En los dominios del Rey Lobo

Vista del Castillo de Monteagudo, coronado por el Cristo, desde la pista que escoltan las palmeras. /Edu Botella
Vista del Castillo de Monteagudo, coronado por el Cristo, desde la pista que escoltan las palmeras. / Edu Botella

Desde el cerro de La Mina se otea la huerta más genuina y las montañas que rodean la Vega del Segura

Pepa García
PEPA GARCÍA

Desde la pedanía de Monteagudo parte este itinerario por una de las zonas de huerta más genuinas, un territorio que fue cuna de Murcia, desde el Calcolítico, y que atesora el conjunto palatino medieval más importante de la Región. La propuesta de hoy, en compañía del montañero Ángel Ortiz, que la próxima semana presentará su nuevo libro de rutas de la 'Comarca de la Huerta de Murcia', no incluye subida al mirador del Castillo de Monteagudo, ni visita al Centro de San Cayetano, ni un recorrido junto a la finca de recreo fortificada del Castillejo o junto al Castillo de Larache, pero permite disfrutar de todo ello y de los dominios en los que Ibn Mardanish, el Rey Lobo, disfrutó de su recreo.

Salgan de la avenida Constitución de la pedanía de Monteagudo, en dirección norte, y asciendan precisamente por la calle Rey Lobo. Encaminan sus pasos hacia el cerro de La Mina, un promontorio con vistas privilegiadas del Valle del Segura y de las montañas que lo rodean. El itinerario bordea la plaza de la Cruz para salir de la población por el camino Mundo Nuevo, que tienen que cruzar para, siguiendo las indicaciones del PR-MU 37 y junto a una casa con una llamativa torre, continuar en dirección al área recreativa de Los Polvorines, aunque sin llegar. Este es territorio colombicultor, lo descubrirán porque los campos están sembrados de palomares de madera, desde los que sus dueños los solían soltar al vuelo antiguamente, aunque ahora han entrado en desuso.

La pista discurre pronto entre un palmeral que escolta el paseo de los caminantes. Unos pocos metros más adelante, ya en pleno campo (ahora tan seco como si fuera estío), encontrarán unas señales del sendero de los castillos de Monteagudo, sigan la que indica hacia el cerro de La Mina. Pronto empieza la ascensión, apenas 200 metros de desnivel pero concentrados en menos de un kilómetro, así que dispónganse a hacer, hasta el punto geodésico del cerro de La Mina, el único tramo exigente de una ruta que es un agradable paseo por la huerta tradicional.

Deténganse en lo alto y tómense el tiempo necesario para observar las grandiosas vistas que les ofrece este mirador natural. De frente, encontrarán la Sierra de Orihuela y, a lo lejos, las estribaciones de la de Redován y Callosa; en primer término, verán el Bermejo y, más cerca aún, el cerro de las Brujas. Si continúan girando sobre sus pies, se encontrarán en el horizonte con la sierra de Escalona y, frente a ella, el piramidal Cabezo Negro, un cono volcánico protegido por su interés geológico y amenazado por una cantera. Tras él nace la sierra de Altaona y después Columbares, y, en un plano anterior, el Miravete. En su recorrido visual de 360 grados distinguirán las cumbres más características de El Valle y Carrascoy. Al fondo, aunque el día no sea claro, se ve también Sierra Espuña, las sierras de Ricote y del Oro y La Pila.

Cuando se hayan recreado con la panorámica, inicien el descenso hacia el cerro de las Brujas. Entre pinos de pequeño tamaño, llegarán al collado, giren a la derecha; pasaran junto a una antigua balsa, ahora en desuso, que recogía el agua de los ramblizos de la zona. Continúen en dirección a la N-340 y crúcenla (con mucha precaución porque no hay semáforo y el tráfico es intenso).

Tienen que continuar por el camino Canelas (sin hacer caso a la señal de camino cortado). El itinerario les introduce en plena huerta y pasearán junto a limoneros y naranjos de huertos amurallados para, entre casas tradicionales y alguna de nuevo cuño que ha acabado con antiguos hornos morunos de viviendas aledañas, llegar a la calle Mayor (F-11). En 100 metros deben girar a la izquierda y cruzar la acequia Zaraíche, ya por pista de tierra y otra vez junto a huertos de limoneros y naranjos, pero también de alfalfa, de ajos tiernos,... Cuando no puedan continuar recto, giren a la derecha siguiendo el curso del Brazal Alto para entrar a la pedanía de La Cueva por la Fuente de San José. Pasarán junto a una zona en la que el brazal ha sido adecuado como área recreativa y también cuenta con lavadero. Un vallado de madera encierra una hilera de chopos de tronco plateado, ahora pelones. Desde este punto, en el que los miembros de La Postiza hicieron hace un tiempo una exposición fotográfica sobre un soporte nada convencional (enormes bragas colgadas), se observa la pequeña ermita dedicada a San José, que da nombre a la fuente.

El recorrido sigue por la calle San José, pegada a la antigua cantera que ha convertido lo que fue un cerro considerable en amenazantes moles de roca huérfanas pero rodeadas de casas.

Pasen frente a la ermita del Rosario, giren a la derecha por la vereda de la Cueva y, enseguida, por el carril de Los Lucianos y junto al CEIP Virgen del Rosario, llegarán a su destino. Mientras atraviesan el último tramo de huerta, les espera otra sorpresa: una reproducción de 'Las Meninas' y algunas esculturas con las que un artista local ha convertido su casa en un museo. Es una propiedad privada y, sin permiso, no pueden entrar, pero desde fuera podrán disfrutarlo.

A tan solo unos pasos del final, un pastor malí comanda un gran rebaño de cabras junto a dos perros pastores. Ya solo queda cruzar la N-340 por el paso subterráneo y habrán llegado a su destino, después de que la bella estampa de un platanero otoñando recorte el perfil del Castillo de Monteagudo como despedida.

La guía

Cómo llegar
Hay que entrar en la pedanía de Monteagudo. Si lo hacen desde la N-340, giren a la derecha, una vez hayan cogido la salida a la pedanía. Aparquen a la altura del restaurante Monteagudo, en la avenida Constitución, para empezar la ruta por la calle Rey Lobo.
Recomendaciones
Si lo desean, el recorrido se puede alargar siguiendo el sendero de los castillos de Monteagudo, perfectamente señalizado.
Qué visitar
Rutas guiadas por los castillos de Monteagudo. La Junta Municipal de Monteagudo organiza los fines de semana visitas guiadas a los castillos de Monteagudo. Hay que inscribirse en el teléfono 968 852 398 (miércoles por la mañana o jueves por la tarde).

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