«Son las canciones las que mandan»

Juan Aguirre y Eva Amaral/Abel Alonso / EFE
Juan Aguirre y Eva Amaral / Abel Alonso / EFE

Los aragoneses llegan en un espléndido estado de forma a Molina de Segura para presentar los últimos compases de su gira 'Nocturnal'

ALBERTO FRUTOSMOLINA DE SEGURA

La década de los 2000 llegó como un mar de dudas y temores dispuesto a arrasar con todo a su paso. Incertidumbres, malos augurios y un puñado de sospechas que no solamente se han ido cumpliendo, sino que, además, han dinamitado las peores expectativas. Y disculpad la tristeza. Sin embargo, también recibimos buenas noticias con un siglo que, si algo nos ha recordado hasta ahora, es que la música sigue siendo el mejor de los refugios. Una teoría que bandas como Amaral han ido convirtiendo en feliz y apasionada práctica a través de discos impecables, con 'Estrella de mar', 'Pájaros en la cabeza' y 'Hacia lo salvaje' a la cabeza, y canciones que ya forman parte de una memoria colectiva acostumbrada a sobrevivir encima de tablas de salvación con forma de canciones. Su primer trabajo, 'Amaral', fue a la vez prólogo y epílogo de lo que el grupo parecía destinado a ser y nunca fue, un tesoro de culto disfrutado en pequeños círculos y de reivindicación obligada. Un horizonte que tardó dos años en desaparecer y transformarse en éxito crítico y comercial con la llegada del notable 'Una pequeña parte del mundo' y de 'Cómo hablar', uno de esos singles de presentación perfectos capaces de condensar todo un discurso musical en cuatro minutos de reloj. A partir de ahí, ya se sabe, evolución constante, triunfos masivos, estatus de referentes y reivindicación de la honestidad como único vehículo posible para alcanzar cualquier meta profesional y personal. Una serie de pasos que los han guiado hasta sus últimos trabajos, 'Nocturnal' (2015) y 'Nocturnal: Solar Session' (2017), dos caras de una misma moneda, oscura y luminosa respectivamente, con los que Amaral se inventan y reinventan desde el mismo punto. Los caminos fáciles están para ser evitados. Hablamos con la amabilidad personificada, Juan Aguirre, la mitad que completa a Eva Amaral, sobre el momento actual que vive la banda.

-'Nocturnal: Solar Sessions' se presenta como una revisión más desnuda, acústica, casi transparente podríamos decir de los temas que encontramos hace dos años en 'Nocturnal'. En este sentido, ¿cómo se recompone una canción?

Cuándo
Viernes 15, a las 22.30 horas (apertura de puertas a las 21.00 horas)
Dónde:
Polideportivo El Romeral
Cuánto:
20 /25 euros

-De una forma muy natural, como todo el proyecto. Habíamos publicado 'Nocturnal' en España, estábamos de gira y nos propusieron editar el disco en otros países de Europa con algún tipo de material extra. Podría haber sido un par de canciones en directo o algún tema en acústico, pero a Eva se le ocurrió la idea de revisar el disco completo utilizando otros instrumentos como violines, guitarras acústicas, pianos y otro tipo de percusión. La idea era sonar como si estuviéramos tocando en un teatro, con un espíritu completamente diferente a la electricidad que marca 'Nocturnal'.

-¿Es más complicado reconstruir las canciones por dentro o por fuera? Es decir, ¿cómo se maneja su fondo en un proceso en el que se varía toda su forma?

-La esencia puede no cambiar. Es decir, una canción cuenta y recoge un estado de ánimo, una sensación, una historia y, en ese sentido, tú la puedes interpretar de muchas formas, está viva.

-Habéis confesado que el origen de este proyecto surge durante las pruebas de sonido de la gira de 'Nocturnal', lo que demuestra que la creatividad puede aparecer incluso en los momentos más inesperados y, a priori, más rutinarios.

