Las nuevas técnicas y tecnologías facilitan datos más fiables

Un tejón ('Meles meles') es retratado olisqueando la hojarasca./
Un tejón ('Meles meles') es retratado olisqueando la hojarasca.

Pepa García
PEPA GARCÍA

El hallazgo de excrementos y huellas y las entrevistas a los habitantes de los territorios objeto de estudio han sido tradicionalmente métodos empleados para la elaboración de muestreos de mamíferos carnívoros, los fantasmas del monte, en los espacios naturales. Hoy en día, sin embargo, «el abaratamiento y la generalización de las nuevas tecnologías han facilitado la recogida de datos precisos y han desbancado los anteriores métodos por su escaso rigor científico».

Actualmente, las cámaras de fototrampeo han mejorado mucho y tienen una sensibilidad muy alta, además de mucha calidad en la grabación de vídeos y en la realización de fotografías: «Por 100 euros ya puedes comprar un dispositivo con muy buenas prestaciones y profesional, aunque los tienes hasta de 300 euros». Igualmente, señala Rubén Vives, uno de los autores del reciente muestreo de mamíferos carnívoros en la Sierra de la Pila, «los análisis de ADN se han generalizado mucho. Hoy por unos 60 euros puedes llevar un excremento a analizar y saber a ciencia cierta a qué especie pertenece, ya que hay un catálogo genético muy amplio a nivel mundial», ilustra.

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