Alitas de pollo en Goiko Grill

Barra y comedor de Goiko Grill, de reciente apertura en Murcia./Vicente Vicéns / AGM
Barra y comedor de Goiko Grill, de reciente apertura en Murcia. / Vicente Vicéns / AGM

La hamburguesería pone el cartel de no hay mesas casi todos los días de la semana con una oferta de hamburguesas y aperitivos clásicos americanos

SERGIO GALLEGO

La expectación por que Goiko Grill llegara a Murcia estaba latente entre varios de mis conocidos. Reconozco que nunca había oído hablar de esta hamburguesería que está haciendo estragos en Madrid y en varias ciudades más de España, donde su expansión está siendo absolutamente meteórica: unos veinticinco locales en unos siete años. De la misma forma que reconozco no entusiasmarme demasiado por este tipo de aperturas tras varios fiascos importantes a los que me acerqué con expectativas por encima de mis necesidades.

Goiko Grill

Dónde:
Gran Vía Alfonso X.
Precio:
De 15 a 25 euros por persona.
Horario:
No cierra.
Teléfono:
868 289 934

Goiko Grill no es franquicia, sino cadena. La reserva obligada hay que hacerla por internet, pero sin tener que desembolsar una parte del ticket por adelantado, una práctica que se está imponiendo en los restaurantes de éxito y que yo aplaudo en pos del orden en la hostelería.

La imagen, la música, el servicio, la luz, el olor y el ambiente en general está muy pensado. Pocas veces he visto una carta-mantel individual tan claro y descriptivo como el de Goiko Grill. Obviamente, la reina del baile es la hamburguesa de ternera, que encuentras en diferentes tamaños y proporciones combinada con queso, pepinillos, cebolla, bacon, setas, lechuga, txistorra, huevo, guacamole, plátano dorado, piquillo y media docena de salsas diferentes que, aunque vienen distribuidas con ternera y con costillas de cerdo deshuesadas en una docena de combinaciones, puedes 'customizar' tu burguer a tu gusto siguiendo unos sencillos pasos. Hasta aquí, todo como siempre, más o menos. La diferencia que veo con respecto a otras hamburgueserías de este tipo es un precio un tanto elevado y unas patatas realmente buenas; me jugaría una docena de tortas de conde a que han sido asadas y posteriormente fritas; y unas alitas de pollo rebozadas de un nivel altísimo. Según el camarero, rebozadas con pan y con harina de trigo, lo que les aporta una costra crujiente que protege el interior de la carne, dejándola muy jugosa.

Las hamburguesas son correctas -de entre 10 y 15 euros cada una-. Bastante más sabrosa la carne de ternera que la de costilla de cerdo, aunque existe la posibilidad de mezclarlas en un solo bocata americano y que sea lo que Dios quiera. Un detalle importante es la ternura del pan, que siempre pasa por la plancha para conseguir un poco de estabilidad.

Los aros de cebolla me dan una de cal y otra de arena: si bien son aros de cebolla y no una repugnante masa de cebolla rebozada, parecen haber sido regenerados -cocinados en dos tiempos-, lo que ocasiona una flacidez desagradable. Mejor encuentro la ensalada César y las tiras de pollo thai, dentro de un orden.

En la sección de bebidas encontramos solo dos vinos por copas , pero ofrecen refrescos de fresa y banana, mojito moreno, daikiri o goikopita y un cóctel del Caribe con un toque picante.

De postre, browni con helado de vainilla y caramelo salado con una cantidad propia para tres personas. Merece la pena. Igual que la visita programada, donde detalles como un cartel en la mesa que indica que están empezando y te agradecen que tengas paciencia o el hecho de que entre todas las hamburgueserías de Goiko Grill expandidas por España solo en la de Murcia puedes probar la Habibi, con queso feta, falafel, tomate confitado, crema de berenjena y berros -por 12,50 euros-. Detalles que se agradecen.

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