Las peores compañeras de viaje

Ejemplares de carpa 'Cyprinus carpio'. Se diferencian dos variedades, la carpa real o de espejos (al fondo de la imagen), que solo presenta una hilera de escamas grandes y de forma irregular en la zona dorsal, y la variedad común (en primer término), que tiene todo el cuerpo recubierto de escamas con forma homogénea. /Javier Murcia Requena
Ejemplares de carpa 'Cyprinus carpio'. Se diferencian dos variedades, la carpa real o de espejos (al fondo de la imagen), que solo presenta una hilera de escamas grandes y de forma irregular en la zona dorsal, y la variedad común (en primer término), que tiene todo el cuerpo recubierto de escamas con forma homogénea. / Javier Murcia Requena

La fauna exótica invasora amenaza la biodiversidad y la calidad de los ecosistemas de agua dulce y, en la cuenca del Segura, alcanzan una de las tasas más elevadas del país, el 70% de las especies

DAVID VERDIELL y JAVIER MURCIA REQUENA

Los ecosistemas acuáticos de la cuenca del Segura están enfermos y, tal y como dice el refrán 'a perro flaco, todo son pulgas', la proliferación de especies invasoras es una lacra que no permite que estos alcancen un buen estado de salud. Han venido para quedarse y no traen nada bueno consigo y es que los medios dulceacuícolas se encuentran entre los más afectados por la invasión de especies exóticas. No en vano, estudios recientes han estimado que un 54% de las extinciones recientes de peces de aguas continentales son debidas a la introducción de especies exóticas.

Competencia, hibridación, depredación, transmisión de enfermedades y modificación del hábitat son los efectos sobre las comunidades biológicas

Las especies exóticas invasoras, después de su introducción en un ecosistema, producen cambios significativos en el medio natural y suponen una amenaza para la diversidad biológica nativa, bien por su comportamiento invasor o por la contaminación genética. Competencia, depredación, hibridación, transmisión de enfermedades y modificación del hábitat son algunos de los efectos sobre las comunidades biológicas de los ecosistemas en los que se desarrollan. Las especies invasoras, tras la modificación antrópica del hábitat, son la segunda mayor amenaza sobre la diversidad biológica y uno de los principales agentes del cambio ecológico global. Además, afectan directamente a la economía y la salud humanas, ya que provocan graves perjuicios económicos y sanitarios en aquellos hábitats en los proliferan.

54%
de extinciones de peces de aguas continentales se deben a la introducción de especies exóticas.
60%
de las 20 especies invasoras más dañinas están relacionadas con el medio acuático.

En España, el 60% de las 20 especies invasoras más dañinas están relacionadas directa o indirectamente con el medio acuático. El cangrejo americano ('Procambarus clarkii'), la carpa ('Cyprinus carpio') y la tortuga de orejas amarillas ('Trachemys scripta scripta') están consideradas especies invasoras a nivel estatal, debido al grave perjuicio que producen sobre las especies nativas.

Capturas de jaiba en la desembocadura del Segura. Los datos recopilados apuntan a densidades elevadas tanto en aguas salobres como dulces en esta zona.
Capturas de jaiba en la desembocadura del Segura. Los datos recopilados apuntan a densidades elevadas tanto en aguas salobres como dulces en esta zona. / David Verdiell Cubedo

Por si estas amenazas sobre los ecosistemas dulceacuícolas fueran insuficientes, la cuenca del río Segura muestra una de las tasas más elevadas de contaminación biológica de todas las cuencas hidrológicas españolas. Del las 17 especies piscícolas presentes, el 70% son exóticas, algunas de ellas especialmente dañinas como el lucio ('Esox lucius') y la lucioperca ('Sander lucioperca'), especies depredadoras que se alimentan de peces, aves y pequeños mamíferos nativos. La primera de ellas prolifera en la parte alta de la cuenca, en los tramos próximos al embalse del Cenajo, donde el agua presenta todavía cierta transparencia y permite que el lucio se alimente sin apenas dificultad de barbos y bogas, incluso también de ratas de agua. Una vez las aguas del Segura se mezclan con las del Mundo y se vuelven más turbias es la lucioperca la que toma el relevo, llegando su presencia hasta la misma ciudad de Murcia.