-Lo que ocurre es que nosotros somos un grupo nómada, entendemos que el viaje es un estilo de vida, una parte esencial de la aventura de dedicarte a la música. Por eso, cuando vamos a una ciudad a ofrecer alguno de nuestros conciertos, nos encerramos en el sitio en el que se va a celebrar y no salimos hasta que todo suena perfecto. Todos los momentos cuentan.

-A lo largo de 'Nocturnal: Solar Sessions' se puede escuchar como cada canción se ha dirigido directamente al lado opuesto de su referente de 2015. ¿Sucedió por iniciativa propia del tema o las guiábais vosotros hacia ese punto?

-Normalmente son las canciones las que mandan, te dicen lo que necesitan. Además, nuestra manera de trabajar es muy caótica y muy anárquica. Muchas veces apagamos el botón de la razón y encendemos el del impulso.

-He podido detectar durante el disco algunos ecos del Dylan de 'Desire' y 'Blood on the tracks' y del Neil Young de 'On the beach' o 'Harvest', por poner dos ejemplos ilustres. ¿La transparencia de un disco como 'Nocturnal: Solar Sessions' permite que el clasicismo se cuele con más facilidad?

-Todos los artistas que has nombrado forman parte de la memoria musical de todos, de absolutamente todos. Está claro que cuando tocas una guitarra acústica, un violín o un piano, es normal que suene de una forma más clásica. Y es bueno que suceda. Además, en nuestra cabeza conviven músicas de ayer y hoy constantemente. No podemos olvidar tampoco que vivimos en una época en la que el acceso a cualquier tipo de obra musical está al alcance de un clic, lo que también supone una forma más sencilla de alcanzar una mayor libertad creativa.

-Es evidente que habéis disfrutado al máximo de esta experiencia, tanto en el estudio como en los conciertos; ¿planteáis realizar otra revisión de alguno de vuestros discos en clave acústica?

-Podríamos hacerlo de cualquier trabajo de nuestra carrera, pero lo que más nos apetece ahora mismo es meternos de lleno en la composición y grabación de temas nuevos.

-El próximo 28 de octubre cerraréis la gira 'Nocturnal' con un último concierto en el Wizink Center de Madrid que, además, será grabado para convertirse en vuestro próximo disco en directo. A estas alturas, ¿qué balance hacéis de la gira? Da la sensación de que ha sido una experiencia especialmente importante para vosotros.

-Lo ha sido, principalmente por el público. Estamos muy agradecidos por la respuesta que nos han dado a lo largo de la gira, porque son ellos los que nos han hecho crecer y los que nos han traído hasta aquí. Estamos con muchas ganas de realizar los próximos conciertos y devolver todo el apoyo que nos han dado.

-Por otro lado, la publicación el pasado 2009 de vuestro disco doble en directo, 'La barrera del sonido', grabado en el mismo lugar que vuestro próximo cierre de gira, supuso un punto de inflexión para la banda. ¿Puede tener el mismo efecto la despedida de 'Nocturnal'?

-Nosotros no somos muy de pensar en el futuro, pero, en cierto modo, creemos que sí, que va a suponer el final de una etapa, que no época, y de un disco que nos ha hecho muy felices.

-En una banda con una trayectoria tan extensa y notable como la vuestra, ¿qué tal se llevan los clásicos de vuestro repertorio con las canciones recién llegadas? ¿De qué forma se consigue el equilibrio entre ambas?

-Estamos muy felices con el hecho de que haya muchas canciones que ya no nos pertenecen, que ya son de todas esas personas que las han escuchado y han decidido hacerlas suyas. Ha ocurrido con casi todos los discos que hemos publicado hasta la fecha, siempre hay una serie de temas que se convierten en obligatorios en los conciertos. Lo que esperamos es que, cuando lancemos nuestro próximo trabajo, haya canciones de 'Nocturnal' que se terminen colando en esa lista de imprescindibles. En cualquier caso, es maravilloso que haya temas que nosotros escribimos de una manera muy íntima dentro de nuestra burbuja y hayan terminado siendo tan especiales para tantas personas. Es algo fantástico.

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