«El éxito para mí es poder llegar a personas con mi música»

Alv McMartin./
Alv McMartin.

El murciano Alv McMartin y su banda despiden el año con un concierto en el que su primer EP, el fantástico 'Masquerader', será el gran protagonista

A. FRUTOS

Si tienes el valor de saltar de lleno en medio de la jungla disfrazada de panorama musical patrio, al menos prepara un buen arsenal de recursos para sobrevivir con destreza. Ponte en pie frente a los gigantes, mantén la compostura en medio del ruido general, haz oídos sordos a los gritos ajenos y deja que los cantos de sirena se vayan hundiendo al descubrir que tienen poco que decir. Es una opción, claro, que cada cual libre la batalla a su manera. Eso sí, mejor que sobren argumentos para justificar una bienvenida a lo grande. Y eso es precisamente lo que sucede con el murciano Alv McMartin y su banda, formada por Pedro Pastor (bajo), Julián Balibrea (guitarra) y Lorena Cortés (batería), quienes consiguieron con 'Masquerader', su primer EP, una invitación en toda regla para celebrar su llegada a base de libertad e inspiración. Hablamos de una propuesta cuyo sonido desprende una pasión total, una búsqueda por la naturalidad armónica, lírica e instrumental basada en los pequeños detalles que, desde el primer golpe, protagonizado por la vibrante, elegantísima canción homónima, hasta el último, con el magnífico rythm and blues de 'Streets of Krakow', derriba todas las defensas posibles, demostrando que McMartin y los suyos manejan a la perfección las armas que ofrecen en bandeja de plata estas cinco joyas. Un primer trabajo en el que, aseguran, ha importado más contar que cantar, priorizando el papel del alma, del soul, por encima de todos los factores ajenos que pueden terminar de marcar una obra. Y lo cierto es que, a lo largo de sucesivas escuchas, uno no puedo más que darles la razón. Y encantado. Hablamos con Alv antes de que se suba al escenario para finalizar el año a lo grande.

Dónde
Sala Revólver.
Cuándo:
Viernes 29, a las 23.30 horas.
Entradas
Entrada gratuita.

-Curiosidad inicial. ¿Cómo fue esa primera vez entre usted y el piano? Imagino que es un momento que nunca se olvida.

-¡Sí! Llevaba bastante tiempo queriendo uno y, cuando por fin lo pude tener, fue muy emocionante. Tengo grabado en la memoria el momento en el que entró en casa y la ilusión que me hizo. ¡Millones de gracias, mamá!

-Y así hasta llegar a 'Masquerader', el cual muestra cinco caras completamente diferenciadas de su música que, sin embargo, parecen unidas bajo un mismo espíritu musical. ¿Cómo se planteó su estructura interna?

-Buscábamos que el disco fuese honesto y directo y que, al mismo tiempo, reflejase nuestra personalidad. Para ello, los arreglos fueron sobrios y el modo de grabar muy orgánico.

-Muchas veces tenemos la fea manía de infravalorar el poder de un EP por lo breve de su extensión, pero ¿hasta qué punto pueden servir para entender el universo musical de un artista?

-El problema de un EP quizás puede estar en el poco espacio o tiempo que se te da para desarrollar una idea. Sin embargo, bien producido, puede ser una gran carta de presentación con la que mostrar tu trabajo de un modo efectivo.

-¿De qué forma trabajó en la creación de las distintas atmósferas que van apareciendo en las canciones? Cada una de ellas tiene una personalidad y una contundencia muy definida.

-Una de las máximas en la banda es la de que el músico debe estar al servicio de la canción. Cuando escribo y produzco, trato de dejar que sea la misma composición, cobrando vida, la que me vaya diciendo lo que necesita. Y, aunque cada una tiene sus peculiaridades, generalmente siempre piden sencillez. Son historias para ser contadas, sin apenas distracciones.

-El componente social también está muy presente en las letras de 'Masquerader'. ¿De qué manera le inspira lo que sucede a su alrededor?

-Supongo que la rabia o la frustración, cuando ves situaciones injustas que afectan a gente cercana, te hace querer gritar y denunciar lo que está pasando. En mi caso, lo hago a través de canciones.

-Sus canciones tienen el aroma y la esencia de Nueva Orleans, con referencias a artistas de la talla de Dr. John, Tom Waits o Leon Russell. En ese terreno son pocos los que se atreven a jugar. ¿Qué le falta a este tipo de música para dejar de pertenecer a las minorías y dar el salto a la gran liga?

-¡Muchas gracias por el cumplido! Es un asunto muy complejo, donde supongo que entran factores como la educación, la política o la economía, entre otros.

-¿Qué importancia real le da al éxito?

-El éxito para mí es poder llegar a personas con mi música. Es vocación y es muy importante. Pero, obviamente, también lo es el poder vivir dignamente de este oficio, hoy en día algo muy difícil.

-El directo es uno de los grandes puentes fuertes de Alv McMartin. ¿De qué forma plantea los conciertos? ¿Qué es lo primero que busca con ellos?

-Buscamos hacer de cada concierto, de cada McMartin Show, una experiencia única. No es solo tocar, y ya. Es dejarte el alma sobre el escenario. Es buscar ese punto de conexión con el espectador, en el que todos compartamos un momento que vaya más allá de la música.

-¿Cuándo tendremos la oportunidad de escuchar un LP de Alv McMartin?

-Espero que pronto. Las canciones ya las tenemos. Lo que ahora nos falta es el dinero. Sabes cómo funciona esto. Queremos hacer un disco de calidad, que sea la continuación de 'Masquerader' y refleje nuestro sonido actual, pero eso supone unos gastos que, ahora mismo, incluso no siendo excesivamente altos, no son viables. Seguiremos trabajando duro y esperando. Antes o después, lo haremos.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos