La flora en peligro y la invasora, bajo la lupa

Dos de las integrantes del equipo, durante los trabajos de seguimiento de los Planes de Recuperación de Flora.
Dos de las integrantes del equipo, durante los trabajos de seguimiento de los Planes de Recuperación de Flora. / Latizal

Medio Natural pone en marcha el programa de seguimiento con el objetivo de crear un mapa detallado de las especies en riesgo y sus principales amenazas

Pepa García
PEPA GARCÍA

Crear un mapa detallado de las poblaciones de especies en peligro y de las exóticas invasoras que las amenazan, entre otros enemigos que las acechan, es uno de los objetivos del Plan de Conservación de la Flora Silvestre Amenazada que la Dirección General de Medio Natural acaba de poner en marcha. Mediante un contrato de cuatro años, prorrogable otros dos, inició su andadura en abril pasado para realizar los seguimientos biológicos de las especies más vulnerables, así como vigilar sus poblaciones y valorar su estado de conservación y sus principales amenazas. Además, el trabajo de conservación implicará la propuesta de medidas para la protección de las especies con mayor peligro de extinción, así como para impulsar la redacción de planes de recuperación de esas especies que todavía no los tienen aprobados, pese a que las leyes europeas, nacionales y regionales obligan a ello. De hecho, apunta el responsable de Flora de la Dirección General de Medio Natural, Rafael Díaz, la idea es promover la aprobación de los planes de recuperación de otras cuatro especies.

LAS PRINCIPALES ESPECIES DE FLORA PROTEGIDA. Con planes de recuperación ya aprobados y En Peligro de Extinción
Garbancillo de Tallante ('Astragalus nitidiflorus'); jara de Cartagena ('Cistus heterophyllus subsp. carthaginensis'); brezo blanco ('Erica arborea'); sabina de dunas ('Juniperus turbinata'); narciso de Villafuerte ('Narcissus nevadensis subsp. enemeritoi'); y 'Scrophularia arguta'.
En Peligro de Extinción, incluidas ya en la normativa regional
Arce de Granada ('Acer granatense'); arce de Montepellier ('Acer monspessulanum'); manzanilla de Escombreras ('Anthemis chrysantha'); dragoncillo de roca ('Antirrhinum subbaeticum'); zamacuca ('Biarum dispar'); durillo dulce ('Cotoneaster granatensis'); majoletero ('Crataegus laciniata'); 'Enneapogon persicus'; brezo de Irlanda ('Erica erigena'); fresno ('Fraxinus angustifolia'); fumana de Desfontaines ('Fumana fontanesii'); tamarilla de arenal ('Helianthemum guerrae'); enebro albar ('Juniperus oxycedrus subsp. badia'); olivardilla o labiérnago negro ('Phillyrea media'); álamo bastardo ('Populus canescens'); carrasca ('Quercus ilex subsp. ilex'); alcornoque ('Quercus suber'); zapaticos de la Virgen ('Sarcocapnos baetica subsp. baetica'), Vulnerable; mostajo ('Sorbus aria'); Mostajo de hoja recortada ('Sorbus torminalis'); hiniesta borde ('Teline patens') y 'Teucrium campanulatum'.
Descritas recientemente para la ciencia en territorio murciano
'Helianthemum motae', 'Helianthemum abelardoi', 'Coronilla talaverae' y Esparraguera del Mar Menor ('Asparagus macrorrhizus').
Enlace al blog del programa de flora. http
//seguimientofloramurcia.blogspot.com.es/2017/05/ programa-de-seguimiento-de-flora.html?spref=tw.
Redes sociales
En Twitter, @ProgramaFlora.
Las 'app'
'Biodiversidad Murcia', disponible en Play Store, sobre flora en general; 'Exóticas Murcia', todavía en fase de pruebas, sobre EEI.
Incluidas en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras de 2013
Acacia ('Acacia spp.'); pita o pitera ('Agave americana'); ailanto ('Ailanthus altissima'); planta cruel o miraguano ('Araujia sericifera'); caña ('Arundo donax'); hierba del cuchillo ('Carpobrotus spp.'); hierba de la Pampa ('Cortaderia selloana'); palera o chumbera ('Opuntia maxima'); vinagrillo ('Oxalis pes-caprae'); plumero ('Pennisetum setaceum'); y ricino ('Ricinus communis').
No incluidas en el catálogo español
Pita real ('Aloe maculata'); árbol del amor ('Cercis siliquastrum'); árbol del paraíso ('Elaeagnus angustifolia'); eucalipto ('Eucalyptus spp.'); campanilla morada o don Diego de día ('Ipomoea purpurea'); bandera española ('Lantana camara'); madreselva japonesa ('Lonicera japonica'); Cinamomo ('Melia azedarach'); y falsa acacia ('Robinia pseudocacia').

