El adiós al que hace tiempo que ya se ha ido

Los actores, en una escena de la representación./Sergio Parra
Los actores, en una escena de la representación. / Sergio Parra

Isabel Ordaz encarna a una madre que sufre por su hijo en una obra que reflexiona sobre la locura y las relaciones humanas

ALBERTO FRUTOS

Dicen que no hay vínculo más fuerte que el de una madre con un hijo y así lo demuestra Isabel Ordaz en 'He nacido para verte sonreír' interpretando a Mirian, una sufridora, luchadora y contradictoria madre llena de dolor que solo vive para ver feliz a su vástago, y desde hace tiempo eso no ocurre.

Ha llegado el día de que madre e hijo se despidan, aunque de alguna manera, el joven ya se ha ido hace tiempo. Rubén -al que da vida Fernando Delgado Hierro-, dejó de hablar en la adolescencia. Quizá porque simplemente no quiera hacerlo, porque está harto de esa madre que no le deja espacio o porque hay algo en él que se ha desconectado del mundo. Rubén sufre un trastorno mental al que el dramaturgo argentino Santiago Loza no da nombre. Tampoco se centra en el tema de forma clínica o documental, sino que prefiere hacerlo desde la poética, con ternura y delicadeza.

Cuándo
El domingo a las 19.00 horas. Dónde Teatro Romea. Entradas 12, 15 y 18 euros.

El montaje dirigido por el porteño Pablo Messiez, que lo define como «un encuentro con la necesidad de estar cerca, de entender qué hay antes o después de las palabras», aborda una particular mirada de lo cotidiano a través de Rubén. El chico tiene una percepción distinta de la realidad a la par que es percibido como distinto por los demás, lo que hace reflexionar también sobre la locura y las relaciones humanas. Los monstruos de Rubén que se manifiestan en este melodrama no están tan alejados de los que a todos nos atormentan y que cada día preferimos encerrar en un armario antes de salir a la calle, para funcionar acorde con la sociedad.

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