Kihong Chung: «Me busco a mí mismo en la pintura»

El pintor coreano Kihong Chung, delante de tres de sus obras./LV
El pintor coreano Kihong Chung, delante de tres de sus obras. / LV

Obras de corte oriental que conectan nidos, ramas y árboles

PEDRO SOLER

Kihong Chung (Corea del Sur, 1976) se encontraba desde joven fuera de su país, y piensa que fue su destino definitivo llegar a España y, más concretamente a Cartagena, donde reside. Estudió Lengua y Literatura, aunque, ya en España, «comencé Arquitectura, una carrera relacionada parcialmente con el arte. Así, poco a poco, dejando pasar el tiempo, y teniendo interés, me fui entregando a la pintura, con la que intento buscarme a mí mismo y concentrarme en mis sentimientos. Creo que esto puede expresarse también con otras maneras que estén expresadas a través del arte». Interés y atractivo, al menos, deben de tener sus obras, porque ha recibido cinco premios, a nivel nacional, en distintas provincias españolas.

¿Cómo se le ocurren sus cuadros? «Porque paso mucho tiempo pensando y recordando mi infancia, la memoria que conservo, pero también lo que me ocurre ahora mismo, como es mi deseo de investigar. No es algo fácil, pero sí es el único modo que tengo para hacer mi pintura. De esta situación me surge lo que se llama inspiración, aunque repito que tengo que pensar mucho ante cada una de mis obras; otras veces, me brota una idea, acaso cuando estoy conduciendo o paseando, que intento reflejar en una cuadro».

Dónde
Galería La Aurora (Plaza de la Aurora, 7). Murcia.
Horario:
De lunes a viernes, de 10.00 a 13.30 y de 17.00 a 21.00 horas. Sábados, de 10.00 a 14.00 y de 18.30 a 21.00.
Cuándo:
Hasta el 31 de marzo.

Kihong Chung comenzó a pintar «siguiendo los estilos europeos; pero me di cuenta de que, al fin y al cabo, soy coreano, oriental, y no quería perder mis raíces, esos sentimientos que conservo desde pequeño. Ahora, aunque intento mezclar dos cosas, muchas veces, sin darme cuenta, me sale un estilo netamente oriental». Dice que «por lo general, el espectador acepta mi estilo, muy diferente de lo que podemos encontrar en otras obras y en otros pintores. Mucha gente, cuando ve mi obra dice que sí, que tiene su estilo oriental, pero que también encierra una sensibilidad, una calma... algo que yo estoy buscando». Lo que practica Kihong Chung es un estilo denominado 'sumi-e', que consiste en una técnica aguada con origen en China y que, con el nombre actual, fue rebautizada por los japoneses. Pintura que nace de la filosofía taoísta y se basa en el respeto hacia la naturaleza. «Es una técnica aguada, que no tiene modificación. Por esto, antes de aplicarla y para que salga suave, silenciosa, hay que practicar mucho y sin prisas, con mucha concentración». Pese al perfeccionismo que se advierte en las obras, Kihong Chung afirma que lleva mucho tiempo pintando de este modo, pero «nunca pienso que he llegado a algún nivel. Tengo que practicar mucho más, aprender más. Siempre actúo como si fuese principiante».

«No es un trabajo fácil»

'Luz' -título de la exposición- pretende «conseguir que brote la luz de la oscuridad. Para hacer estos cuadros he usado metacrilato, que tiene la cara brillante. Yo pinto primero lo oscuro, llenando todo de tinta china negra, con lo que podemos decir que se apaga la luz; luego, rayando, con un objeto muy fino, voy buscando la luz. Y cuando la luz atraviesa el metacrilato, se encuentra quizá algo que no sé cómo decir...; quizá, una esperanza. Todo esto no es un trabajo fácil». ¿Al que dedica mucho tiempo? «Depende del tema o del tamaño de cada pieza, pero, normalmente, dedico diez días para realizar parte de una obra mediana. También me puede llevar hasta veinte días o más de dos semanas, sí. Es que, si uno falla con el metacrilato, ya no puedo volver a tratarlo. Por esto, antes de empezar una obra, debo tener muy bien preparada en mi cabeza la imagen que quiero reproducir. Solo cuando tengo una idea clara empiezo a trabajar. Es que me he visto obligado a romper muchas obras».

Y, ¿cómo reacciona? «Al principio me daba rabia, pero, con el tiempo, también me doy cuenta de que, aunque es un proceso indeseable, intento conocer la razón, por qué rompo una obra. Acepto tener que romper, si no me gusta». Y, ¿qué piensa cuando se encuentra con una obra que no ha tenido que romper? «Que se trata de un resultado que me ha satisfecho y que merece la pena conservar. Siempre pienso que soy cocinero y trabajo en mi cocina con toda mi fuerza, para que me salga bien un plato; que le guste o no a los demás, está fuera de mi mano. Principalmente, siempre busco mi satisfacción».

En la exposición se presenta una serie de cuadros, que reflejan, de modo muy singular, nidos de pájaros. Kihong Chung afirma que «en realidad, lo expuesto hace referencia a tres temas muy importantes para mí: nido, árbol y tronco quemado. Todo encierra una conexión, porque el nido existe en la rama del árbol, y el árbol, cuando se muere, puede ser quemado; pero en el carbón se enciende otra vida. El nido también tiene este sentido, aunque en esto los espectadores piensen de otra manera. Pueden pensar como quieran ante unas obras que yo he realizado; pero yo, antes de pensar en los espectadores, pienso en mí, en mis sentimientos. Es lo más importante para mí».

Vida y naturaleza

Lo que no aparece en las obras de Kihong Chung es la persona, porque para él «el tema más importante y el que más me gusta es la naturaleza, el paisaje. También pienso no solo que nuestra vida es una parte de la naturaleza, sino que es naturaleza pura».

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