Igualmente, el equipo encargado del proyecto, adjudicado a Latizal SL, realizará las labores de seguimiento de las especies con planes de recuperación, hasta la fecha seis: jara de Cartagena ('Cistus heterophyllus carthaginensis'), brezo blanco ('Erica arborea'), sabina de dunas ('Juniperus turbinata'), narciso de Villafuerte ('Narcissus nevadensis enemeritoi'), 'Scrophularia arguta' y garbancillo de Tallante ('Astragalus nitidiflorus'). Unas acciones que incluyen, cuenta la ambientóloga Lola Cánovas, una de las integrantes del equipo, estudios de floración y fructificación para ver cómo afecta la variabilidad climática a estos procesos y cómo evolucionan las poblaciones; revisar la colección de semillas para ver si son viables; una nueva recolección de semillas, incluyendo su trazabilidad, para incorporarlas al Banco de Germoplasma del Centro de Recuperación de Flora Silvestre El Valle; además de la reproducción 'ex situ' para llevar a cabo los planes de reforzamiento de las especies, y la búsqueda de nuevas poblaciones o localizaciones con la ecología de la especie para crearlas en una zona en que sean viables. «No nos podemos quedar en una foto fija», apunta Cánovas, que asegura que es necesaria «una mejora continua, aprender de los errores para no repetirlos y constatar los aciertos para continuar con esas actuaciones».

Fruto de todas estas salidas al campo y de la información recopilada, el equipo propondrá una serie de medidas de conservación que minimicen o eliminen las amenazas, como eliminar la flora exótica, reducir la presión urbanística o vigilar las actividades ganaderas o agrícolas en las áreas que ocupan, explica la bióloga José López Bernal. También, con toda la información generada, se creará una base de datos con sistema de información geográfica que mejore y facilite la futura gestión del medio natural y los hábitats, además de futuros trabajos de investigación, y que estará a disposición del público, apunta Lola Cánovas.

El programa, además del seguimiento de la flora silvestre amenazada de la Región y la elaboración de una lista de taxones con algún grado de amenaza -el catálogo regional es de 2003 y hay muchas especies que no están incluidas porque han sido descritas recientemente para la ciencia en el territorio regional, como la esparraguera del Mar Menor ('Asparagus macrorrhizus')-, pondrá especial énfasis en el seguimiento y vigilancia de las especies exóticas invasoras (EEI), uno de los principales peligros para la flora endémica.

En el equipo coordinado por el biólogo Félix Carrillo, la ambientóloga Belén Miras Pérez está al frente de la vigilancia y seguimiento de las EEI. «Esta es una línea nueva, que no existía tan taxativamente. Son enemigas nuestras», simplifica Miras, que explica que las salidas de campo para el seguimiento de la flora ya están alimentando la base de datos con sistema de geoposicionamiento. Entre las EEI incluidas en el catálogo nacional como potencial invasor, Belén Miras repara en la especie 'Cylindropuntia rosea', un cactus del que han encontrado grandes extensiones en Sierra Espuña y, recuerda Carrillo, «la Comunidad Valenciana se gastó mucho dinero para eliminarla de la Sierra de Orihuela». «En tan solo dos meses ya hemos recopilado 15 fichas, pero no nos olvidamos de otras 53 EEI del catálogo y en estos años se irán incluyendo más», avanza Rafael Díaz.

Para el seguimiento de estas amenazas reales o potenciales, Belén Miras explica que la prioridad es inspeccionar los espacios donde hay especies protegidas o hábitats de interés, con el fin de conservarlas y poder tomar medidas en estas áreas especialmente sensibles. Y apunta que una de las premisas será revisar los espacios que se propusieron como microrreservas de flora en 2005, tras un trabajo de investigación y de campo realizado por la Consejería de Medio Ambiente y la Universidad de Murcia.

