocurrió la brillante idea de que lo cantáramos. Eran todo hombres y pensé que podría quedar bonito. Al final, me pareció interesante llamarlo 'Los hombres sensibles'.

¿Cómo fue contactar con todos los artistas invitados? ¿No te costó convencerlos?-

-No, porque la mayoría de los casos fue una llamada tipo: «Hola, ¿tienes algún tema por ahí que pudiera cantar?». Fue algo entre colegas. Lo más bonito de este disco es que tiene un trasfondo precioso, que es la amistad y por eso no me costó. Me lo pusieron todo muy fácil; si no, no hubiera sido posible hacerlo y menos en el tiempo tan corto que lo hemos hecho.

-Claro, eso es interesante, ya que es un álbum complejo, con una gran banda y muchos arreglos. ¿Cómo fue darle vida y cómo está siendo la acogida del público?

-La gente que se está acercando al disco me está dejando comentarios maravillosos. Y además lo hemos hecho en un disco-libro, es un formato precioso, que nada tiene que ver con un disco normal. El diseño es muy bonito y la gente se queda muy sorprendida al principio y luego está encantada. Yo estoy muy contenta porque creo que después del trabajo, que no ha sido fácil, ha merecido la pena. Creo que tenemos un repertorio muy bonito, canciones preciosas y además el envoltorio también acompaña mucho. Y estoy muy orgullosa de los duetos.

-Aparte de los duetos, hay tres canciones que cantas tú sola. 'Volver al mar' es una de mis preferidas...

-Pues es una canción que yo tenía compuesta hace tiempo, pero me parecía bonita y mi hermano insistió con que la pusiera en el disco y al final la grabamos y ahí está.

-¿Cómo ves el papel de la mujer en la industria musical?

-Yo tampoco sé ahora mismo mucho de la industria como tal, porque quedan pocas compañías. Aun así, me parece que la mujer sigue estando en puestos en los que no tiene demasiado poder. Sigue siendo una industria liderada por hombres, así que queda mucho camino por recorrer en ese sentido.

-Me gustaría saber tu opinión, como feminista que eres, sobre el reggaeton, pero sobre todo de sus letras presuntamente machistas y que cosifican a la mujer, ¿qué te parece que sea una de las músicas más escuchadas del planeta?

-Sabes qué pasa. Sinceramente no escucho reggaeton. Como no lo escucho no puedo hacer un análisis sabiendo lo que hay, pero sí que me llegan voces y, sobre todo me parece muy triste. Triste que en 2017 siga habiendo textos de canciones en los que las mujeres somos una cosa a la que conquistar o a la que hacerle de todo. Es muy triste que los avances que se han hecho en algunas partes del mundo no lleguen a solidificarse y haya otro envite de machismo. Es triste comprobar que la gente más joven tampoco entiende de qué va el feminismo. Tienen muy poca idea y me preocupa que las mujeres no tengan idea de eso. Y si no son ellas las que exigen igualdad de derechos y respeto... Aunque esto es generalizar, porque luego sí que hay chicas y chicos que están combatiendo eso. Hay una ola de falta de conciencia.

-Has vivido la evolución de la industria y cómo han cambiado las cosas, la forma de consumir música, la forma de hacer música, la forma de comunicar música, ¿cómo ha sido tu adaptación? ¿Qué te ha costado más como artista y qué cosas ves que ahora son más fáciles?

-Yo me he adaptado, pero ha habido un gran sacrificio en esa adaptación. No nos olvidemos de que el cambio del modo de consumo lo que ha traído es miseria a la música. Porque todo se ha convertido en algo bastante mísero; salvo los grandes artistas, el resto hemos tenido que bregar con unas circunstancias muy difíciles y nos hemos dejado muchas cosas en el camino. Yo no he dejado la ilusión, pero cuesta muchísimo más sacar un disco adelante si no tienes el apoyo de una gran compañía. Los cambios han perjudicado a la música claramente. Luego está el hecho de que gracias a las redes sociales puedes estar en contacto con el público, que eso tiene su lado positivo, pero en definitiva los cambios que ha habido en la industria musical lo que han hecho es volverla mucho más débil. Sobre todo al artista, la pieza más vulnerable. Tendríamos que estar todos muy cabreados, pero si no hay una legislación que nos apoye, si no hay un posicionamiento por parte de toda la profesión unida, no tenemos nada que hacer. Esto es clamar al cielo.

-Me gusta eso que dices que de no eres nada nostálgica y que te centras en el presente. ¿De qué forma te ha ayudado esta filosofía de vida?

-Pues me ha ayudado muchísimo. Si yo tuviera que estar comparando el día de hoy con hace 20 años, pues qué mal. No solo porque hace 20 años tuviera un éxito con un grupo y tuviéramos todo el favor del público, de la industria y de los medios de comunicación, sino que a día de hoy como una artista nueva, ya que yo tuve que reinventarme hace 10 años, pues las posibilidades son mucho menores. Eso es muy triste porque trabajas mucho más para conseguir mucho menos. Y eso es lo que más duele. Pero no nos queda otra. A mí me apasiona la música, me subo a un escenario y soy feliz. Este disco me ha dado grandes alegrías instantáneas.

-¿Qué significa para ti abrir el XX Festival Internacional de Jazz de San Javier?

-Para mí es precioso que el festival confíe en nosotros para algo tan bonito como la apertura en su veinte aniversario. Más agradecida no puedo estar. Es una confianza grande la que depositan en nosotros.

-Además vienes con Antonio Carmona...

-Sí, vamos a hacer una cosita juntos que me hace muchísima ilusión. Porque ya he cantando con él, lo conozco, somos buenos amigos, pero nunca hemos hecho algo como esto. Entonces me hace especial ilusión.

-En los comentarios del track by track en Spotify se te nota radiante y llena de felicidad. ¿Cómo es la Sole Giménez de 2017?

-Pues una luchadora. En ese sentido no he cambiado mucho porque no queda otra que pelear y luchar y, sobre todo, ponerle mucha pasión a todo lo que hagas. Es algo que nos tiene que distinguir de los demás. La gente que nos dedicamos a la música, que es un elemento sensible, creo que tenemos que dejarnos la piel en ello. Es lo que yo he hecho con este disco y es lo que voy a hacer en la gira y disfrutar mucho de la oportunidad de tener un trabajo como este.

-¿Qué estás escuchando últimamente?

-Yo oigo bastante música antigua. Realmente tengo que decir que soy muy fan de Bruno Mars y de toda esta gente que esta haciendo funky ahora. Yo soy muy fan de este movimiento. Me encanta el funky y me alegra mucho. Tampoco escucho mucha música porque no tengo demasiado tiempo. No puedo estar haciendo cosas y oyendo música porque ya no hago las cosas, me gusta dedicarle la atención que se merecen a las canciones que escucho. Tengo una relación con la música muy particular. Me inhabilita para otras cosas. Aunque en este aspecto, como hablábamos antes, sí que soy un poco nostálgica de decir: «Ay aquel disco de Stevie Wonder». Y me lo pongo. Empiezo a rescatar discos antiguos.

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