Decreto de control de depredadores, ¿necesario?

FRANCISCO JAVIER ALMANSA PAREDESPRESIDENTE DE LA ASOCIACIÓN MELES

Hace unos días la Comunidad Autónoma, desde la Consejería de Turismo, Cultura y Medio Ambiente, puso a exposición pública el anuncio de un proyecto de decreto, control de depredadores y homologación de métodos para ello. Las especies objeto son el zorro, la urraca, y los perros y gatos asilvestrados. El zorro y la urraca son considerados por la Administración y los cazadores como especies dañinas para la fauna cinegética y como parte del problema del declive de conejos y perdices, valoraciones que no responden a criterios científicos, ni a estudios realizados sobre poblaciones de depredadores, ni a su afección real sobre sus presas. Sin embargo, hay muchos estudios y publicaciones que demuestran el beneficio del zorro sobre las poblaciones de conejo y roedores.

El zorro está considerado legalmente como una especie cinegética, por lo que dicha actividad ya ejerce sobre él un control, que se hace en los periodos de caza establecidos y dentro de unas determinadas modalidades de caza, las cuales suman casi 10 meses al año en los que se puede cazar. Aun no compartiendo que se persiga, creemos que es suficiente con su caza, que abarca gran parte del año, tal y como se puede comprobar en las distintas Órdenes de Vedas anuales, y no vemos necesaria la utilización de métodos de trampeo como los lazos y otras trampas, que, aun estando homologadas, sabemos que no son selectivas, puesto que se conocen casos de especies amenazadas afectadas por ellas, cuando no eran especies objetivo de las mismas, como lince, gato montés, tejón, etc. Métodos que nos harán volver a los años en los que el zorro y otros carnívoros eran considerados alimañas, dándoles caza e, incluso, se pagaba por ejemplar capturado. Tendremos trampas y tramperos repartidos por nuestros espacios naturales, dejando a su suerte y a la decisión del que las revise a cualquier ser vivo que tenga la mala fortuna de caer en ellas. Soltar de un lazo a un ejemplar de tejón o de gato montés no es tarea fácil, teniendo que anestesiarlos o sedarlos, si queremos hacerlo cumpliendo la normativa de bienestar animal y lo dictado por el propio decreto. En este sentido, y siendo sinceros, no creemos que los responsables de cotos, solicitantes de estas prácticas, vayan a tomarse tantas molestias en caso de encontrar en un lazo un ejemplar de estas especies. ¿Quién aseguraría que se cumple con lo establecido en el decreto?, ¿los agentes medio ambientales, que no dan abasto con sus tareas cotidianas?, ¿con qué presupuestos acometerá la administración dicho decreto? El propio decreto habla de «coste 0» para la Administración, por lo que no podrá establecer ningún refuerzo extra para la supervisión por los agentes.

Sabemos que no todas las sociedades de cazadores opinan lo mismo y que se podrían acercar posturas escuchando a la otra parte y no obcecándonos en nuestra postura. Colaboremos en mejorar y atajar el resto de amenazas que hay sobre especies cinegéticas y dejemos a la naturaleza que haga su trabajo. Mejoremos hábitats, hagamos una agricultura menos agresiva y más respetuosa con el medio. ¿Por qué no trabajar juntos para conseguirlo? A través de acuerdos que utilicen la custodia del territorio, creemos que es posible. Desde la asociación Meles pedimos que no se materialice el decreto y que se trabaje desde la Administración en una mejora de nuestra biodiversidad, invirtiendo en investigación y en educación ambiental. ¡Nosotros, la asociación Meles, estamos dispuestos!

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