Además, el equipo explica que, a través del Life Ripisilvanatura, está en fase de pruebas la 'app' 'Exóticas Murcia' para la detección temprana de EEI, tanto de flora como de fauna. «Incardinar Ripisilvanatura y el programa de seguimiento permitirá que todo el mundo sume y que las detecciones (con datos de ubicación, fotos o tamaño de la población) puedan ser validadas por el equipo de seguimiento», aclara Rafael Díaz.

Igualmente, este bloque del proyecto pretende que algunas EEI no incluidas en el catálogo, si se detecta un riesgo para la flora regional, se puedan proponer para su inclusión. «Se estiman unas 270.000 especies de fanerógamas y, dada la buena climatología, si hay disponibilidad hídrica, cualquier especie con capacidad invasiva es potencialmente sospechosa», advierte Félix Carrillo, que insiste en que «tenemos un alto riesgo de que nos entren especies propias de ambientes salobres».

Una de las principales causas de la expansión de las EEI es que «se escapan de las casas cercanas a los espacios naturales, donde se usan en jardinería, más en concreto, en xerojardinería, ahora tan de moda para reducir los cuidados necesarios en los jardines. Una de estas especies es el ágave, que en Almería se ha convertido en un problema, pese a que la población lo ve como un elemento característico de nuestro paisaje». También recuerda que la palera o chumbera está bastante extendida en Carrascoy y en roquedos, «donde hay muchos endemismos exclusivos de la Región a los que puede desplazar», puntualiza Carrillo. No obstante, reconoce que la fauna invasora asociada (cochinilla para las paleras y picudo negro para el ágave) ha mermado considerablemente las poblaciones de estas dos EEI bastante bien asentadas en nuestro territorio.

Entre las graves consecuencias de la presencia de EEI está que «disminuyen la complejidad del ecosistema, que se hace más vulnerable», advierte Carrillo, lo que explica el especial énfasis en este bloque del proyecto, trascendental para la conservación de la flora autóctona amenazada. Y cita la especie 'Teucrium rivas-martinezii' o zamarrilla de roca, que vive en el triángulo Almadenes-Jumilla-Yeste, a cuyas poblaciones «estaban haciendo bastante daño las paleras».

«El seguimiento de las EEI nos permitirá proponer medidas de actuación que tengan en cuenta la amenaza que suponen, la dificultad para eliminarlas, los hábitats afectados y si son de propiedad pública o privada. Además, las actuaciones de erradicación serán revisadas para ver si son efectivas», puntualiza Carrillo.

Una importante función de este bloque será la información y formación de la población en general y de los técnicos medioambientales en particular. Además, «se mandarán cartas a los ayuntamientos para recordarles cuáles son las EEI y recomendarles la plantación de autóctonas en espacios verdes y vías públicas», explica Díaz, ya que ayuntamientos y otras entidades públicas solo están obligadas a no plantar las especies incluidas en el catálogo de EEI.

Y, añaden, pondrán en marcha campañas a través de Twitter y otras redes sociales para concienciar a toda la población, ya que la detección de los nodos o puntos negros de EEI permitirá evitar que se conviertan en un peligro en el espacio natural.

Con más de 300 especies con algún grado de amenaza en la Región y la antigüedad del catálogo regional (es de 2003) para el equipo de seguimiento es obligado revisarlo: eliminar especies que ahora no están en peligro e incluir singularidades descubiertas o especies que antes no estaban amenazadas y ahora sí.

Precisamente de este importante bloque se ocupa la ambientóloga Laura Aznar Morell, que explica que «tenemos una lista patrón con unas 2.400 especies, autóctonas y exóticas, de las que se recogerá toda la información, haciendo especial hincapié en los vacíos que tenemos. Actualmente, la base de datos cuenta ya con 109.151 registros y la 'app' 'Biodiversidad Murcia', permite recoger información de cualquier taxón de la Región, también de fauna, para evaluar los más amenazados según los criterios de la UICN y proponer en qué categoría deben incluirse según la ley de Patrimonio Natural y Biodiversidad. Para la elaboración del nuevo catálogo, que será accesible al gran público, contarán con la estrecha colaboración de los gestores de los espacios naturales y agentes medioambientales, «que son los que más conocimiento tienen del terreno y de la vegetación y la fauna que albergan», apunta Laura Aznar.

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