'Canalejas' difunde los valores de la Sierra del Segura entre los estudiantes

Las Banderillas (1993 m. de altitud), la cumbre más alta de la Sierra del Segura y en cuyo entorno están las aldeas perdidas./ Joaquín Lisón
Las Banderillas (1993 m. de altitud), la cumbre más alta de la Sierra del Segura y en cuyo entorno están las aldeas perdidas. / Joaquín Lisón

La película de Joaquín Lisón sobre las aldeas perdidas del nacimiento del río se proyectará en centros culturales de toda la Región

Pepa García
PEPA GARCÍA

Espumaderas, Las Huelgas, El Miravete, Los Centenares, Las Canalejas..., son solo algunas de las más de 50 aldeas perdidas de la Sierra del Segura. Unos pequeños núcleos rurales expropiados en la década de los 60 del siglo pasado para crear el Coto Nacional de Caza de Cazorla, cuyos habitantes fueron obligados a trasladarse y sus casas fueron derruidas para evitar que volvieran a asentarse en un futuro. La creación del que fue el mayor coto de España y el segundo de Europa acabó con el día a día de cientos de familias, que se vieron obligadas a cambiar de vida y abandonar sus raíces, sus huertos, a sus muertos y sus recuerdos.

Hoy, algunos de sus antiguos vecinos recuerdan desde Pontones cómo fue ese traumático episodio y cómo ha quedado grabado a sangre y fuego en su memoria. Y lo hacen a través del cine «ecológico, ambiental, cultural y de raíces», lo define el cineasta murciano Joaquín Lisón, que, enamorado de la desembocadura del Segura, en Guardamar, decidió embarcarse en una tetralogía que abarque los pueblos ribereños del Segura, desde Fuente Segura, en Pontones (Jaén), hasta Guardamar (Alicante). 325 kilómetros que Lisón ha decidido abordar en cuatro tramos, en los que ficción y realidad se funden y se ponen al servicio de la historia de los habitantes del río.

Algezares
Viernes 2 de febrero. Por la mañana, estudiantes, y por la tarde, público en general.
Los Alcázares
Viernes 16 de febrero. Por la mañana, estudiantes, y por la tarde, público en general.
Beniel
Viernes 9 de marzo. Por la mañana, estudiantes, y por la tarde, público en general.

Precisamente la primera parte de esta saga, 'Canalejas' -que se estrenó en mayo pasado y ha sido proyectada en algunos de los pueblos de la Sierra del Segura y en el festival Biosegura de Jaén- es la que a partir de 2018 comenzará a proyectarse en centros culturales de la Región para llevar a alumnos de institutos y ciudadanía en general la cultura segureña que se desarrolla en torno al eje vertebrador que es el río. «Tenemos que conocer nuestro territorio para conocernos a nosotros un poco mejor», apunta Conchi Meseguer, estrecha colaboradora del director Joaquín Lisón. Y, precisamente, dar a conocer la Sierra del Segura a los murcianos es una tarea pendiente, ya que «es un territorio muy desconocido y casi virgen», apostilla Meseguer.

«Pese a la distancia que nos separa, todos los pueblos ribereños tienen en común muchas costumbres y guisos, la generosa hospitalidad y el respeto reverencial por el agua, seguramente porque es un bien que escasea y todos los segureños lo tienen muy presente», cuenta Lisón. Y, ahora que está terminando de montar la segunda parte, 'Desarraigo', rodada en el Valle de Ricote y datada en los años anteriores a la expulsión de los últimos moriscos, reconoce que el envejecimiento de la población y el abandono de estos pueblos es otra de las características que comparten todas estas poblaciones.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos