Marwan: «Tengo el corazón a flor de renglón a la hora de crear»

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Marwan.

El madrileño presenta en Murcia su nuevo trabajo, 'Mis paisajes interiores', su particular autoanálisis en forma de canciones

A. FRUTOS

Y al cuarto disco, Marwan se sentó en el diván. Era cuestión de tiempo y, sin embargo, sorprende la manera en la que el cantautor, uno de los más representativos y exitosos de esta nueva edad de oro del género, se ha lanzado al vacío que supone siempre mirar dentro de uno mismo. 'Mis paisajes interiores', su nueva propuesta, está repleta de melodías y frases perfectamente reconocibles dentro de su particular estilo, tan influido por los clásicos como influyente para los compañeros de generación, pero se identifica un mayor deseo por elevar el listón, un interés evidente por desentrañar los escenarios en los que se representa, en muchas ocasiones, el absurdo de complicarse la vida. Y de romper y reconstruir corazones, por supuesto. De todo ello, y mucho más, hablamos con él.

Cuándo
Sábado 28, a las 22.30 horas
Dónde:
Sala REM
Cuánto: 18 / 23 euros

-¿Qué te llevó a decidirte por recorrer tus paisajes interiores? ¿Ha habido algún rincón al que no te hayas permitido acceder?

-Es algo que hago a menudo, mirarme dentro, ver qué sucede, qué nos hace comportarnos a los seres humanos como lo hacemos. Llega un momento en la vida en que hay que comenzar a analizarse a uno mismo y a los otros para dejar de vivir a ciegas y vivir conscientemente. Siempre hay rincones donde no podemos acceder, muchos lugares de nosotros que necesitan años para ser abiertos o entendidos.

-El álbum llega acompañado con un poemario inspirado en cada una de sus canciones, ¿se trata de una manera de completar las historias que estás contando o de ofrecer una relectura de las mismas?

-Pues ambas cosas. Por un lado, amplío y completo muchas cosas, porque siempre se puede llegar más hondo al hablar de determinadas situaciones emocionales, y a la vez, también me he permitido colocar la cámara en diferentes lugares para interpretar desde diversos ángulos el mismo evento emocional.

-¿Te has acostumbrado a vivir sobre el trapecio en estos casi diez años que han pasado desde tu primer trabajo discográfico?

-Cualquier trabajo creativo suele ser una vida en el trapecio, saltando al vacío y tratando de encontrar equilibrio para no estrellarse. Como no te acostumbres, mal vas.

-¿Nos tomamos la vida demasiado en serio aunque, efectivamente, a veces cueste?

-La vida en determinadas ocasiones cuesta mucho. Hay situaciones verdaderamente difíciles de superar y aceptar. A veces sí es porque nos lo tomamos en serio, porque no sabemos relativizar, nuestro ego no sabe, quiere justicia y no paz. Pero otras veces es por la dificultad para asimilar determinados eventos, abusos o dolores. No venimos preparados para ello y vivir se convierte en esa película en la que afrontamos esos golpes para crecer.

-En alguna ocasión has hablado de tu infancia como una etapa marcada por la sensibilidad extrema. ¿Cómo recuerdas aquellos años?

-Pues como lo cuentas, una etapa de felicidad, junto a mi hermano, pero a la vez, una época en la que todo lo que me resultaba desagradable me dejaba una marca demasiado profunda.

-¿De qué manera han influido en tu manera de componer?

-Creo que es evidente en cuanto miras cualquiera de mis letras. Tengo el corazón a flor de renglón a la hora de crear.

-¿Hasta qué punto te permites seguir siendo un niño?

-Pues estoy volviendo a permitírmelo mucho y no solo en el escenario como suelo hacer. Hace poco me di cuenta de que me estaba presionando demasiado y acallando al niño que llevo dentro, no sé con qué fin, pero me hacía mal.

-¿Cómo podemos reivindicar la melancolía para conseguir que se deje de relacionar directamente con la tristeza?

-La melancolía es necesaria para la vida, nos hace valorar aquello que amamos y la tristeza también, surge siempre ante una situación de pérdida: ambas han de ser reivindicadas como motores muy importantes del desarrollo personal del ser humano, aunque a veces, sobre todo la tristeza, sea muy desagradable.

-Convénceme, si puedes, de que 20 tardes de domingo pueden salir bien.

-Bueno, es una promesa que el protagonista de mi canción 'Cómo hacer que vuelvas' le hace a su interlocutora para convencerla de que vuelva con él. Es una mala promesa, los domingos por la tarde están condenados a no brillar (risas).

-Los que hemos disfrutado de alguno de ellos sabemos bien que el sentido del humor es una herramienta que nunca falta en tus conciertos. ¿Lo usas para equilibrar un poco la balanza con el drama?

-Lo uso porque me encanta hacer el payaso, me hace feliz hacer reír, me hace sentir como un niño y la risa me acerca a la gente, porque es una manera de que me abran sus puertas. Con la risa se ablanda y con las canciones se emociona. Juntas hacen una buena pareja.

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