El otoño se abre paso en Cañaverosa

Túnel arbóreo bajo el que se pasa cuando se pasea junto al río Segura, por el frondoso bosque de ribera de Cañaverosa./Guillermo Carrión / AGM
Túnel arbóreo bajo el que se pasa cuando se pasea junto al río Segura, por el frondoso bosque de ribera de Cañaverosa. / Guillermo Carrión / AGM
La ruta con un par

Un paseo circular por la Senda de la Huertecica pisando la alfombra de hojarasca del mejor bosque de ribera

Pepa García
PEPA GARCÍA

Aunque aún remolonea el otoño para entrar y el veranillo de San Martín se alarga más de lo que es habitual, las rutas para disfrutar de los paisajes otoñales se convierten ya en una opción más que atractiva para gozar de la Región en todo su esplendor. En la comarca del Noroeste, donde las temperaturas son más bajas que en el resto de la Región, los árboles caducifolios han empezado a amarillear y a alfombrar los suelos. Un espectáculo natural que no tiene precio.

Para admirarlo en todo su esplendor, nada mejor que viajar al bosque de ribera de Cañaverosa, Reserva Natural, aprovechando que la Dirección General de Medio Natural ha abierto este curso un nuevo tramo en la Senda de la Huertecica que ofrece un balcón incomparable a la ribera del Segura.

El itinerario comienza junto al camping de Los Viveros, donde hay un cartel que muestra la ruta y sus características, son poco menos de seis kilómetros y medio que yo recomiendo que hagan en sentido inverso, para reservar el mejor 'bocado' como postre de esta excursión. Así que, asciendan por la carretera por la que llegaron hasta el punto de inicio -pegado al Restaurante Los Viveros- y, tras el cartel de 'No lo provoques. ¡Está que arde!', cojan el primer desvío a la derecha para, por una carretera asfaltada, llegar a una pista de tierra que, también a su derecha -hay carteles indicadores-, les llevará al curso del río Alhárabe o Moratalla, hoy totalmente seco en ese tramo, seguramente por la persistente sequía y quizá también porque su caudal está entubado, ya que unos centenares de metros más abajo desemboca con agua en el Segura.

La ruta atraviesa el cauce y discurre primero entre campos de cultivo y antiguas explotaciones ganaderas, la mayoría semiabandonadas, y se mete, siguiendo las señales blancas y amarillas de PR, en el Coto de El Campillo. En este territorio, dominado por pequeños pinos, el espacio ha sido repoblado con numerosos acebuches, pletóricos de salud, y en el sotobosque también crece el lentisco, ahora cuajado de frutos rojos, y el esparto que da cobijo a la fauna de la zona y sujeta el suelo evitando procesos erosivos más salvajes.

Siguiendo las señales que marcan el itinerario, llegarán a una zona donde abundan las colmenas de abejas, así que, mucho cuidado con salirse de la pista, si no quieren sufrir algún percance. El paseo discurre por tierras aparentemente áridas, donde las montañas se desmoronan fruto de la acción del agua cuando hay tormentas abundantes -sobre todo desde el incencio de 1994- y nada hace presagiar el vergel en el que están a punto de internarse.

Después de 4 kms. de marcha llegarán al mirador de El Campillo. Aunque el sol se ha comido el cartel informativo que se instaló, en este altozano con excelentes vistas se puede disfrutar de una amplia panorámica del bosque de ribera que escolta al Segura, ya teñido de ocres y amarillos, y que dibuja sus meandros.

Cojan el ramal que parte hacia la derecha del cartel y que desciende hacia el lecho del río. En este tramo, tienen dos opciones: la primera es girar en la siguiente bifurcación hacia la derecha y, ascendiendo por el promontorio que separa los cauces del Segura y el Moratalla antes de que se unan en La Repunta, recorrer el nuevo itinerario habilitado y señalizado recientemente por la Dirección General de Medio Natural. Desde este punto se pueden observar perfectamente los dos cauces y se disfruta de una vista panorámica de todo el frondoso bosque de ribera de Cañaverosa.

Además, como verán explicado con detalle en el cartel informativo instalado en el mirador, se puede apreciar cómo los cursos de agua han ido horadando la tierra a su paso y han dejado a la vista los depósitos aluviales de otras épocas, con sus cantos rodados y, excepcionalmente, podrán encontrar algún fósil.

La segunda opción, que les recomiendo que no se pierdan de ninguna de las maneras y que apenas supone un kilómetro y medio más de caminata, es seguir bajando hacia el lecho del río e internarse en el bosque de ribera de Cañaverosa, el mejor conservado de toda la Región, en el que habitan numerosas especies de aves acuáticas y también la esquiva nutria.

Hagan primero este tramo, de ida y vuelta, recorrerán el frondoso bosque bajo una bóveda arbórea construida por enormes chopos, almeces, fresnos y álamos plateados desde los que zarzas y tallos de plantas enredaderas tejen una tupida red vegetal; y podrán disfrutar de un maravilloso respiro en alguna de las playas fluviales que el Segura ha creado a su paso.

Después, regresen al cruce y vuelvan por el nuevo tramo de la senda, que, tras un descenso acusado, les acercará a una calera, antiguo horno en el que se preparaba la cal para usarla en la construcción.

Ya de regreso al punto de inicio de la ruta, se pasa junto a una zona de cultivos, que ha dado nombre a la zona conocida como La Huertecica, y se atraviesa el río Alhárabe o Moratalla, que en ese punto une su caudal al Segura. Estos días, operarios de Medio Ambiente cortan cañas en la zona.

Ya en la carretera, asciendan (a la derecha) hasta llegar al inicio de la ruta.

La guía

Cómo llegar
Cojan la A-30 en dirección a Madrid y continúen por ella hasta la salida 91 (Jumilla/ Calasparra/ Caravaca de la Cruz). A la altura de La Venta del Olivo, giren a la izquierda por la RM-714 en dirección a Calasparra. Cojan luego el desvío en dirección a Socovos/ Calasparra centro y sigan las señales hacia el Santuario de Calasparra, hasta que encuentren una señal que les indique que giren a la izquierda para llegar al Camping Los Viveros. Dejen el coche en las inmediaciones y comiencen a caminar.
Recomendaciones
Si hace sol, no olviden la gorra, gran parte del recorrido discurre a pleno sol. No se salgan del camino, atraviesa terrenos privados y un coto de caza. En el bosque de ribera, sean especialmente respetuosos con el entorno: no dejen basuras y no hagan nada que pueda provocar daños a este espacio natural que está protegido como Reserva Natural. No olviden llevarse algo de abrigo si ha empezado ya a refrescar, junto al río y bajo la frondosa arboleda se nota la bajada de las temperaturas.
Dónde comer
Restaurante La Curva. Carretera de la Estación s/n. Calasparra. 968 720 718. Menú: de lunes a viernes, 10 € (ensalada, primero, segundo, postre, bebida y café). Especialidades: arroz de Calasparra con conejo o verdura y caracoles, carne a la brasa, embutidos de la zona y tapas variadas. Precio medio: 20 euros.

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