Guisos del día

Comedor del restaurante La Gavacha./Guillermo Carrión / AGM
Comedor del restaurante La Gavacha. / Guillermo Carrión / AGM

La Gavacha pone el foco en una cocina tradicional para ofrecer menús diarios y elaboraciones típicas a buen precio y algunas tapas divertidas

SERGIO GALLEGO

En el centro de Murcia no hay una oferta de guisos o de menús del día por debajo de los diez euros tan abundante como parece. La mayoría de locales lo ofertan, pero más que una solución para trabajadores que no pueden -ni deben- comer de carta y fritangas todos los días, son propuestas de menús ejecutivos. O sea, de 15 a 19 euros por cabeza.

La Gavacha arranca con ventaja. Tras haber sido la Peña San Isidro La Panocha durante años, se ha colocado donde estuviera la entrañable Taberna del Abad para hacer más o menos lo mismo que en su anterior emplazamiento: guisos, aperitivos de todo tipo y un menú por nueve euros que incluye ensalada, un primer plato a elegir entre caldo con pelota, lentejas, coliflor gratinada o espaguetis a la carbonara; un segundo a elegir entre arroz y conejo, asado de costillar, pollo en salsa, canelones o bacaladilla, postre, una bebida y un café de puchero. ¿Quién da más por ese precio?

La Gavachamurcia

Dónde
Calle Gavacha, 2
Precio:
Menú diario 9 euros. Unos 20 a la carta.
Horario:
Cierra domingos noche y lunes todo el día.
Teléfono:
868 955 038

Bueno, la carta de vinos es casi inexistente y el servicio de sala es mejorable. No por los tiempos entre plato y plato, que llevan un buen ritmo, sino por detalles del servicio y puesta en escena de alguno de sus camareros. Por ejemplo, traer el vino ya servido en una copa desde la barra y no con la botella, o traer platos de la comanda sin haber retirado antes los terminados. Estaríamos hablando de un restaurante de referencia en todos los sentidos si el servicio se ajustara a la calidad de la cocina más que al precio del propio menú del día y si cuidaran algunas presentaciones de los platos; pero excepto por eso, La Gavacha es un restaurante a tener en cuenta.

Como digo, en la cocina hay mano. Patatas fritas caseras, guisos sabrosos de carnes tiernas, y una barra repleta de tapas de toda la vida como una excelente sangre -de pollo- frita con un punto delicioso de cebolla, piñones y orégano.

La camarera recomienda dos de las tapas de la carta: el escándalo, una tosta de cerdo, cebolla caramelizada y queso de cabra; y el chupachús, una alcachofa en conserva rellena de gamba y envuelta en jamón de york y frita con un perfecto rebozado típico de los caballitos. Esta última, a pesar de la alcachofa -ya sabéis que me cuesta comer alcachofas en conserva estando en Murcia y en temporada-, muy recomendable.

La oreja no la dejo pasar por las dificultades que encuentro para embaulármela durante los últimos años en el centro de la capital. Servida con ajo y perejil y medio limón amarillo, la cartilaginosa carne se muestra tierna y pegajosa, como tiene que ser.

Los huevos rotos con jamón son servidos para que el cliente los rompa él mismo. O sea, que literalmente son unos huevos fritos perfectamente cocinados, con unas estupendas patatas fritas caseras y unas lascas de jamón, pero no huevos rotos. La yema queda perfecta y la clara con puntilla. Poco más se puede decir.

Para terminar, otro buen plato. Carrilleras estofadas sobre patatas. A este plato un poco más de presentación no le vendría mal, pero el sabor y la textura de las carrilleras es impecable. Un poco más de salsa, quizás, redondearía el plato.

Para terminar, paparajotes y café de puchero en una muestra clara del cariño que en La Gavacha se les tiene a los platos tradicionales de la huerta murciana. Bien de azúcar el dulce y un toque de anís el café. No se me ocurre un final mejor, y si lo hay no quiero saberlo.

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