Ejemplar de lucio o 'Esox lucius'. Esta especie atrapa sus presas al acecho, escondida entre la vegetación acuática realiza ataques rápidos y letales tanto en aguas someras como profundas.
Ejemplar de lucio o 'Esox lucius'. Esta especie atrapa sus presas al acecho, escondida entre la vegetación acuática realiza ataques rápidos y letales tanto en aguas someras como profundas. / Javier Murcia Requena

Respecto a los macroinvertebrados, a la aparición de la jaiba o cangrejo azul ('Callinectes sapidus') hace unos tres años en la desembocadura del Segura, se une la reciente detección del cangrejo señal ('Pacifastacus leniusculus') en la zona alta de la cuenca.

Densidades muy elevadas

La jaiba es una especie procedente de la costa atlántica americana que, probablemente, se introdujo en nuestro sistema hidráulico a través del agua de lastre de embarcaciones. Actualmente, se ha comprobado que presenta densidades muy elevadas en el tramo final del Segura, incluso en zonas libres de influencia marina, por lo que previsiblemente provocará daños ambientales y económicos graves, como ya ha sucedido en otros sistemas acuáticos protegidos como la Albufera de Valencia y el Delta del Ebro.

La jaiba o 'Callinectes sapidus'. Es una especie procedente de estuarios y marismas de la costa atlántica de América. Es muy voraz y agresiva, y se alimenta de todo tipo de presas. En la imagen se observa un ejemplar de jaiba alimentándose de una anguila ('Anguilla anguilla'), especie en peligro crítico de extinción.
La jaiba o 'Callinectes sapidus'. Es una especie procedente de estuarios y marismas de la costa atlántica de América. Es muy voraz y agresiva, y se alimenta de todo tipo de presas. En la imagen se observa un ejemplar de jaiba alimentándose de una anguila ('Anguilla anguilla'), especie en peligro crítico de extinción. / Javier Murcia Requena

La almeja asiática ('Corbicula fluminea'), detectada en el año 2013 en el río Segura a la altura de Cieza, produce, además, numerosos problemas en conducciones de riego, que tapona con sus caparazones, además de producir cambios en la calidad del agua de los ríos. Recientemente, se ha constatado la presencia de la almeja asiática en la red de riego de la Huerta de Murcia, donde varios ejemplares fueron observados en la acequia mayor Aljufía. Esta circunstancia pone de manifiesto el elevado potencial colonizador de esta especie exótica.

La almeja asiática o 'Corbicula fluminea'. Vive semienterrada en los fondos de arena o limo de los ríos. Recientemente, ha sido detectada en la red de riego de la Huerta de Murcia. Provoca muchos problemas en las redes de canales de riego y en tuberías, que acaba obstruyendo cuando prolifera.
La almeja asiática o 'Corbicula fluminea'. Vive semienterrada en los fondos de arena o limo de los ríos. Recientemente, ha sido detectada en la red de riego de la Huerta de Murcia. Provoca muchos problemas en las redes de canales de riego y en tuberías, que acaba obstruyendo cuando prolifera. / Javier Murcia Requena

Prevención, contra la invasión

La mejor herramienta para la lucha contra las invasiones biológicas es la prevención. Las acciones informativas y de educación ambiental, dirigidas tanto a la ciudadanía como a los sectores sociales implicados en esta problemática (administraciones, pescadores, empresas, etc.), resultan fundamentales para evitar la introducción de especies exóticas en el medio natural. Además, la detección y erradicación tempranas son las acciones más efectivas a la hora de evitar su establecimiento definitivo. Ya que, una vez que estas especies se han propagado y asentado en una amplia zona, su erradicación puede resultar muy compleja y costosa, incluso es muy probable que resulte inviable tanto técnica como económicamente. Y es que, en este caso como en tantos otros, 'siempre es mejor prevenir que curar'.

En la imagen se aprecia el cráneo y otros restos de una rata de agua (‘Arvicola sapidus’) parcialmente digerida hallados en el estómago de un lucio capturado en el río Segura, a la altura de la presa del Cenajo.
En la imagen se aprecia el cráneo y otros restos de una rata de agua (‘Arvicola sapidus’) parcialmente digerida hallados en el estómago de un lucio capturado en el río Segura, a la altura de la presa del Cenajo. / David Verdiell Cubedo

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