Anillan por primera vez los pollos de cormorán moñudo de la isla de Escombreras para estudiar sus hábitos

Dos pollos de cormorán, en la isla de Escombreras./Sergio Eguía
Dos pollos de cormorán, en la isla de Escombreras. / Sergio Eguía

La Autoridad Portuaria de Cartagena realiza, desde noviembre, el seguimiento de esta especie vulnerable en la segunda colonia más numerosa de la Región

Pepa García
PEPA GARCÍA

Los primeros polluelos de cormorán moñudo mediterráneo ('Phalacrocorax aristotelis desmarestii') acaban de ser anillados en la isla de Escombreras, la segunda colonia en importancia (por el número de parejas) de la Región tras la isla Grosa. La acción, incluida en los trabajos de seguimiento de avifauna marina que lleva a cabo la Autoridad Portuaria en el entorno del puerto de Cartagena, en colaboración con el grupo de investigación de Ecosistemas Mediterráneos de la Universidad de Murcia, se centra ahora en esta especie marina, catalogada como vulnerable a nivel nacional.

En la iniciativa, enmarcada en el proyecto 'Estudios sobre Ecología y conservación de Aves Marinas', «la especie es objeto de seguimiento desde noviembre de 2017 para establecer el momento óptimo para su anillamiento científico», informa la Autoridad Portuaria, que añade que «estos marcajes cuentan con los permisos necesarios de la Dirección General de Medio Natural y se enmarcan en el proyecto de marcaje coordinado entre Baleares, Cataluña y Murcia».

En total, se marcaron 11 pollos de cuatro nidos diferentes -los polluelos del quinto nido que había murieron por causas desconocidas antes del marcaje-, cada uno con dos anillas que individualizan al ave, una metálica oficial con remite (una especie de DNI), y otra de PVC con un código alfanumérico, que permite su lectura a distancia, para conocer la dispersión de los ejemplares sin necesidad de que el ave sea recuperada.

Jacinto Martínez Ródenas y Mario León Ortega fueron los responsables de llevar a cabo el anillamiento, con la ayuda de los investigadores Antonio J. García Meseguer y Francisco Robledano, responsable científico del trabajo, José Sánchez, Ana Posadas y Sergio Eguía. «Las dificultades técnicas de este anillamiento radican en la necesidad de descender a los nidos situados en acantilados marinos, lo que requiere personal altamente cualificado. Han sido necesarias técnicas de rápel para descender más de 40 metros por las paredes litorales, además de contar con apoyo desde una embarcación», explican los investigadores.

Los cormoranes moñudos, que ya poblaban en tiempos de cartagineses y romanos el Mediterráneo, son un buen indicador de la calidad de sus aguas y sus costas, y, desde 2011, se tiene constancia de que crían en la isla de Escombreras: «Entre 2012 y 2015, el número de parejas de esta valiosa y escasa especie se mantuvo entre 1 y 2, sin embargo, en 2016, este número aumentó hasta las 6 parejas nidificantes. En 2017 y 2018, han sido 5 parejas las que han utilizado la isla para hacer sus nidos y sacar adelante sus descendientes». Por este motivo, la Autoridad Portuaria ha incluido esta actividad dentro de las acciones y estudios que lleva a cabo sobre la avifauna presente en el ecosistema portuario desde la Reserva Marina y Parque Regional de Cabo Tiñoso hasta la isla de Escombreras y la Sierra de La Fausilla, pasando por la ZEPA Isla de las Palomas. Además, de conocer cómo seleccionan áreas para alimentarse y descansar, estos marcajes servirán para poder identificarlos en años posteriores para ver si contribuyen a incrementar la población reproductora de la isla de Escombreras.

Con estas acciones y estudios, la Autoridad Portuaria de Cartagena quiere «demostrar que, con una buena gestión ambiental de las actividades portuarias y de nuestro entorno, no solo reducimos la incidencia negativa de la actividad portuaria, sino que mejoramos las condiciones de los ecosistemas. Para ello es imprescindible alcanzar el máximo conocimiento sobre los mismos», explican. Y añaden que dedican un importante esfuerzo al seguimiento de las aves que utilizan el entorno portuario para invernar, alimentarse e incluso reproducirse.

Durante las próximas semanas, los investigadores realizarán muestreos desde tierra y embarcaciones para monitorizar la salida de los nuevos cormoranes para «acercarnos al conocimiento de sus preferencias espaciales y a procesos de segregación o asociación con otras especies del Puerto de Cartagena».

Marcaje con GPS

Además, adelantan los responsables del proyecto de seguimientos de aves marinas, está previsto que, «durante este año, se lleve a cabo el marcaje de 12 gaviotas patiamarillas con dispositivos GPS de última generación para poder conocer mejor sus hábitos, lugares de alimentación e interacción con otras aves y con el medio».

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