La observación de las aves mejora la salud

Una pardela pesca en Cala Cortina./S. Eguía
Una pardela pesca en Cala Cortina. / S. Eguía

SERGIO EGUÍAGERENTE DE MEDIJOB SL

Quién lo iba a decir, la mera observación de aves en libertad contribuye a aliviar trastornos como la depresión o la ansiedad patológica.

Los estudios realizados al respecto sugieren que algunos componentes claros de la naturaleza juegan un importante papel en nuestro bienestar mental.

Algo tan simple, y a veces menospreciado, como unos pajarillos en las ramas del árbol que vemos por la ventana, puede estar contribuyendo a que nuestra vida sea más placentera, nuestro nivel de estrés más controlado y, en definitiva, a que seamos más felices.

Pero no debemos confundir la observación de aves en libertad con la de aves enjauladas, más relacionada esta con el afán (o defecto) del ser humano por coleccionar e intentar dominar los elementos naturales. Josean Artze nos explicó esta importante diferencia en un bello poema que después popularizó Mikel Laboa con un delicioso y emotivo tema musical 'Si le hubiera cortado las alas, habría sido mío, no habría escapado. Pero así, habría dejado de ser pájaro. Y yo... yo lo que amaba era un pájaro'.

Y en esta época de consumismo incontrolado e incontrolable, resulta que se nos ofrecen aún posibilidades sin coste económico para mejorar nuestra felicidad y disfrutar de la vida, posibilidades que casi siempre están relacionadas con la naturaleza, con la comunión hombre-naturaleza, más bien.

En la Región de Murcia, tenemos la suerte de poder llevar a cabo esta sana afición de observar a las aves, con varios cientos de especies presentes en diferentes épocas del año y varios espacios naturales que destacan por su abundancia y diversidad.

Las Salinas de San Pedro con sus coloridos bandos de flamencos, la Isla Grosa con su dormidero de cormorán moñudo (el más importante del Mediterráneo español), las sierras murcianas, casi todas con presencia de grandes águilas y búhos reales, los embalses y el río Segura, con colonias de garzas que nidifican cada vez en mayor número, lo que nos queda de Huerta murciana, con un sinfín de pajarillos, los cultivos de secano que desafían a la agricultura (mal) llamada moderna son escenarios donde podemos pasar horas disfrutando de multitud de aves que nos regalarán sus evoluciones sin permitir el aburrimiento.

Y si queremos buscar aún mayor beneficio para la salud y dado que otros estudios demuestran que la estancia y observación de la naturaleza en espacios abiertos están asociados con sentimientos psicológicos positivos, podemos buscar aves en este tipo de escenarios, campos cerealistas, grandes valles, humedales costeros, llanuras y mares.

En esta época del año, con el clima murciano y la afición por 'huir' hacia las playas, el mar Mediterráneo ofrece una fabulosa opción para disfrutar de mar y aves a la vez. En cualquier rincón de nuestra costa podemos embobarnos con la elegancia del vuelo de las gaviotas, en muchas zonas, podemos dejarnos impresionar con la capacidad buceadora de los cormoranes y , si queremos un poco más, tenemos un 'punto caliente' de aves marinas en la Bahía de Cartagena, en la zona de influencia de la mayor infraestructura portuaria de nuestra Región.

Sorprendentemente, entre los grandes barcos mercantes y la actividad cotidiana del Puerto de Cartagena, podemos disfrutar de la contemplación de aves mucho más difíciles de ver, como las alcas, los alcatraces, las pardelas o los paíños. No hace falta viajar a islas tropicales ni famosos paraísos naturales. Nuestro mundo humanizado nos ofrece muchas posibilidades que no exprimimos. Oportunidades que tenemos para darnos cuenta de que mientras pasamos horas y horas yendo y viniendo, trabajando y haciendo que trabajamos, comprando y, sobre todo, gastando el tiempo de nuestra vida, junto a nosotros se producen acontecimientos naturales que, la mayoría de las veces, desaprovechamos y que harían de nosotros seres más felices.

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